Enero 21 , 2010
Ciudad de La Habana.
21 de enero de 2010
Compañeros
Dena Briscoe
Carl Gentile
William Preston
Apreciados compañeros:
Con verdadera sorpresa hemos leído las declaraciones brindadas por ustedes al diario oficialista “Trabajadores” el 17 de enero, luego de culminar una visita a Cuba, la cual supuestamente recoge sus impresiones respecto a la realidad de los trabajadores cubanos.
No tenemos razones para estar seguros del contenido de lo publicado por el diario oficial de la CTC, pero como hasta ahora no hemos visto ningún desmentido asumimos que ustedes suscriben esas declaraciones.
Nosotros los abajo firmantes, representantes del movimiento sindical independiente de Cuba, no queremos nada diferente a lo que los trabajadores organizados de los Estados Unidos han obtenido: la libertad sindical, la independencia de las organizaciones de los trabajadores de partidos o gobiernos y la defensa de los derechos humanos y laborales.
Visitar Cuba con una agenda organizada por el Partido Comunista y la oficialista CTC con la finalidad de conocer la realidad del pueblo de nuestra Isla, es como tratar de conocer las condiciones de vida de los prisioneros políticos cubanos entrevistándose sólo con el director de Cárceles y Prisiones del Ministerio del Interior.
El ser víctima del viejo y desgastado subterfugio en base al cual todos los males del país se deben al “imperialismo” y que las deficiencias y necesidades de educación, salud y alimentación se deben a las atroces intenciones de fuerzas exógenas, es una ingenuidad garrafal.
Le preguntamos si ustedes tuvieron oportunidad de comunicarse con un campesino, un trabajador, un ama de casa, un profesional, un artista sin la presencia y el control de algún miembro de los organismos oficiales de la CTC.
Por otra parte, ¿se han preguntado a cuanto sacrificio se le ha sometido al pueblo de Cuba para mantener aparatos propagandísticos como la Escuela de Medicina, la Escuela sindical Lázaro Peña o la Escuela Superior del Partido Ñico López, cuyos objetivos primordiales son ideológicos y políticos y no de cooperación?
Ahora nos preguntamos nosotros: ¿Qué puede tener en común el movimiento sindical estadounidense con la CTC? ¿Aceptaría algún sindicato norteamericano servir de correa de transmisión del gobierno y de los partidos políticos a fin de disciplinar y reprimir a los trabajadores? ¿Aceptarían ustedes que el compañero Sweeney en el pasado y ahora Trumka fueran nombrados por George Bush o Barack Obama, y que ellos fueran miembros de las máximas estructuras partidistas y se sometieran a ellas? Estamos seguros de que no.
Decir que Cuba ha logrado la “eliminación del hambre, el desempleo y el analfabetismo” basándose exclusivamente en las informaciones que ofrecen los burócratas cubanos, bordea la ignorancia.
Pero por encima de las terribles penurias que han sometido al pueblo de Cuba a condiciones precarias inimaginables, ¿No se preguntaron ustedes tampoco por qué no puede desarrollarse la disidencia? ¿Por qué va a prisión, es acosado, perseguido y sancionado todo trabajador que quiera organizarse fuera de la estructura oficial impuesta por la ley y el Gobierno, violando todos los convenios internacionales de la Organización Internacional del Trabajo? ¿Por qué no existe el derecho a huelga? ¿Por que continúan sindicalistas independientes en prisión? ¿Por qué van presos los artistas? ¿Por qué van presos los defensores de los derechos humanos? ¿Creen ustedes que todos los presos políticos y los casi dos millones de exiliados cubanos son traidores a la patria o agentes del imperialismo? Por último, ¿por qué no tuvieron siquiera la curiosidad de reunirse con alguien fuera de los círculos oficiales?
Así como la verdad de los Estados Unidos no se ve en la Casa Blanca, el Capitolio y sus alrededores, la verdad de Cuba no se ve en la sede del Partido Comunista, la CTC y las instituciones propagandísticas vitrina como las que ustedes anuncian haber visitado.
La verdad es que el sistema de salud está en el suelo, la educación es ideologizada y pobre, los trabajadores estamos sometidos a condiciones deplorables y a salarios míseros. Quien no sigue los lineamientos del partido (incluyendo a la CTC) no puede crecer laboral, académica o profesionalmente ni de manera individual ni colectiva.
Es cierto que el “bloqueo” le pone trabas al comercio, las inversiones y al flujo libre de capitales y de turismo norteamericano hacia nuestro país, pero no es el “bloqueo” el máximo culpable de las desgracia de nuestro país. Los máximos culpables son sus dirigentes por su ineptitud y su forma anti democrática de dirigir. Son ellos los que han impuesto el sistema economico cubano con sus deformaciones estructurales y su exceso de centralización.
No es el bloqueo el que ha generado la falta de productividad y eficiencia en nuestra economía, son los caprichos de ancianos dirigentes que después de 51 años de discurso gastado, continúan buscando en el poderoso vecino del Norte, las culpas.
Los cubanos no necesitamos de culpables, necesitamos soluciones y un cambio radical.
Estamos seguros de que a la mayoría de su delegación los movió la buena fe con nuestro pueblo, por ello le extendemos la mano para invitarlos con la mayor hospitalidad a que conozcan a la otra y verdadera Cuba, la que sufrimos los firmantes de esta misiva, y la que verdaderamente merece la solidaridad de un movimiento sindical tan respetado y admirado por nosotros como el de los Estados Unidos.
Quedando a su entera disposición,
Confederación de Trabajadores Independientes de CubaConfederación Obrera Nacional Independiente de Cuba
María Elena Mir Marrero
Emilio Jerez Oliver
Centro de Capacitación Laboral y Sindical:
Víctor Manuel Domínguez García
Agencia Sindical de Prensa
Reinaldo Cosano Alén