Sitio oficial del Grupo Internacional para la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba

Enero, 2011

Carta abierta del Secretario General de la CTV Manuel Cova a Hugo Chávez

Carta abierta del Secretario General de la CTV Manuel Cova al Presidente de Venezuela Hugo Chávez, publicada el 03 de diciembre en el diario “El Universal” de Caracas Venezuela, denunciando la represión laboral que se vive en ese país y las continuas violaciones a los convenios internacionales fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Caracas 3 de diciembre de 2010

Señor                   
Hugo Chávez Frias
Presidente de la República Bolivariana de
Venezuela.
Palacio de Miraflores – Caracas

 Señor Presidente,

Es con profunda preocupación y movidos por la solidaridad debida con los millares de trabajadores venezolanos que hoy se debaten en la mayor conflictividad que jamás se haya registrado en la historia del país, que a nombre de todas las organizaciones afiliadas a la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), le dirijo la presente comunicación pública.

La Organización Internacional del Trabajo OIT, considera entre los convenios internacionales fundamentales el Convenio 87 sobre la libertad de los trabajadores en afiliarse al sindicato de su preferencia sin ninguna intervención de los poderes del Estado y el Convenio 98, sobre la garantía al derecho de negociar colectivamente. Es doctrina de la OIT que sin la plena vigencia de estos dos convenios, no existe posibilidad real de proteger los derechos fundamentales de los asalariados. Por ello los coloca a la par de otros derechos como la igualdad en el trabajo, la prohibición del trabajo infantil, la prohibición del trabajo forzoso, la no discriminación en el empleo por razones política, religiosa o de sexo y el derecho a una remuneración justa como contra prestación al uso de la fuerza de trabajo.

Seños Presidente, su gobierno viene sistemáticamente violando estos derechos fundamentales. Los trabajadores de la administración pública además de ser víctimas de una grosera discriminación política y manipulación proselitista, se les niegan desde hace 5 años el derecho a la contratación colectiva y se desconoce las organizaciones sindicales no afectas al Gobierno.

Situación similar enfrentan los trabajadores en la industria petrolera, discriminación por razones políticas, desmejora de las conquista de la contratación colectiva, inestabilidad y pauperización de las condiciones de vida y de trabajo. Esto sucede después que usted echara a la calle a 20 mil padres y madres de familia en una verdadera masacre laboral, por el mero ejercicio del derecho constitucional a la huelga; acción laboral cuya legalidad y carácter reivindicativo fue certificado por la OIT.

Panorama igualmente desolador encuentran los trabajadores activos y jubilados de las empresas básicas de Guayana. Tome como ejemplo los jubilados de Sidor, usted y solo usted, los llevo de un retiro decoroso a estar atravesando hoy la mas grande de las calamidades y la infelicidad de sus familiares, luego de haberle ofrendado toda su vida productiva al desarrollo económico del país.

Desconoce la contratación colectiva y los sindicatos, reprime y apresa a sus dirigentes e incita a la violencia intra sindical. En general se registra una marcada tendencia a igualar hacia abajo. A los mas pobres los trata con un ineficaz y restringido asistencialismo desfasado en sus métodos y concepción, magras dádivas que lejos de enaltecer a sus receptores los condena a la penuria y al trabajador asalariado formalmente lo hunde.

Usted en materia laboral es un rey Midas al revés, todo lo que toca lo degrada, bajan la productividad y los salarios, se implanta la inestabilidad y la incertidumbre, se utiliza el mas descarado clientelismo político tanto con los trabajadores como en la selección de los cuadros gerenciales y en general, reina el caos y se le arrebata el futuro a los trabajadores y sus familiares.

La fidelidad política sustituye las capacidades, gana mas el más activo en la política partidista a favor del régimen que el más capaz, se premia la astucia, la corrupción y se castiga la capacidad y la probidad cuando no se es sumiso al régimen.

Esto es una innegable realidad en todas las empresas y unidades de producción agrícola por usted confiscadas.

El vocablo “exprópiese” con toda su carga autoritaria y prepotente, se ha convertido en una expresión de terror para los trabajadores de las empresas privadas que todavía operan en nuestro país. Ellos saben la suerte que han corrido sus hermanos de clase en todas las fábricas a las que usted le ha puesto la mano.

Usted que en repetida oportunidades habla de referéndum de su gestión, lo invitamos a que haga un referéndum entre los trabajadores de la empresa Polar o los que todavía conservan el empleo en lo que fue la cadena Éxito. Aun más, le invitamos a que se someta a la consideración de todos los asalariados venezolanos. Se llevaría el más rotundo de sus fracasos político ante el monumental rechazo que recibiría.

Complementariamente, el sistema de salud colapsa, la educación se politiza y deteriora, los servicios básicos como el agua y la electricidad, son cada día más deficientes, las condiciones sanitarias retroceden a niveles de la primera mitad del Siglo pasado, reaparecen enfermedades endémicas que ya formaban parte solo de la memoria de las pasadas generaciones. En general nos encontramos con acentuado deterioro de la calidad de vida de los ciudadanos.

 ¿Se hadado cuenta que la conflictividad que hoy se vive en las relaciones laborales en todos los sectores económicos y de servicio en manos del Estado, no tiene color político? ¿Ha notado como en un gran número de caso las camisas y franelas rojas son el color predominante?  Si sus lecturas van mas allá de los manuales marxistas debería saber que históricamente los trabajadores reclaman sus derecho con independencia y guiados por un legítimo sentido de justicia social. Estos sentimientos trascienden a los partidos políticos y a los gobiernos. Solo las dictaduras totalitarias a base de sangre, fuego y cárceles tratan de detenerlos.

Por el contrario los regímenes democráticos se nutren de la interlocución social, de la negociación y el diálogo, como los árboles de su savia. Es por tal motivo que los sindicatos siempre estarán a la vanguardia en la defensa de la democracia.

Nos encontramos frente a una seria emergencia laboral. Reconocerla y actuar en consecuencia es un imperativo.

Usted Señor Presidente y solo usted es el causante del caos laboral que hoy vive el país. Usted y solo usted está en una disyuntiva. O reconoce la legitimidad de las propuestas laborales, el derecho que les asiste a los trabajadores y a sus organizaciones sindicales y las convoca a negociar o toma el incierto camino de la represión y la violencia.

El proyecto político que usted lidera y que auto califica de revolución, ha sido un Gobierno anti obrero. La clase trabajadora con usted no va al paraíso sino al infierno.

O rectifica y abre el cause a las negociaciones o los nubarrones de hoy serán las tormentas de mañana. Las consecuencias sociales serán dramáticas y las políticas impredecibles.

P/Comité Ejecutivo de la CTV,

Manuel Cova;
Secretario General 

IMPRIMIR