Marzo 5, 2007
Carmelo Díaz Fernández. Publicado por Revista Cubana Amanecer.
Introducción
La creación del Sindicalismo Independiente en Cuba constituye la culminación de un proyecto unificador un sindicalismo libre.
Durante los últimos años se ha venido desarrollando una amplia labor organizativa con el objetivo de sentar las bases del sindicalismo democrático, desideologizado y exento de ingerencia gubernamental y partidista al cual aspiran los trabajadores Cubanos.
Los sindicatos oficialistas Cubanos han probado en el terreno de la práctica su incompetencia organizativa y solo han servido para transmitir consignas e imposiciones de la alta jerarquía partidista y estatal al movimiento obrero. hay que destacar que en este cúmulo de distorsionados objetivos ha estado presente de manera constante un claro interés por mantener el férreo control de los trabajadores bajo una aparente forma de beneficio y de unidad en torno a la oficialista central de trabajadores de Cuba (CTC) que ha devenido en una gigantesca entidad estatal burocrática y obsoleta, sostenida con las contribuciones económicas de los trabajadores, que bajo la forma de cuotas “voluntarias” constituye una de las tantas maneras de ejercer presiones sobre los trabajadores durante todo este período de oficialismo sindical burocrático no ha habido una voz que se haya alzado para defender las injusticias y atropellos a que han estado sometido los trabajadores Cubanos y los pocos casos de aparente defensa ante situaciones específicas han estado caracterizadas por la retórica, la charlatanería y la demagogia.
Se ha intentado crear un estado de unidad el cual no ha dado resultado alguno y solo ha propiciado la dispersión de los trabajadores, y ante los falsos reclamos de igualdad han surgido dañinos signos de diferencias. La unidad de criterios y la convergencia de opiniones han sido nocivas variantes de la doble moral. Igualmente se han creado métodos mediante la concepción de estímulos materiales que han favorecido un clima de desunión, desconfianza y hasta enemistad, cualquier reclamación ante esta situación puede interpretarse como un acto antisocial y a pesar de que el concepto de voluntariedad es esgrimido ante cualquier exhortación o llamamiento, generalmente los que se niegan a acatarlos tienen que enfrentar todo tipo de presiones, marginaciones y desconfianza. En la actualidad sólo alcanzan promociones, mejoras salariales, beneficios económicos y buenas condiciones de empleo, aquellos que por puro oportunismo se han plegado a los que internamente repudian o censuran.
Son muchas las pruebas irrebatibles de que dispone el movimiento sindical independiente que apuntan hacia un verdadero estado de ilegalidad, arbitrariedades e injusticias de todo tipo. La CTC y sus sindicatos a todos los niveles no satisfacen las expectativas obreras.
Propósitos
El propósito fundamental del sindicalismo independiente es lograr la creación de sindicatos autónomos, elegidos de manera democrática por los propios trabajadores sin ninguna ingerencia estatal o partidista y garantizar su legitimidad, proponiendo un proyecto de ley que promueva el más irrestricto respeto a la independencia sindical en nuestro país todo ello al amparo de una sociedad democrática.
La necesidad de un movimiento sindical efectivo e independiente garantizaría incuestionablemente el cumplimiento de planes de desarrollo económico y social, sin terapias de choques, traumas sociales ni magulladuras al cuerpo social. el objetivo que nos impulsa es claro y definitivo salvar a Cuba y no crear incertidumbres a nivel popular, demostrarnos a nosotros mismos que somos un pueblo de raíces democráticas.
La reforma sindical a que aspiramos será ampliamente abordada por el sindicalismo independiente y de hecho se convertirá en su estrategia fundamental. para ello hay que poner todo nuestro empeño y esfuerzos para que en Cuba se produzcan los cambios de un sistema totalitario hacia una democracia que sea sostén de una verdadera diversidad de opiniones.
Desarrollo y futuro
Para que el sindicalismo independiente alcance sus objetivos es indispensable que sus labores se desarrollen en un ambiente de total libertad e independencia, sujeto exclusivamente a sus estatutos y a sus procedimientos y normas internas.
