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Consideraciones de la CUTC a las
tesis del congreso de la CTC
Publicado en Desafíos,
órgano oficial de la Solidaridad
de Trabajadores Cubanos.
Con el objeto de extraer sus propias conclusiones, el Consejo Unitario
de Trabajadores Cubanos (CUTC), afiliado a nivel de organizaciones
sindicales internacionales, tanto a la Confederación Mundial
del Trabajo (CMT) como a la Central Latinoamericana de Trabajadores
(CLAT), se ha consagrado con meticulosidad a canalizar con detenimiento
el Proyecto de Tesis del XVIII Congreso CTC, en cuya presentación
se aduce que en la referida tesis se proponen exponer la esencia
de los llamamientos más importantes que el movimiento obrero
y sindical cubano debe someter en el próximo período
y en cuyo Congreso se adoptarán diversas Resoluciones sobre
el trabajo sindical, precisamente en detalles las tareas que se
acometerán. Del resultado del análisis viabilizado
al respecto, el CUTC ha podido llegar a las siguientes CONSIDERACIONES:
Capítulo I: LA SITUACIÓN ACTUAL
(Apartado Nº 1 al 24). Se constata que sólo refleja
en algunos casos, la realidad cubana, pudiendo aseverar que en los
apartados 1 al 6, se vislumbra que las fundamentaciones sustentadas
tienen una fuerte carga ideológica, impregnada con un tono
subido de barniz político peculiarizado por un recuento histórico
estereotipado, matizado de un triunfalismo a ultranza, con abundancia
de apelativos de carácter patriótico en todo su contexto,
aleccionado a los trabajadores a la preparación y defensa
del país.
Apartado 7, en su expedición final, no compartimos los criterios
que se sustentan, por su falta de veracidad, pues es más
que conocido como en nuestro país se violan flagrante y sistemáticamente
los Derechos Fundamentales del Trabajo y hasta los Derechos Humanos,
en cada uno de los preceptos que la encierran, todos ellos lesivos
a la dignidad humana. Como ejemplo ilustrativo, recordamos como
el año pasado fueron expulsados de sus respectivos centros
de trabajo, un gran número de trabajadores, sólo por
disentir de la línea oficial establecida o por sostener criterios
ideológicos o políticos diferentes u opuestos al régimen
operante.
Apartado 8, se reconocen los hasta ahora inseparables problemas
que en nuestro país se enfrentan con la vivienda, el transporte
y la calidad de la alimentación y otras, de fuerte impacto
en la vida cotidiana de la población, aunque, como siempre,
señalando como causa de irregulares situaciones, no a la
política de inercia, deficiente planificación y hasta
una posible
negligencia por parte del Gobierno, en priorizar la situación
de las mismas, sino el efecto negativo de la crisis económica
y del recrudecimiento de la guerra económica de los EEUU
contra Cuba, alegatos éstos en la que ya la mayor parte de
la población no cree, por la insuficiencia reiterativa de
tales gastados planteamientos.
Apartado 10, nuestra consideración se centra en expresar
que los Sindicatos todos, tanto los "oficialistas" como
los de corte independiente, deben encaminarse a fortalecer gradualmente
el valor del trabajo y principalmente su remuneración, como
elemento fundamental del bienestar y calidad de vida de los trabajadores
y nuestro pueblo. Que estos puedan trazar con plena autonomía
e independencia su política sindical.
Apartado 11, en él se expone que a través del proceso
de Perfeccionamiento Empresarial y otras medidas que se adoptan,
el pago de salarios a los trabajadores sólo se realizará
en moneda nacional, en correspondencia con el aporte de cada cual
a la sociedad. No descartamos esta idea, que podría ser muy
buena, siempre y cuando se revisen y analicen otros esquemas salariales
aplicados, como por ejemplo en el sector del orden público,
donde un agente policial devenga un salario que supera al de un
médico especialista, y que casi duplica al de cualquier profesional
de otras esferas, en franca posición de privilegio.
"Sindicatos todos, tanto los 'oficialistas' como los de corte
independiente, deben encaminarse a fortalecer gradualmente el valor
del trabajo y principalmente su remuneración, como elemento
fundamental del bienestar y calidad de vida de los trabajadores
y nuestro pueblo. Que éstos puedan trazar con plena autonomía
e independencia su política sindical".
Apartado 12. Se postula una mayor eficiencia e incremento de la
producción y los servicios, que reduzca los costos, eleve
los beneficios del país y aumente nuestras exportaciones,
y que además garantice una mejor calidad de vida para la
sociedad, es lo que esperamos todos los cubanos, sobre todo si vienen
acompañados de otras medidas de economía social como
lo que respecta a nuevas políticas de precios que dinamicen
la economía a través de un mayor equilibrio entre
oferta y demanda, así como también, el proceder a
un profundo análisis de los presupuestos de la administración
del Estado y sus sistemas sociales de Salud y Educación,
a los efectos de reducir el burocratismo excesivo que existe en
los mismos, haciéndolos más eficientes y dinámicos.
