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Cuba: Informe anual sobre las violaciones de los
derechos sindicales (2004)
CIOSL.
Junio 2004.
Población: 11.300.000 / Capital: La Habana / Convenios Ratificados:
29 - 87 - 98 - 100 - 105 - 111 - 138
Siete dirigentes sindicales fueron condenados a durísimas
penas de prisión en la peor ola represiva del gobierno contra
los disidentes. Durante los juicios, el gobierno admitió
que agentes de seguridad del Estado se habían infiltrado
en los sindicatos independientes.
DERECHOS SINDICALES SEGÚN LA LEY
Un sindicato único
Las autoridades cubanas sólo reconocen una única
central sindical, la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) fuertemente
controlada por el Estado y el Partido Comunista, que designa sus
líderes. El gobierno prohíbe explícitamente
los sindicatos independientes.
Negociación colectiva
El Código de Trabajo impone que para su validez y eficacia
jurídica los convenios colectivos tienen que ser discutidos
y aprobados en asamblea de los trabajadores, formalizados por escrito
y suscritos por las partes. Sus modificaciones o adiciones tienen
que ser aprobadas en asambleas de trabajadores y suscritas por las
partes, es decir, por la entidad laboral empleadora y por la organización
sindical.
El Estado controla el mercado del empleo y decide salarios y condiciones
de trabajo en el sector estatal. En el sector privado, la ley de
inversión extranjera de 1995 estipula que los inversores
extranjeros deben contratar a los trabajadores/as a través
de agencias estatales de colocación. Los inversores pagan
a las agencias en dólares, pero las agencias les pagan a
los trabajadores la cifra equivalente en pesos, quedándose
hasta con el 95 por ciento de sus salarios. Los trabajadores/as
tienen que someterse a una investigación política
del Estado antes de poder ser contratados.
El derecho a la huelga no está autorizado por la ley y prácticamente
no existe.
El gobierno aún no ha cristalizado las promesas de reformar
el código laboral.
DERECHOS SINDICALES EN LA PRÁCTICA
La actividad sindical resulta imposible
El gobierno obstaculiza cualquier intento de formar sindicatos,
sobre todo mediante las restricciones de la Ley de Asociaciones.
Cualquiera que emprenda actividades sindicales independientes corre
el riesgo de ser perseguido y de perder su puesto de trabajo. Se
exige a los trabajadores/as que vigilen a sus compañeros
e informen sobre cualquier actividad de "disidencia".
Los activistas laborales independientes se exponen periódicamente
a detenciones, hostigamientos, amenazas de procesamiento y presiones
para que se vayan al exilio.
Las organizaciones existentes no consiguen representar efectivamente
a los trabajadores/as. Al no estar reconocidas, no pueden mantener
negociaciones colectivas ni convocar acciones de huelga. Son establecidas
por disidentes que se oponen al régimen de Castro y aunque
defienden los derechos sindicales, inevitablemente están
vinculadas a la lucha contra el régimen y a favor del respeto
de los derechos humanos en general. Sus oficinas han sido registradas,
se ha confiscado su equipo y se han interceptado sus comunicaciones.
En algunos de estos sindicatos se han infiltrado agentes de la seguridad
del Estado.
VIOLACIONES EN 2003
A principios de año se celebraron elecciones, calificadas
por la oposición como una "farsa", teniendo en
cuenta que las únicas alternativas eran votar por candidatos
oficiales del Partido Comunista, abstenerse o votar en blanco. Según
cifras oficiales, más del 95% del electorado acudió
a las urnas.
Dirigentes sindicales encarcelados
En marzo, el régimen de Castro llevó a cabo la peor
ola represiva contra los líderes de la oposición en
décadas, procediendo a detener a 75 disidentes, acusados
de "traición y complot". Entre los detenidos figuran
varios dirigentes sindicales, a siete de los cuales les serían
impuestas duras penas de prisión, que van de 12 a 26 años.
Los sindicalistas en cuestión son: Carmelo Díaz Fernández,
de 63 años, Presidente de la Unión Sindical Cristiana
(USC) y Subdirector del Centro Nacional de Capacitación Sindical
y Laboral (CNCSL), condenado a 16 años de prisión;
Miguel Galbán Gutiérrez, de 38 años, miembro
de la Ejecutiva del CNCSL, condenado a 26 años; Pedro Pablo
Álvarez Ramos, de 53 años, Secretario General del
Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC), condenado a 25
años; Alfredo Felipe Fuentes, delegado del CUTC en la provincia
de la Habana, condenado a 26 años; Nelson Molinet Espino,
de 37 años, Presidente de la Confederación de Trabajadores
Democráticos de Cuba (CTDC), condenado a 20 años;
Héctor Raúl Valle Fernández, de 35 años,
Vicepresidente de la CTDC, condenado a 12 años; Iván
Carrillo Hernández, miembro de la Ejecutiva de la Confederación
Obrera Nacional Independiente de Cuba (CONIC), condenado a 25 años.
Campaña de represión antisindical
El gobierno negó que los arrestos y las sentencias guardasen
relación con sus actividades sindicales. No obstante, estos
hechos tuvieron lugar teniendo como telón de fondo una situación
de creciente represión contra los sindicatos independientes,
incluyendo registros en las oficinas sindicales, confiscación
de equipo y material, ataques físicos y psicológicos
e intercepción de comunicaciones sindicales.
Infiltrados
Durante el juicio de los sindicalistas, el gobierno admitió
que agentes de seguridad del Estado se habían infiltrado
en el movimiento sindical independiente. Aleida de las Mercedes
Godines, una agente del gobierno, había sido miembro de la
CONIC durante 13 años, llegando a ocupar el cargo de Secretaria
General. Alicia Zamora Labrada, otra agente del gobierno, era Directora
de la agencia de prensa sindical Lux Info.
Condiciones inhumanas y degradantes
Los sindicalistas detenidos fueron encerrados en condiciones inhumanas
y degradantes, en celdas infestadas de insectos y ratas. Los enviaron
a una prisión situada a unos 800 Km. de sus hogares, por
lo que a sus familias les resultaría extremadamente difícil
visitarlos. Las visitas de familiares quedaron restringidas a dos
horas cada tres meses.
Carta
de protesta: Cuba (18/7/2003)
Carta
a la OIT: Cuba: Represión contra sindicalistas independientes
(15/4/2003)
Violenta
ofensiva antisindical en Cuba – La CIOSL presenta una queja ante
la OIT (15/4/2003)
Cuba:
Informe anual sobre las violaciones de los derechos sindicales (2003)
(6/1/2003)
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