Diciembre 2, 2005
El Grupo Internacional por la Responsabilidad Social Corporativa
en Cuba (GIRSC) ante el congreso de la Federación Sindical Mundial
MIAMI, dic 2 (GIRSC) - La Federación Sindical Mundial inicio
el pasado 1 de Diciembre de 2005, en La Habana Cuba, su XV Congreso
Mundial. Este organismo creado para cumplir con los objetivos de
la política exterior de la Unión Soviética
tras la II Guerra Mundial, dejó su razón de ser, evidentemente,
con la desaparición del bloque político de los gobiernos
a los cuales servía.
Hoy, bajo el financiamiento de gobiernos totalitarios y la participación
de organizaciones sindicales tuteladas por los partidos comunistas
y neocomunistas, cómplices muchas veces de la peores formas
de explotación, tratan de revivir una agenda del pasado llena
de lugares comunes y revanchismos, que nada tiene que ver con la
realidad, la superación de las frustraciones y las esperanzas
de los trabajadores del mundo en este nuevo milenio.
La lectura de los documentos de base para el Congreso en referencia
(www.wftu.cz) y el registro de
las distintas versiones promocionales y declaraciones públicas,
ratifican la anterior afirmación. La amplitud de las invitaciones
especiales y los ostentosos gastos de realización, refrendan
lo dicho.
Una burocracia sindical internacional entronizada en el manejo
del remanente de fondos y bienes acumulados desde la época
del financiamiento soviético, la necesidad de organizaciones
sindicales "para gubernamentales" de tener una referencia
internacional y, los planes de expansión de los gobiernos
de Cuba y Caracas, son los reales intereses que subyacen, detrás
de la celebración de este Congreso.
El GIRSC, rechaza las pretensiones de este Congreso y eleva su
denuncia a toda la comunidad democrática para que esté
alerta ante los planes divisionistas de la Federación Sindical
Mundial, que apoyada en el financiamiento de varios gobiernos totalitarios
pretende sabotear los esfuerzos unitarios del sindicalismo libre
del Mundo que se concretarán en Austria en octubre del año
próximo, con la creación de una nueva central sindical
internacional.
La promoción de la responsabilidad social corporativa,
como instrumento reivindicativo para la elevación de la calidad
de vida y de las condiciones laborales de los trabajadores y comunidades
afectados por las operaciones empresariales, reclama como condición
esencial, la existencia de un sindicalismo libre, democrático
y autónomo.
Los sindicatos concebidos como correa de transmisión partidista
y al servicio de regímenes autoritarios, protegen las prácticas
aberrantes de capitales multinacionales asociados con las empresas
y los gobiernos de los países dictatoriales a los que pertenecen.
Tal es el caso de China, Birmania, Zimbawe, Cuba y Venezuela, entre
otros.
Destempladas y desgastadas consignas servirán de marco
a este evento que como de costumbre, brindará loas al dictador
más antiguo de este Planeta.
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