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Cuba: Informe anual
sobre las violaciones de los derechos sindicales (2005)
Confederación
Internacional de Organizaciones Sindicales Libres, octubre
2005.
Población: 11.300.000 / Capital: La Habana / Convenios Ratificados:
29 - 87 - 98 - 100 - 105 - 111 - 138
Varios dirigentes sindicales condenados a prisión en 2003
siguen encarcelados, en ocasiones en pésimas condiciones.
Uno de ellos fue liberado por razones de salud pero sigue bajo licencia
extrapenal.
DERECHOS SINDICALES SEGÚN LA LEY
Un sindicato único
Las autoridades cubanas sólo reconocen una sola central
sindical, la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).
El Código de Trabajo que fue promulgado en julio de 1985
no contempla la posibilidad real y objetiva de la libertad sindical.
El gobierno prohíbe explícitamente los sindicatos
independientes, pero niega que exista una obligación legal
para los trabajadores de afiliarse a la CTC.
Negociación colectiva
El Código de Trabajo impone que para su validez y eficacia
jurídica los convenios colectivos tienen que ser discutidos
y aprobados en asamblea de los trabajadores, formalizados por escrito
y suscritos por las partes. Sus modificaciones o adiciones tienen
que ser aprobadas en asambleas de trabajadores y suscritas por las
partes, es decir, por la entidad laboral empleadora y por la organización
sindical.
El Estado controla el mercado del empleo y decide salarios y condiciones
de trabajo en el sector estatal. En el sector privado, la ley de
inversión extranjera de 1995 estipula que los inversores
extranjeros deben contratar a los trabajadores/as a través
de agencias estatales de colocación. Los inversores pagan
a las agencias en dólares, pero las agencias les pagan a
los trabajadores la cifra equivalente en pesos, quedándose
hasta con el 95 por ciento de sus salarios.
La legislación no reglamenta el derecho de huelga. De acuerdo
con el gobierno, no existe la necesidad de convocar huelgas puesto
que las reivindicaciones de las organizaciones sindicales oficiales
tienen la garantía de ser escuchadas por las autoridades.
El gobierno aún no ha cristalizado las promesas de reformar
el código laboral.
DERECHOS SINDICALES EN LA PRÁCTICA
La actividad sindical independiente resulta imposible
El gobierno obstaculiza cualquier intento de formar sindicatos
independientes, sobre todo mediante las restricciones de la Ley
de Asociaciones. Cualquiera que emprenda actividades sindicales
independientes corre el riesgo de ser perseguido y de perder su
puesto de trabajo. Se exige a los trabajadores/as que vigilen a
sus compañeros e informen sobre cualquier actividad "disidente".
Los activistas laborales independientes se exponen periódicamente
a detenciones, hostigamientos, amenazas de procesamiento y presiones
para que se vayan al exilio.
Las organizaciones existentes no consiguen representar efectivamente
a los trabajadores/as. Al no estar reconocidas, no tienen derecho
a la negociación colectiva, ni convocar a huelgas. Los trabajadores
no pueden ejercer sus derechos, marchar pacíficamente ni
participar en manifestaciones públicas y pacíficas
para anunciar sus aspiraciones laborales. Las organizaciones independientes
son establecidas por disidentes que se oponen al régimen
de Castro y aunque defienden los derechos sindicales, inevitablemente
están vinculadas a la lucha contra el régimen y a
favor del respeto de los derechos humanos, en general. Sus oficinas
han sido registradas, se ha confiscado su equipo y se han interceptado
sus comunicaciones. En algunos de estos sindicatos se han infiltrado
agentes de la seguridad del Estado.
VIOLACIONES EN 2004
Malos tratos y amenazas contra dirigentes sindicales encarcelados
en 2003
En Cuba la información está estrictamente controlada
por el Estado, lo que hace que cualquier verificación resulte
extremadamente complicada. No obstante, en el transcurso del año,
se recibieron numerosos informes preocupantes relativos, en especial,
al trato dado a los activistas sindicales encarcelados.
En abril 2003, siete dirigentes sindicales independientes fueron
encarcelados junto a otros 66 disidentes del régimen de Fidel
Castro. La situación médica de varios de ellos se
degradó considerablemente durante 2004 por lo que algunos
fueron puestos bajo el régimen de licencia extra-penal, lo
cual significa que deberá cumplir la condena en su domicilio
o en el hospital en donde se encuentre.
En junio, se negó a Iván Hernández Carrillo,
miembro del Ejecutivo Nacional de la Confederación Obrera
Nacional Independiente de Cuba (CONIC) y condenado a 25 años
de prisión, el acceso a su tratamiento médico contra
la hipertensión. Los medicamentos, que sus familiares habían
entregado a las autoridades de la prisión provincial de Holguín,
sólo le fueron proporcionados dos semanas después.
