Carta de protesta de la CTC al director general de la OIT

La Habana, 21 de Julio de 2003

Sr Juan Somavía
Director General OIT
Ginebra, Suiza

Estimado Director General:

He leído, con sorpresa, el llamado emitido por la CIOSL, pidiendo a las organizaciones sindicales y a la propia OIT, su solidaridad para la liberación de un grupo de supuestos sindicalistas en Cuba.

Como delegado trabajador de Cuba ante la 91 Conferencia de la OIT, celebrada el pasado mes de junio en Ginebra, expliqué las razones por las cuales no es posible considerar a estas personas como dirigentes sindicales, por cuanto nunca fueron electas como tales en ningún centro de trabajo, que es la única condición para ser dirigentes sindicales en mi país.

Estos señores han vivido durante años al margen de cualquier actividad laboral en Cuba y está probado que sólo sirven a los intereses de quienes quieren destruir la obra de la Revolución Cubana. Su permanente contacto con la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en Cuba y con la Maffia cubano-americana de Miami, demuestra su grado de dependencia y subordinación a la gran potencia que intenta por todos los medios crear y alimentar la contrarrevolución interna, para lo cual destinan millones de dólares cada año.

Pero, al escribirle a usted, como Director General de la OIT, no quiero abundar en elementos probatorios de la actividad ilegal de estos señores, sino llamar su atención sobre la manipulación política que hace la CIOSL sobre los asuntos de su interés, tal como fue denunciado por la delegación de Cuba en la última Conferencia.

Dice la CIOSL en su llamado, el cual le adjunto, que "con fecha 11 de junio, la 91 Conferencia Internacional de la OIT adoptó una resolución de condena al gobierno de Cuba.la cual es una muestra... de violaciones flagrantes del derecho internacional que comete el gobierno cubano contra los trabajadores, el movimiento sindical y el pueblo en general".

El Sr Guy Ryder, Secretario General de la CIOSL, y quien firma la carta, debiera saber, si bien no por su experiencia sindical, al menos por sus años de jefe del gabinete del Director General de la OIT, que la OIT no emite resoluciones de condena, pues no está facultada para ello y que al lanzar un llamado a la opinión pública afirmando tal cosa, está mintiendo y manipulando lo discutido en la Comisión de Normas y en la Conferencia de la OIT, en relación con el caso de Cuba.

Donde sí se emiten resoluciones es en la Asamblea General de Naciones Unidas, y, por cierto, nunca la CIOSL, tan preocupada ahora por los asuntos de Cuba, ha hecho mención a las tantas resoluciones acordadas allí pidiendo el cese del criminal bloqueo que imponen los Estados Unidos a nuestro pueblo y que ha costado enormes sufrimientos al pueblo cubano.

Debería usted, como Director General, recordarle a su antiguo subordinado, que cuando se discutió el caso de Cuba, muchas voces se alzaron para criticar el método impuesto en esa comisión y el alto grado de manipulación, y que lo que se impuso fue una SOLICITUD DE MISIÓN DE CONTACTO DIRECTO con el fin de esclarecer las acusaciones realizadas por la CMT ante el Comité de Libertad Sindical, pero en ningún caso se acordó una "resolución de condena".

Al hacer referencia el Sr Ryder a esta supuesta resolución se pone de
manifiesto su intención de confundir y manipular políticamente a muchas organizaciones que, siendo miembros o no de la CIOSL, tienen prestigio y credibilidad en el ámbito del movimiento sindical internacional y así promover esta mentirosa campaña contra nuestro país.

Si como todo parece indicar, a partir de ahora se quiere convertir a la OIT en otro amañado escenario del sistema de ONU, como la Comisión de Derechos Humanos, en que los poderosos de este mundo traten de imponer a los países subdesarrollados sus patrones de doble moral al servicio de sus intereses, entonces estaremos asistiendo al surgimiento de una OIT que cambia, sustancialmente, su papel y su razón de ser.

Como Director General de la OIT, que es parte del sistema de Naciones Unidas, debiera usted exigir al Sr Ryder que se abstenga de utilizar a la organización que usted dirige para otros fines diferentes a los que la vieron nacer hace 84 años.

Valdría la pena, cuando se acerca el 30 aniversario del derrocamiento del gobierno de la Unidad Popular de Chile y el asesinato de su presidente, Salvador Allende, que la CIOSL esclareciera ante la opinión pública internacional su papel en aquellos hechos, o al menos se abstuviera de continuar apoyando, como lo hace hoy en Venezuela y pretende hacer en Cuba, a quienes atentan contra los verdaderos intereses de sus pueblos.

Le saluda fraternalmente,

Leonel González González
Sec. de Relaciones Internacionales de la CTC
Delegado Trabajador de Cuba ante la 91 Conferencia

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