En el orden social el sindicalismo independiente pondrá énfasis en demostrar que el mismo es un conjunto de ideas referente a las necesidades organizativas de los trabajadores Cubanos, agrupados en organizaciones creadas por ellos mismos y dirigidas por personas democráticas dentro de conceptos civilistas no excluyentes y con deseos que se supere el nivel de la población.
El sindicalismo independiente practicará la asistencia legal a los trabajadores, basándose en una legislación justa y democrática y propondrá la eliminación de las legislaturas que a su juicio dañan los intereses del movimiento obrero-sindical.
Es bueno aclarar que la intención de mantener unido el movimiento sindical independiente, no debe interpretarse este objetivo como un intento de centralizar, monopolizar o dirigir la actividad del mismo. El carácter democrático del sindicalismo independiente impide de hecho que se pueda llevar a efecto semejante intento.
La autonomía y unidad sindical de los trabajadores Cubanos se basarán en la democracia y en la independencia, así como en las prácticas internacionales. El sindicalismo independiente pondrá todo su esfuerzo por liquidar las estructuras inoperantes y burocráticas dependientes de las directivas que emanaron del totalitarismo, un sindicalismo democrático se caracterizará por su transparencia sin barreras ni distinsiones de ninguna índole.
No podemos dejar de señalar que el sindicalismo independiente es el resultado de un numeroso grupo de organizaciones sindicales libres de la tutela gubernamental, que de manera espontánea decidieron agruparse con el objetivo de mantener en el lugar cimero que le corresponda las verdaderas páginas de lucha de nuestra historia sindical.
Queremos destacar que con el ejemplo de los verdaderos sindicalistas Cubanos de una Cuba democrática y republicana que nos precedieron con nuestro trabajo y esfuerzo por instalar en nuestro país un sindicalismo democrático , la nación Cubana recibirá un nuevo proyecto de sociedad civil y renovación social. Nosotros los sindicalistas independientes estamos convencidos que la esperanza de una Cuba libre y democrática, no nacerá de lo que ocurra mañana sino de lo que seamos capaces de hacer hoy.
Hemos arribado a un nuevo primero de mayo en Cuba y en la conmemoración de tan significativa fecha para los trabajadores Cubanos y gran parte del mundo, los sindicalistas independientes manifestamos nuestro irrenunciable proyecto de libre independencia sindical, así como certificamos una vez más nuestra opción histórica a favor de la democracia y la puesta en vigor de todos los Derechos civiles y Humanos en nuestra nación.
Consideramos que la democracia debe de asumirse con la genuina participación de todos los trabajadores y en todos los temas concernientes a la economía, la política, la sociedad y la cultura nacional.
Denunciamos las incesantes violaciones que se cometen en Cuba en contra de los trabajadores que aun sufren en este siglo XXI un régimen uní partidista y de una central sindical de trabajadores de Cuba (CTC) la cual depende totalmente de las directivas del gobierno, además de la centralización administrativa, económica y política que propicia un sistema de decisiones injustas y abusivas.
Es nuestro deber exigir en este primero de mayo que cesen definitivamente los actos de acoso, amenaza, arresto y registro en sus hogares contra aquellas personas que defienden los intereses y Derechos de los trabajadores, así como también se ponga fin a los bochornosos actos de repudio —así llamados—llevados a efectos por las turbas paramilitares conocidas como “respuesta rápida”.
Exigimos la eliminación de todo tipo de discriminación en el trabajo por motivos de conciencia, opiniones políticas, y religiosas así como también de todo tipo de trabajo no remunerado por considerarlo lesivo a la dignidad humana y una forma sutil de esclavitud.
Demandamos que en el sagrado ejercicio del derecho de los trabajadores Cubanos tengan pleno acceso a la propiedad privada y colectiva y a los beneficios legales y morales que se deriven de este derecho.