En agosto, Carrillo fue trasladado de Holguín a la cárcel
de "Cuba Sí", en represalia por una carta firmada
por otros presos políticos que denunciaban el trato inhumano
que reciben. Hernández estaba sometido a un régimen
de detención de máximo rigor. Encerrado solo en su
celda, estaba autorizado a recibir visitas de sus familiares cada
cuatro meses; pero el 3 de junio, las autoridades cubanas rechazaron
el acceso de su familia a pesar de que era un día de visita.
Debido a la convivencia con reos comunes, Carillo fue amenazado
de muerte varias veces sin que las autoridades penitenciarias prestaran
atención a las peticiones de protección. En protesta
por las pésimas condiciones carcelarias, Carrillo llevó
a cabo cuatro huelgas de hambre.
El Secretario General de la Confederación de Trabajadores
Democráticos de Cuba (CTDC), Nelson Molinet, se negó
a acatar el plan de rehabilitación impuesto a los reclusos,
por lo que fue internado en una celda de castigo durante más
de 60 días, antes de ser enviado por la fuerza a una división
de homosexuales. Posteriormente fue trasladado a una sección
de presos comunes, donde le robaron sus pertenencias, lo agredieron
y lo amenazaron de muerte sin que las autoridades penitenciarias
tomaran en cuenta sus denuncias. Se le niega la visita de sus familiares,
la entrada de artículos para el aseo y comida. No se le permite
enviar ni recibir correspondencia. Desde el inicio de internamiento,
Nelson Molinet ha perdido más de 30 kilos.
Miguel Galván Gutiérrez, Subdirector de la CNCSL,
condenado a 26 años de prisión, fue también
víctima de malos tratos a lo largo del año. El 5 de
mayo fue trasladado a un destacamento con los presos comunes condenados
a cadena perpetua por homicidio, aunque había sido encausado
por un supuesto delito de "desacato". Ha sido amenazado,
hostigado y confinado por dos meses en celdas de aislamiento desde
principio de año. Padece una enfermedad en los huesos de
las piernas y se le negó una atención médica
especializada en ortopedia, a pesar de haberla solicitado tras la
aparición de fuertes dolores en la columna vertebral. Su
visión disminuyó considerablemente y su delicada situación
dental tampoco fue atendida. Además, el 29 de septiembre,
varios guardias lo despojaron sin razón alguna de su colchón,
incrementando sus dolores y sus limitaciones físicas.
Liberado sindicalista por razones de salud
El 18 de junio, le fue otorgada una licencia extrapenal por razones
de salud a Carmelo Díaz Fernández, Presidente de La
Unión Sindical Cristiana (USC) y Subdirector del Centro Nacional
de Capacitación Sindical y Laboral (CNCSL), quien inicialmente
había sido condenado a 16 años de prisión.
La situación médica de Carmelo Díaz, (tenía
problemas cardiovasculares) se agravó durante su detención
en los cubículos especiales de la cárcel de Guanajay.
Hostigamiento contra familiares de sindicalistas encarcelados
El 31 de marzo, como condición para visitar a su esposo
Carmelo Díaz Fernández, ordenaron a Dulce María
Amador que se desnudase y se pusiese de rodillas. Al negarse a ello,
no se le permitió ver a su esposo. Varios días antes,
en una conferencia de prensa con la prensa internacional, el canciller
cubano Pérez Roque presentó en la televisión
cubana varias entrevistas hechas a familiares de los internos, entre
otros, la esposa de Carmelo Díaz Fernández, cuyos
testimonios fueron editados. Dulce Amador había protestado
contra esta manipulación.
El 6 de octubre 2004, Darelys Velásquez Falcón, esposa
de Héctor Raúl Valle, Vicepresidente de la CDTC y
condenado a 12 años de prisión, fue citada por la
Seguridad del Estado instándola a abandonar sus actividades
para obtener la liberación de su esposo. La amenazaron con
trasladar a Héctor Raúl Valle a una cárcel
ubicada en una provincia lejana. La señora Falcón
ya había sido amenazada por las autoridades con ser arrestada
si seguía con sus actividades.
Sindicalista amenazado de muerte
Lázaro González Adán, delegado de la CONIC,
fue detenido en octubre y acusado de "desacato" por la
policía política. Las autoridades del pueblo Sibanicú
(Provincia de Camagüey) penetraron en su domicilio para arrestarlo
y golpearlo en presencia de sus familiares. En días anteriores
habían incitado a los vecinos para que los apedreasen a él
y a su esposa. Su hijo fue también golpeado tras intentar
escaparse. En julio, al regresar de un viaje, encontró una
amenaza de muerte escrita en el piso del portal de su casa. Anteriormente
también había sido amenazado de muerte varias veces
por el jefe de la Policía de Sibanicú mientras se
encontraba detenido.
Sindicalista independiente hostigado
El 5 de noviembre, el Secretario General del Sindicato Independiente
de Trabajadores de la Industria Ligera, afiliado a la CONIC, Aurelio
Bachiller Álvarez, fue citado por la policía de La
Habana, que lo mantuvieron durante dos horas intentando convencerlo
de que desistiera de sus actividades sindicales, consideradas ilegítimas
por las autoridades, y que según ellos fomentaban la política
norteamericana contra la isla.
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