II Conferencia sobre la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba

Madrid 3 y 4 de mayo, 2006

Bienvenida

Es un placer poder estar de nuevo en Madrid, donde hace justamente un año fundamos y comenzamos las labores de nuestro Grupo Internacional.

Quiero, en nombre de todos los integrantes de nuestra organización, darles la más cordial bienvenida a todos los aquí presentes y agradecerles a todas las organizaciones no gubernamentales que han hecho posible el desarrollo de este evento, en particular a la NED, al Cuban Study Group, a la Fundación CubaFuturo, a la Confederación de Trabajadores de Colombia, al Grupo de Apoyo a la Democracia, a Freedom House, al Club de Madrid y a Encuentro, y a todos aquellas personas que de una forma sincera y sin escatimar horas de trabajo han colaborado por todo este tiempo en desarrollar una iniciativa que trabaja en el presente, mirando hacia el futuro de una nueva Cuba.

La historia, con la terquedad de sus lecciones, nos ha enseñado que cuando los dictadores se sienten dueños y poseídos de la verdad absoluta, la tendencia es a humillar a sus pueblos y a despreciar y desafiar a la comunidad internacional.

Fidel Castro no es excepción, y con el de cursar de los años sus caprichos y el enfermizo odio hacia la democracia lo han hecho más posesivo y agresivo, es su dictadura, su revolución, su victoria, su engendro, de ahí que ha estructurado una sociedad donde no se respetan los derechos humanos, ni sindicales, ni existe libertad de expresión, y donde se condena con pena de cárcel y destierro el pensar y ser diferente.

Si los derechos sociales, económicos y culturales están limitados para la población cubana, para los opositores al régimen -ya sean periodistas, sindicalistas, miembros de partidos políticos o defensores de derechos humanos- están vetados.

En los últimos meses la represión, las detenciones, la organización de impúdicos, abusivos y cínicos actos de repudio que llenarían de vergüenza y oprobio a cualquier sociedad civilizada han continuado. El ejemplo más reciente fue la brutal golpiza que miembros de la Seguridad del Estado le propinara a la prestigiosa líder opositora Martha Beatriz Roque Cabello, acto que ha recibido la condena internacional.

Para los trabajadores y el pueblo cubano el futuro es incierto y un cambio hacia la democracia una necesidad y un deseo que parece inalcanzable.

La dictadura cubana desde el derrumbe del campo socialista se ha venido preparando para perpetuarse, los cambios en los círculos gobernantes, en las estructuras de poder y en la economía así lo demuestran, y parte de estos cambios tienen mucho que ver con las inversiones extranjeras y la complicidad de estas con los diferentes tipos de violaciones que se cometen contra el trabajador cubano, violando los principios básicos de responsabilidad social corporativa.

La transición hacia una sociedad libre y democrática va a ser difícil, lenta y no ajena de contradicciones. Espero que este esfuerzo que realizamos hoy con la organización y desarrollo de esta conferencia sirva para trasmitir un mensaje de la realidad cubana a las organizaciones que desde Europa sin duda podrán ayudar a que los vientos de democracia lleguen pronto a la Isla.

Muchas gracias.

Joel Brito