Sitio oficial del Grupo Internacional para la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba

Cuba & Burma: Grandes riesgos negociando con violadores de derechos humanos

Agustín Blázquez, con la colaboración de Jaums Sutton.

Castro está contra Israel y odia a los judíos.  Además de robar sus propiedades, destruyó a la comunidad hebrea en Cuba.

Es paradójico que desde hace tiempo la producción cítrica en la Isla de la Juventud (la segunda isla más grande del archipiélago cubano conocida antes de 1959 como Isla de Pinos) está en manos de hombres de negocios israelitas en contubernio con su propio enemigo, Castro.  Aunque es interesante recalcar que según una fuente, estos israelitas en Cuba “son o tienen relación con la Mossad, es decir, están conectados con la inteligencia israelí.  Ya los hemos visto operar en Haití, Jamaica, etc.”

Hay tres plantas israelitas que están localizadas precisamente en esa isla que fue uno de los abastecedores de toronjas y naranjas antes de 1959.  Después de esa fecha fue que Castro cambió su nombre a Isla de la Juventud.

Para explicar la inmoralidad de todo esto vayamos a noviembre de 1966, cuando Castro abrió más de una docena de campos de entrenamiento de guerrillas bajo la dirección de Vadim Kotchergine, Coronel del KGB y donde palestinos fueron entrenados como terroristas contra Israel.  En 1967, después de la Guerra de los Seis Días, Ricardo Alarcón, que era embajador de Cuba en la ONU, refiriéndose a Israel llamó a esa Guerra "una agresión armada contra los árabes… el más traicionero…  ataque por sorpresa al estilo Nazi.” Actualmente equiparando los israelíes a los Nazis.

Desde 1970 hasta la fecha los judíos y el estado de Israel han sido objeto de todo tipo de burlas y de ofensas por la prensa cubana controlada por Castro.  En octubre de 1973, Castro rompió relaciones diplomáticas con Israel después de que soldados cubanos en tanques de guerra lucharon del lado de los sirios en la Guerra de Yom Kippur.  Castro, yendo aun más lejos en sus ofensas contra los judíos y el estado de Israel, le dio al Organización por la Liberación de Palestina (OLP) un centro comunitario judío expropiado en La Habana (El Sol Tapado Con Un Dedo, 1992, cronología, p. 82).  En noviembre 14 de 1974, Yasser Arafat fue recibido triunfalmente en La Habana y otorgado la más grande condecoración de Castro, La Medalla de Bahía de Cochinos.  Quizás semánticamente es un premio que le viene como anillo al dedo a Arafat.

El 30 de mayo de 1978 la agencia noticiosa Reuters finalmente confirmó (con 12 años de retraso) el hecho de que militantes del OLP habían estado siendo entrenados en Cuba.  El 13 de septiembre de 1978, el periódico egipcio Ahar Sa'ah reportó que 500 palestinos se marchaban a Cuba a recibir entrenamiento.

La presencia judía en Cuba data desde antes de la Primera Guerra Mundial cuando muchos judíos sefarditas de habla española que residían en las áreas de los Balcanes y Palestina inmigraron a Cuba.  En la década de los años 20, muchos judíos polacos se establecieron en Cuba después de haberles sido rechazada la entrada en los EE.UU.  Otros judíos europeos que escapaban de Hitler fueron a Cuba mientras esperaban su entrada a EE.UU.  Cuando esta les era rechazada, muchos se quedaban en Cuba.  Les gustaba el país y su sistema de libre empresa, y empezaron a abrir sus propios negocios, escuelas, centros comunitarios y sinagogas.  Muchos se casaron con cubanos y prosperaron en el auge económico de los años 50.

Según el libro publicado por Puebla Institute “CUBA: Castro’s War on Religion” (1991,  p 16) el número de judíos en Cuba llegó a los "30,000 como máximo y se redujo a los 15,000 en 1959."

Los judíos en Cuba, familiarizados con Hitler, estaban muy preocupados con las similaridades al régimen de Castro.  Ellos vislumbraron lo que vendría y advirtieron a otros.  El iracundo antisemitismo de Castro proveniente de sus días como admirador de Hitler, pronto trajo la expropiación de todos los negocios y propiedades de la próspera comunidad judía de Cuba, lanzándolos también hacia el exilio.

