El barrio chino es una mezcla de ruinas y esplendor que avanza por la desmemoria encarnizada en el país. Desde el pórtico de la calle Amistad hasta San José y Escobar, se adentra en Centro Habana como un Midas verdulero a quien un Dionisos calculador le concede todo el espacio que se le antoje. (Foto: Jorge Olivera)