Noviembre 30, 2005

Comunicado a la opinión pública internacional sobre los nuevos actos de repudio y represión contra la oposición cubana

El pasado 24 de noviembre fue víctima de un nuevo acto de repudio la disidente y presidenta de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil, Marta Beatriz Roque Cabello, cuando ésta y otros miembros de la oposición entre los que se encontraban la esposa del prisionero de conciencia Normando Hernández González, intentaban reunirse pacíficamente en el domicilio de la primera. La presencia de la hija de ambos, de tres años de edad, no cohibió a los agresores.

Una veintena de agentes de la Seguridad del Estado y miembros de las Brigadas de Respuesta Rápida profirieron amenazas, insultos y agresiones verbales contra los reunidos y los que intentaban acercarse al domicilio. Igualmente le fue negado el acceso a miembros de la prensa internacional.

Por otra parte y ese mismo día le fue denegado al vicepresidente de la Asamblea para promover la Sociedad Civil, René Gómez Manzano el derecho de Habeas Corpus solicitado por su hermano, Jorge R. Gómez Manzano. René Gómez Manzano fue detenido y acusado de "alterar el Orden Público" a pesar de encontrase en cama convaleciente de una gripe. Jueces de la Sala Séptima del Tribunal Provincial Popular de La Habana rechazaron el recurso por considerar que no existen fundamentos legales para ello reafirmando la detención del acusado. Como es sabido, en Cuba tanto jueces como abogados son funcionarios gubernamentales.

El Grupo Internacional por la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba condena enérgicamente estos hechos que suponen un atentado contra la libertad de expresión, de asociación y el pluralismo político y llama a la Opinión Pública Internacional a la solidaridad para con el pueblo cubano y los grupos de oposición pacíficos que, en el ejercicio de sus derechos internacionalmente reconocidos, son violentados, amenazados, perseguidos y encarcelados. Y muestra su honda preocupación por el aumento de la ola represiva desatada contra la disidencia cubana.

Diálogo, negociación, justicia, participación y respeto a las diferencias y el pluralismo son términos desconocidos e ignorados para el gobierno cubano que impone su única y absoluta voluntad y para lo que no deja de recurrir a cuantos mecanismos de represión sean necesarios para acallar al que disiente. Para la dictadura cubana, el que disiente no es alguien con quien dialogar o negociar sino un enemigo a quien combatir.