Rechazamos cualquier forma de interferencia en los sindicatos, así como que queremos establecer un claro y único compromiso de fraternidad entre todos y cada uno de los trabajadores Cubanos sin ningún obstáculo ni distinción.
En este primero de mayo tal como está instituido por el gobierno ningún sindicalista independiente podrá desfilar ni enarbolar sus justas demandas, ni tampoco podrán denunciar los abusos y violaciones de la patronal estatal contra los trabajadores.
Por lo tanto ante esta situación de atropello en contra de los trabajadores y el sindicalismo independiente nos atrevemos a pronunciar nuestras demandas en tan connotada fecha.
Primero.- Que se ponga en libertad incondicional a todos los sindicalistas independientes prisioneros desde el mes de marzo del 2003, cuando se puso en acción el operativo represivo conocido como la primavera negra. Nuestros hermanos son los siguientes:
Segundo.- Que cese el monopolio de la administración estatal sobre los mecanismos de producción o cualquier medio de divulgación social que impida con esos procedimientos a personas, agrupaciones, o instituciones no gubernamentales poder pronunciarse libremente.
Tercero.- Que se ponga fin a las deplorables condiciones higiénicos-sanitarias de los trabajadores.
Cuarto.- Que cese la intromisión en la vida personal de los trabajadores a través de comprobaciones, chequeos e investigaciones en el lugar de su residencia.
Quinto.- Que cesen las anotaciones en el expediente laboral de hechos ajenos a la actividad laboral, tales como integración política, creencias religiosas, personas que dependen del trabajador y composición de su núcleo familiar.
Sexto.- Que cese por parte de las autoridades las ventas de plazas de trabajos por altas sumas de dinero en centros de trabajo del área turística o perteneciente al sector comercial.
Séptimo.- Demandamos que el gobierno Cubano respete el artículo 23 inciso 4 de la declaración universal de los Derechos Humanos el cual consigna que “toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses así como que cesen las violaciones al cumplimiento de los convenios de la organización nacional del trabajo (OIT) entre ellos los convenios 37-95 y 111 relativos a la libertad sindical, protección al salario y discriminación en el empleo respectivamente.
Octavo.- Demandamos que cese la indefensión notoria de los trabajadores ante decisiones administrativas sin fundamento ético o legal.
Noveno.- Demandamos que el gobierno Cubano respete las múltiples formas que adopten la autonomía y la independencia sindical.
Décimo.- Exigimos que se garantice el derecho a la promoción laboral las mejoras salariales y la capacitación, sin pre-requisitos de naturaleza ajena al ámbito laboral.
Queremos dar a conocer en esta destacada fecha que nuestro registro de demandas sería interminable si fuera posible exponerlos todos a la opinión pública nacional e internacional.
No podemos dejar de concluir sin expresar que los sindicalistas independientes seguiremos trabajando arduamente para que se produzcan niveles democráticos de transición que conlleven a nuestro país de un sistema totalitario hacia una sociedad justa y libre.
También aprovechamos este singular día para enviarle un afectuoso saludo a todos los trabajadores Cubanos en la diáspora y en nuestro país.
El autor, Carmelo Díaz Fernández fue condenado a 16 años de prisión en la primavera negra del año 2003 y declarado prisionero de conciencia por la organización Amnistía Internacional. En la actualidad se encuentra bajo licencia extrapenal por problemas de salud.
En el año 1992 fue miembro del ejecutivo de la organización Frente Democrático. Carmelo es fundador, en 1995, de la organización sindical independiente Unión Sindical Cristiana de Cuba.
Fundó en 1997 la agencia de noticias Agencia de Prensa Sindical Independiente de Cuba.
Es miembro fundador de la sociedad de periodistas Manuel Márquez Sterling desde el 2001.
Desde el año 1999 es corresponsal de la Revista Desafíos, la cual se edita en Venezuela y pertenece a la Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT).
Los trabajos periodísticos de Díaz Fernández se han publicado en varias páginas Web, entre ellas Cubanet, con sede en Miami, Encuentro en la Red, con sede en España y Carta de Cuba, con sede en Puerto Rico entre otras.