Ya para 1967 sólo 2,000 quedaban y hoy quedan menos de 1,000.  Muchos de ellos se sumaron a las crecientes comunidades cubanas en Miami, New Jersey y otros lugares.

Como cuestión de principios morales, es muy difícil comprender el por qué los israelitas tienen tres plantas en Cuba con personal israelita supervisando dichas plantas y los campos de cultivo y recolección, a la par que trabajando en coordinación con los militares cubanos.

Como describe el 28 de agosto de 2003, Lázaro Ricardo Pérez García, el presidente de la ilegal Fundación Cubana de Derechos Humanos de Isla de Pinos en nota publicada por www.payolibre.com, las tres plantas son: Una planta para procesar frutas frescas para exportar, una planta productora de jugos con una capacidad de 12 toneladas por hora (donde además se obtienen aceites para esencias y forraje deshidratado) y una fábrica de envases de metal.  Todo con la tecnología israelita más avanzada y ocupando un espacio interior de 30,000 metros cuadrados (90,000 pies cuadrados).

Según Pérez García, el salario mensual de los trabajadores cubanos en las plantas es de 186 pesos cubanos (equivalentes a menos de 7 dólares), mientras que a los israelitas se les paga aproximadamente 3,000 dólares al mes. Sin embargo “la mayor parte del trabajo la realiza el Ejercito Juvenil de Trabajo (EJT) y las escuelas secundarias [del] campo, con los estudiantes que no reciben ningún estipendio.”  Así que los israelitas vuelven sus espaldas a esta repugnante explotación no sólo del obrero cubano sino que también están tomando ventaja del trabajo gratuito de los niños.

El único estímulo que tienen los obreros agrícolas cubanos de estas plantas cítricas es el poder comprar en una tienda del gobierno que vende exclusivamente “artículos de primera necesidad,” pero a través de un sistema de puntos.  De acuerdo a la cantidad de puntos acumulados por cada trabajador en sus diferentes metas de producción el gobierno decide lo que se les puede vender.  Esto “ha traído división entre los mismos trabajadores.”

Para ser justos debemos decir que los israelitas no son los únicos que están envueltos en la explotación del obrero cubano y beneficiándose del trabajo gratuito de los niños estudiantes – los canadienses, españoles, mejicanos y otras naciones también están envueltas en estos negocios con el régimen cubano y son partícipes y cómplices en estas operaciones inmorales.  Estas prácticas han sido denunciadas desde hace algunos años ante los oídos sordos de la comunidad internacional en la ONU.

Tenemos corporaciones estadounidenses como Archer Daniels Midland (ADM), que a través de su subsidiaria en España, ALFI S.A., invirtió 65 millones de dólares en 1997 en construir una refinería para la producción de alcohol de melaza de caña en Cárdenas, la ciudad donde nació Elián González.

ADM es uno de las principales patrocinadoras del cabildeo procastrista en el Capitolio en Washington, DC con el objeto de levantar el embargo de Estados Unidos y facilitar los viajes turísticos a Cuba.  Los hombres de negocios y agricultores estadounidenses se babean ante el prospecto de las grandes ganancias provenientes de la explotación de los insignificantes obreros cubanos y no están interesados en lo más mínimo en que el régimen de Castro desaparezca.  Además, un creciente numero de políticos estadounidenses corren a obedecer los intereses de ADM y otras corporaciones para así asegurarse de sus contribuciones monetarias.

Sin embargo, hay un interesante precedente en los EE.UU. que podría poner fin a toda la desmesurada codicia de estas compañías que explotan a los obreros y a los niños cubanos.  En realidad no necesitamos la ley Helms-Burton.  Así que Bush puede continuar aplazando la aplicación de esta ley al igual Clinton.

Como reportó Lisa Girion en Los Angeles Times el 19 de septiembre de 2002, el panel de una corte federal de apelaciones en Pasadena, California, decidió que las corporaciones multinacionales “pueden ser halladas responsables en las cortes de EE.UU. por ayudar e instigar violaciones de derechos humanos cometidas por otros en el extranjero.”

