Diciembre 16, 2005

El Grupo Internacional por la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba se solidariza con el líder sindical venezolano Carlos Ortega

El GIRSC quiere unir su voz a la protesta internacional por la desproporcionada e injusta condena a 16 años de presidio que le ha impuesto el régimen de Hugo Chávez al líder sindical venezolano Carlos Ortega.

Según el testimonio que hemos recibido de fuentes sindicales venezolanas e incluso de los propios medios de comunicación, a Carlos Ortega le fueron violados los más elementales principios del debido proceso y no se le permitió en ningún momento ejercer el derecho a la defensa, de acuerdo a leyes y procedimientos vigentes. Se registró una flagrante negación a los derechos que como ciudadano y como ser humano, lo asistían.

Se penaliza con esta manera la lucha social. La condena fue impuesta por los "delitos" de rebelión civil e instigación a delinquir, por su actuación como protagonista del paro cívico nacional de diciembre del 2002, acción que ha sido catalogada por la propia Organización Internacional del Trabajo, OIT, como una huelga legítima y por lo tanto amparada por la Constitución de Venezuela y por los Convenios Internacionales de la cual ese país es signatario.

Este absurdo jurídico pone una vez más en evidencia la ausencia de separación de poderes en Venezuela y la esencia totalitaria del actual Gobierno.

Antes de recibir la condena Carlos Ortega se dirigió a la Jueza Milagro Rodríguez en los siguientes términos: " Sentencie de una buena vez, pero sepa que usted va a sentenciar a una persona quien el único delito que ha cometido es defender a los trabajadores. Por eso tengo mi conciencia limpia y mi dignidad muy en alto. Proceda pues a cumplir con lo que le indicaron de arriba, del Ejecutivo, porque yo no soy un preso suyo, yo soy un preso de Hugo Chávez y el ya le dio la orden para que usted me condenara…"

Recordamos la solidaridad que siempre expresó Carlos Ortega con el movimiento sindical independiente de Cuba, que lo llevó incluso a firmar un amplio convenio de cooperación a nombre de la Confederación de Trabajadores de Venezuela con organizaciones representativas del sindicalismo democrático de la Isla.

El respeto al libre ejercicio de la acción política y reivindicativa son consustanciales a la democracia y a la posibilidad de relaciones laborales que respeten los derechos inalienables de justicia y libertad de los individuos. Por ello, como Grupo que persigue la responsabilidad social de las empresas, vemos en cada persecución de un líder sindical, en cada violación de un derecho laboral, un atentado al objetivo primordial como es el que el trabajo no envilezca ni al hombre ni a su entorno. Es por ello que nos unimos enérgicamente a esta protesta.

Miami, 15 de Diciembre de 2005