Diciembre 26, 2003
 

 

A los inversionistas extranjeros con intereses económicos en Cuba

Las constantes violaciones de los derechos sociolaborales y sindicales de los trabajadores cubanos siguen recibiendo repulsa internacional en diferentes foros donde se debaten las problemáticas obreras de mayor incidencia en la sociedad.

Durante la 91 reunión celebrada en junio del año en curso en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la representación cubana fue llamada a respetar los convenios firmados sobre los derechos de los trabajadores a raíz de la ola represiva que dejó un saldo de 75 disidentes encarcelados, entre ellos siete sindicalistas independientes por el solo ejercicio de estos derechos.

Asimismo, el pasado 19 de noviembre, en el seno de la 288 reunión del Consejo de Administración de la OIT, con sede en Ginebra, Suiza, el Comité de Libertad Sindical de la entidad debatió las quejas contra el gobierno de Cuba, presentados por la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) y la Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT), apoyada esta última por la Confederación Mundial del Trabajo (CMT).

En el análisis del caso No. 2258 contentivo de los alegatos presentados por los querellantes se dieron a conocer entre otras, las violaciones siguientes:

- El reconocimiento por las autoridades cubanas de una sola central sindical controlada por el Estado y el Partido Comunista y la prohibición de sindicatos independientes, que deben realizar sus actividades en un ambiente muy hostil.

- Inexistencia de negociación colectiva.

- El derecho de huelga no está autorizado por la ley.

- Arresto y hostigamiento de sindicalistas, amenazas de sanciones penales, agresiones físicas, violación de domicilio; procesamiento y condena de dirigentes sindicales a largas penas de prisión; incautación de bienes sindicales e infiltración de agentes del Estado en el movimiento sindical independiente.

Señores inversionistas:

De acuerdo al resultado de ambas reuniones celebradas en la sede de la OIT, el gobierno de Cuba viola los convenios 87, 95, 98, 111 y 122, entre otros suscritos con el organismo internacional para el mejoramiento de la clase obrera.

Por otra parte, mientras se incrementa el número de inversionistas en Cuba, que ya cuenta con 355 asociaciones económicas internacionales, fundamentalmente en el sector del turismo y la industria básica y 290 contratos de producciones cooperadas en la industria sidero mecánica y la industria ligera, con un monto de inversión extranjera de 600 millones de dólares, de acuerdo con las declaraciones de la ministra Martha Loma, la situación en este sector no ha mejorado para los trabajadores.

El gobierno cubano, a través de sus agencias continúa reteniendo el 95 % del salario que obtienen de los inversionistas extranjeros en moneda libremente convertible (dólares y euros) y pagándole a los trabajadores en pesos cubanos desvalorizados, en abierta violación de lo que expresa el convenio 95 de la OIT, sobre la protección del salario en sus artículos 5 y 6, aunque este último plantea "que se deberá prohibir que los empleadores limiten en forma alguna la libertad del trabajador de disponer de sus salarios".

También debe recordarse que en una carta suscrita por los miembros del concilio cubano, el 16 de julio de 1998, se decía que bajo un futuro democrático en Cuba, la nación libre, a través de sus sindicatos independientes podría considerar como deuda contraída por dichos inversionistas extranjeros el pago de lo adeudado, en línea con el derecho internacional.

Señores inversionistas:

No les pedimos que dejen de realizar sus funciones, pero sí que respeten los acuerdos internacionales para que su misión en Cuba no pueda ser cuestionada y los trabajadores, que son los que aportan directamente al desarrollo de sus respectivas empresas, reciban los beneficios que por su labor merecen.

Dado en la Ciudad de La Habana, el 10 de diciembre de 2003, "Día Universal de los Derechos Humanos" y 55 aniversario de su creación.

Esta declaración fue firmada por 300 dirigentes opositores del país.

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