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Estatutos de la estatal Central de Trabajadores
de Cuba (fragmento)
La Central de Trabajadores de Cuba (CTC) es el fruto de un largo
y difícil proceso de lucha por la unidad del movimiento sindical
cubano en el camino revolucionario transitado por nuestro pueblo
para alcanzar sus objetivos de justicia social, libertad e independencia.
En 1939 se realizó el Primer Congreso que constituyó
esta organización y veinte años después, con
el triunfo de la Revolución, logró su pleno y cabal
desarrollo.
Fue la Revolución Cubana, bajo la dirección del
compañero Fidel Castro, la que barrió de nuestro suelo
el poder de la tiranía, de los imperialistas y de todos los
oligarcas, estableció el poder revolucionario basado en la
alianza obrero campesina, convirtió en propiedad social socialista
los principales medios de producción e inició la construcción
del Socialismo; en esas condiciones los trabajadores dejaron de
ser objeto de explotación y el trabajo comenzó a ser
cada vez más digno y pleno, de significación para
el futuro de todo el pueblo. Es así como la Patria, la Revolución
y el Socialismo se han enlazado de manera indiscutible con el destino
de los trabajadores cubanos.
De las experiencias de la lucha nacional e internacional de los
trabajadores por los objetivos que definen sus intereses, nacen
los principios que guían a la CTC y a los Sindicatos en sus
funciones de dirección del movimiento sindical cubano. Estos
principios constituyen pilares inviolables de la acción sindical
y en la fidelidad a los mismos está la garantía de
la defensa inclaudicable de los intereses legítimos de todos
los trabajadores agrupados y representados en sus organizaciones
sindicales desde la base hasta el nivel nacional.
La CTC y los Sindicatos son organizaciones de masas. Por su
carácter no son organizaciones del Partido ni estatales;
son autónomas y en ellas los miembros aprueban sus propios
Estatutos y Reglamentos, discuten y toman acuerdos democráticamente
en asambleas, eligen periódicamente y revocan en su caso
a sus directivas bajo el gobierno de las cuales se desenvuelven.
La CTC y los Sindicatos reconocen abierta y conscientemente
la dirección superior del Partido Comunista de Cuba, como
destacamento de vanguardia y máxima organización de
la clase obrera, acogen, hacen suya y siguen su política.
La Central de Trabajadores de Cuba es la organización que
representa a todos los trabajadores cubanos manuales e intelectuales
y a los jubilados, sin distinción de sexo, raza ni convicción
religiosa, organizados sindicalmente de forma voluntaria y que acatan
sus Estatutos, para defender los legítimos intereses de la
Clase Obrera en el poder, propiciar la unidad, su papel dirigente
y movilizador, contribuir a la educación económica,
política-ideológica y social de su membresía,
luchar por la elevación del nivel de vida de los trabajadores
y su familia, representar al Movimiento Sindical Cubano en el plano
internacional y afianzar la solidaridad entre los trabajadores,
salvaguardando la soberanía, la independencia y las conquistas
de la Revolución y el Socialismo.
Por ello la CTC:
Apoya, defiende y fortalece el poder revolucionario donde los trabajadores
desempeñan un papel protagónico.
Sostiene la unidad como elemento fundamental, tanto en la base
como territorial y nacionalmente, en cada rama y sector de la economía,
la cual es cimiento de la lucha histórica de nuestro pueblo
y fundamentalmente de las victorias de la Revolución en todos
los terrenos.
Protege los derechos de los afiliados, desarrollando constantemente
su papel, como representante y dirigente de ellos a nivel de base,
territorial, ramal, sectorial, nacional e internacional y promoviendo
el trabajo sindical persona a persona, como vía más
efectiva para desempeñar su rol.
Desarrolla toda su actividad con la aplicación de normas
democráticas en su funcionamiento, desde la elección
de sus dirigentes hasta la adopción de sus principales decisiones.
Fomenta el amor a la Patria Socialista, la vigilancia revolucionaria
y la participación en la defensa de la soberanía e
identidad nacional.
Moviliza a los trabajadores cubanos por alcanzar los objetivos
económicos, ideológicos, políticos y sociales
que materialicen los intereses fundamentales del país.
Considera imprescindible la necesidad de la unidad fraternal,
la colaboración y la solidaridad de los trabajadores en todos
los países en la lucha por su presente y su porvenir, en
especial, en América Latina y el Caribe.
Lucha por la paz como expresión del derecho de cada pueblo
a su autodeterminación, base de las relaciones de respeto
y mutuo beneficio que deben existir entre todos los países.
Educa a los trabajadores para su participación activa en
la dirección económica del país y la gestión
administrativa a todos los niveles.
Vela por el cumplimiento de los deberes laborales y sociales de
los trabajadores.
Lucha por el estricto cumplimiento de la legislación laboral
del país y de los convenios colectivos de trabajo concertados
en las distintas entidades y en los reglamentos de las UBPC.
Promueve la formación de sólidos preceptos morales
donde el trabajo sea el valor fundamental, luchando contra toda
violación de la legalidad y de la ética que rechaza
la corrupción y toda deformación de las normas que
deben regir nuestra sociedad.
Lucha por la elevación cualitativa constante de las condiciones
de vida y de trabajo del trabajador y su familia.
Promueve y estimula la aplicación de la ciencia y la innovación
tecnológica, la protección, seguridad y salud del
trabajador y el medio ambiente, elementos básicos para el
desarrollo sostenible.
Presta especial atención entre los trabajadores a las mujeres,
los jóvenes y los discapacitados, así como a los jubilados.
Reconoce a los trabajadores y colectivos que más se destaquen
en el cumplimiento de sus labores en la producción, los servicios,
la docencia y la investigación.
Favorece el desarrollo de la emulación, el deporte, la
cultura y la recreación entre los afiliados.
(...)
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