Apartado 13. En éste, aún cuando se plantea que el
valor del peso cubano se
ha multiplicado varias veces en los últimos años
con respecto a la divisa, ello no ha conllevado una mejoría
económica para la sociedad, fundamentalmente la clase trabajadora.
Esta ha visto disminuido el poder adquisitivo de sus remuneraciones
por el trabajo realizado en más de un 75% con relación
a la década de los 80, época en que los productos
y artículos que se ofertaban en venta libre o de horma liberada,
mantenían unos impuestos al consumidor en el orden del 300
al 400 por ciento sobre el precio real del producto, mientras que
en la actualidad esos mismos impuestos se elevan hasta un rango
del 1500 al 2000 por ciento. En cuanto a que nuestro Estado socialista,
aún en medio de enormes limitaciones materiales, continúa
subsidiando unos pocos productos y servicios que se ofrecen a precios
asequibles, todo ello obedece a potenciar la imagen del Estado en
cuanto a satisfacer las necesidades de la población, sin
tener en cuenta que el salario medio diario que recibe un trabajador
por su labor, está ajustado a estos precios asequibles y
donde la oferta de estos productos y servicios no llegan a satisfacer
las verdaderas necesidades de la población en su tercera
parte. Es necesario señalar, que este mismo mercado regulado,
antes del Período Especial, garantizaba una canasta básica
de alimentos y otros productos de limpieza y aseo personal a precios
normales, más amplia, diversificada y condicionada a las
necesidades de la población. Por consiguiente, si el Estado
sólo puede garantizar una tercera parte de las necesidades
primarias y básicas de cada ciudadano, a través de
su planificado sistema de racionamiento, sólo aquellos que
dentro de la población cuentan con determinados recursos
económicos extras, pueden franquear esta situación,
recurriendo generalmente al mercado subterráneo u otras vías
encubiertas, para satisfacer el resto de sus necesidades.
Apartado 14. , si bien no dudamos de las cifras y porcentajes que
se manejan en la sustentación de este apartado, no podemos
estar de acuerdo en que se exponga que el Estado no puede erradicar
terminantemente las desigualdades que el mismo contribuye a generar,
provocadas por ingresos desproporcionados, en plena pugna con los
esfuerzos y resultados del trabajo. Entendemos que El Estado sí
cuenta con los medios necesarios, tanto legales como coercitivos
para evitar tales injusticias, así como otros privilegios
que conspiran abiertamente con los principios de justicia social,
dimanantes de toda sociedad democráticamente constituida.
Apartado 15: El Estado debe incrementar cuantitativamente el montante
de las prestaciones económicas, tanto a corto como a largo
plazo, en concepto de seguridad y/o asistente social, en las casas
de familias con muy bajos ingresos, entre ellos, los jubilados,
ancianos solos, madres solteras y hasta minusválidos o discapacitados
imposibilitados de trabajar, tomando en consideración el
elevado costo de la vida.
Apartados 16, 17 y 18. Teniendo en cuenta el elevado y costoso
régimen de vida actual y las exiguas e insuficientes remuneraciones
que en general se abonan a nuestros trabajadores, estamos más
que conscientes que se impone una profunda y equilibrada reforma
general de salario para todas las actividades en las diversas ramas
y esferas, pues incluso las últimas mejoras que al efecto
se han originado, así como las medidas y/o planes de estimulación
material que se han acometido, en su inmensa mayoría aun
resultan insuficientes.
En el estudio de la mejor aplicación de la reforma salarial,
como en el caso de prever y sancionar actitudes incorrectas, el
sindicato debe jugar un papel clave, para el buen éxito de
la legalidad y el cumplimiento de sus normas, en todos y cada uno
de los centros laborales del país.
Apartados 19, 20 y 21. Si bien son ciertas las alegaciones que
se expresan en los mismos, no compartimos el criterio generalizado
que la decisión de la doble circulación monetaria
(moneda nacional y divisa convertible) fue correcta y necesaria,
sobre todo por el costo social que implicaron las mismas, en una
parte importante de la población que no tenía acceso
al mercado de divisas (turismo, empresas mixtas y tiendas TRD),
ni recibían remesas familiares del exterior, los que vieron
lacerados sus niveles de vida por el decrecimiento del poder adquisitivo
de sus ingresos.
Esta situación se hizo más crítica en los
jubilados, pensionados y trabajadores sin calificación, los
que devengan ingresos mínimos que van desde los 70 a 150
pesos mensuales (3.50 a 7 dólares el cambio), y sépase
que Cuba ocupa, si no el primer lugar, uno de los primeros lugares
por países donde el salario medio mensual es más bajo
en toda Latinoamérica y el caribe anglófono. Por estas
causas, los jubilados y pensionados se ven obligados a buscar trabajos
de sereno después de retirados y haber cumplido los 65 años,
pues antes de esta edad no se les permite o autoriza a trabajar
de acuerdo a la legislación vigente sobre la materia; sin
embargo, a los jubilados de los Ministerios de las Fuerzas Armadas
y del Interior (ejército y policía), en un abierto
estado de privilegio, pues se jubilan con el 80 ó 100% del
salario que devengaren en sus últimos 5 años, se les
autoriza por la misma legislación, aunque tenga menos de
60 años, a regresar al trabajo cobrando además de
la jubilación, el 100% del salario que devenga la plaza a
ocupar, muy especialmente dentro del sector del turismo o tiendas
del sector de divisas, para las que tienen prioridad. Por lo que
entendemos, que estas situaciones deben también ser motivo
de análisis en este próximo XVIII Congreso de la CTC.