En estos casos la Corporación Unocal en Burma fue incluida por “hacerse el ciego frente a los alegatos de abusos de derechos humanos, incluyendo asesinatos y violaciones sexuales contra aldeanos burmeses.  Se acusa a los soldados del gobierno de Myanmar en Burma de forzar a los aldeanos a trabajar en una tubería de gas natural en construcción valorada en 1.2 billones de dólares.”  Según el artículo citado, esta decisión de la corte “ha sido vista como una abertura para los extranjeros que piden cuenta y responsabilizan a las corporaciones multinacionales por alegatos de complicidad con regimenes represivos en abusos de derechos humanos.”

Este artículo revela que “como mínimo 10 demandas jurídicas similares están pendientes en el país contra corporaciones, incluyendo la Corporación Chevron Texaco Corp. y la Compañía Coca-Cola, y abogados especialistas en derechos humanos tienen otros casos similares esperando su turno contra varias compañías multinacionales.  Esta corte ahora ha clarificado que a sabiendas no se puede ayudar a cometer un crimen y no ser responsable por él.”  Por supuesto que esto aplica perfectamente a todos los extranjeros que están haciendo negocios con el régimen de Castro y explotan a los obreros cubanos dentro de un sistema aparteista.

Ya para el 3 de septiembre de 2003, la Corporación Unocal estaba envuelta en grandes problemas legales pues había recibido demandas judiciales en las cortes estatales y federales de California por 1 billón de dólares por complicidad en las violaciones de derechos humanos y complicidad con el régimen militar en el poder en Burma.  Como resultado, reinó el pánico entre los accionistas en la bolsa de valores en EE.UU., los cuales demandaron que Unocal implementara las leyes laborales reconocidas internacionalmente y responsabilizaban a esa corporación por la pérdida de sus inversiones por motivo de esas demandas.

Los accionistas estimaron que si el actual régimen en Burma se desploma, ellos perderían absolutamente todo.  Por estas demandas judiciales el valor de las acciones en dicha compañía ha bajado y debido a este enredo los accionistas están paralizados.

Así que los hombres de negocios e inversionistas extranjeros deben estar muy alertas porque lo mismo les puede pasar a todos ellos por negociar con el régimen de Castro.

En la Cuba de Castro todos los derechos laborales son violados.  Las compañías extranjeras envueltas en estos arreglos de negocios sucios están actuando en complicidad con el régimen de Castro.  Ellos saben perfectamente que los salarios son pagados directamente al régimen de Castro en dólares de EE.UU. o Euros, no a los obreros cubanos.  Ellos saben que Castro se queda con el 95% del salario y paga el otro 5% a los obreros en los devaluados pesos cubanos, en un país donde para subsistir se necesitan dólares.  Ellos saben que el régimen de Castro les facilita la mano de obra gratis de los niños cubanos.

Estas compañías son también cómplices en el arresto, tortura y encarcelación de los sindicalistas cubanos independientes cuando estos tratan de demandar sus derechos.  Sin embargo, algunos de ellos han logrado escapar de Cuba y viven en el exilio en los EE.UU. – ex obreros, adultos y niños – y pueden elevar sus cargos contra esas companies extranjeras.  La bomba reloj está funcionando.

Por lo tanto, se alerta a los hombres de negocios e inversionistas extranjeros que la Cuba de Castro no es terreno seguro, más bien una tembladera.  Más tarde o más temprano van a perder absolutamente todo.  Pues están actuando en complicidad con un régimen militar represivo y corrupto, y van a perder billones en una tiranía que está en las últimas.  Y todo por la avaricia.

© ABIP 2003

Agustín Blázquez, Productor/director de los documentales

COVERING CUBA, CUBA: The Pearl of the Antilles, COVERING CUBA 2: The Next Generation, COVERING CUBA 3: Elian (presentado en el 2003 Miami Latin Film Festival) y el proximo COVERING CUBA 4: The Rats Below.

Autor con Carlos Wotzkow del libro CUBRIENDO Y DESCUBRIENDO y traductor con Jaums Sutton del libro de Luis Grave de Peralta Morell THE MAFIA OF HAVANA: The Cuban Cosa Nostra.

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