En el estudio de la mejor aplicación de la reforma salarial,
como en el caso de prever y sancionar actitudes incorrectas, el
sindicato debe jugar un papel clave, para el buen éxito de
la legalidad y el cumplimiento de sus normas, en todos y cada uno
de los centros laborales del país.
Es necesario señalar, que si la realidad social cubana no
ha llegado a alcanzar niveles de indigencia o de pobreza extrema
mucho mayores, ello se debe al monto total de ayuda en divisas que
reciben muchos cubanos en la isla de sus familiares y amistades
en el exterior, fundamentalmente de las que residen en EE UU., que
se incrementa a su vez, con un alto valor en medicamentos, y que
según estimaciones, ronda por sobre los 900 millones de dólares,
muy por encima del Presupuesto de la nación cubana para un
período, si consideramos la cotización actual de la
moneda cubana por un dólar de 22 a 1, lo que representaría
19 800 millones de pesos nacionales.
Los que no tienen suerte de recibir estas ayudas, para subsistir,
se ven obligados a sustraer productos y materias primas de sus centros
laborales, con los cuales especulan en la calle; otros de menos
suerte y sin vínculo laboral, fundamentalmente la juventud,
se arriesga en hurtos y robos injustificables, pero con los cuales
obtienen algún dinero para divertirse o satisfacer sus crecientes
necesidades de ropa, calzado y alimentación, lo que de hecho
ha incrementado la población penal en Cuba a planes significativos
y preocupantes para cualquier sociedad civilizada, y donde la mayoría
no llega a los 40 años (85%), un considerable potencial humano
apto para el trabajo. Y cabe preguntarse: ¿Serán eliminados
los tantos desajustes y conflictos de orden social que ha traído
el uso de las dos monedas?. Sostenemos que el Estado debe aplicar
un proceso de estudio y análisis para indultar las penas
de muchos condenados por delitos de incidencia económico-social,
a los efectos de que participen activamente en este nuevo proceso
que se avecina, sin mácula o antecedente penal que lo diferencia
del resto de la sociedad. Apartados Nros. 22 y 23. Sólo la
alternativa que pudiera devenir con la legitimación y reconocimiento
de las Organizaciones sindicales Independientes, mucho ayudaría,
es más diríamos, que resolvería de un modo
definitivo tal inmovilismo sindical. Estamos también convencidos
que si la debida aplicación de la política de cuadros,
según los lineamientos establecidos en sus parámetros
reguladores, se cumplirían sistemática y cabalmente,
sin duda la inercia y hasta la indolencia de algunos dirigentes
administrativos no tendrían razón de ser.
Es necesario señalar, que si la realidad cubana no ha llegado
a alcanzar niveles de indigencia o de pobreza extrema mucho mayores,
ello se debe al monto total de ayuda en divisas que reciben muchos
cubanos en la isla de susfamiliares y amistades en el exterior,fundamentalmente
de las que residen en EE.UU que se incrementa a su vez, con un alto
valor en medicamentos, y quesegún estimaciones ronda sobre
los900 millones de dólares, muy por encima del presupuesto
de la nación cubana para un período.
Apartado Nº 24 Aún cuando apreciamos que el movimiento
sindical deba ser un activo defensor del principio de que un dirigente
que no sea competente, modesto y austero no puede ser dirigente,
creemos que mientras los sindicatos no adquieran un carácter
independiente, lejos de toda participación del Estado sobre
ellos, como propugnan las nuevas necesidades de más democratización
de las mismas, la clase obrera seguirá sojuzgada y oprimida,
haciendo que todas las decisiones que se tomen en esos Congresos
Obreros, sean antidemocráticas y sólo únicas
para enardecer ideológicamente el fervor patriótico
de los trabajadores, carentes por consiguiente de alternativas y
soluciones reivindicadoras de carácter socio-laboral. Por
eso, como valores supremos que el CUTC defiende plenamente, se encuentran
las de velar por entero porque las necesidades de los trabajadores,
se atiendan y resuelvan oportunamente, que sus intereses y derechos
sean debidamente respetados y se eleve su standard y calidad, tanto
en sus condiciones de trabajo como en su vida.
Sólo se concibe a un dirigente sindical cuando este lucha
de modo sostenido por el bienestar de los trabajadores, defendiendo
a toda costa sus más sagrados derechos.
SIGUIENTE >>
Carta del Consejo Unitario de Trabajadores
de Cuba a la CTC oficialista
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