Marzo 6, 2006
Comunicado a la opinión pública internacional del Grupo por
la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba frente al aumento
de la violencia contra la oposición y la sociedad civil
Madrid, 5- El Grupo Internacional por la Responsabilidad Social
Corporativa en Cuba se dirige a la opinión pública
internacional para condenar enérgicamente el acrecentamiento
de la violencia del Estado contra la oposición cubana y la
sociedad civil en su conjunto.
Actos de repudio, detenciones arbitrarias, amenazas sistemáticas.
golpizas... no han parado de acrecentarse en los últimos
meses. Periodistas como Jorge Olivera u Oscar Espinosa Chepe, ambos
del grupo de los 75 condenados a largo tiempo de prisión
por el mero hecho de escribir e informar y actualmente con licencia
extrapenal por motivos de salud, que no supone indulto alguno sino
seguir pagando el "gran delito" de escribir y ejercer
dignamente su labor periodística en su domicilio son citados
por los tribunales para recibir amenazas de regreso a prisión
y comunicarles su aún mayor, si cabe, retirada de derechos
constitucionales. Ambos han de demostrar ser obedientes y sumisos
a las órdenes recibidas, lo que pasa por el abandono de sus
profesiones periodísticas y el acatamiento de los destinos
laborales adjudicados y decididos por el Estado y demostrar el agravamiento
de su estado de salud so pena de volver a ser remitidos a prisión.
Noelia Pedrosa y Guillermo Fariñas, "Coco" deciden
recurrir a la huelga de hambre para exigir el reconocimiento de
sus derechos de libre expresión, comunicación e información.
A más de un mes en huelga de hambre su estado es hoy límite
y, posiblemente irreversible. El gobierno calla.
Cosano Alén, periodista y profesor fue retirado del servicio
a la docencia por su actitud crítica frente al régimen.
Próximo a los 70 años de edad, ha sido obligado a
volver a la actividad laboral, en un destino adjudicado por el Gobierno.
Aurelio Bachiller, secretario general de la ilegal central sindical
CONIC, es detenido en varias ocasiones y recibido un ultimátum
de abandono inmediato de sus actividades sindicales so pena de ser
detenido y condenado a veinte años de prisión. Dos
de sus hijos, actualmente, están en presidio.
Marta Beatriz Roque, presidenta de la Asamblea para promover la
Sociedad Civil es sometida a constantes actos de repudio en su domicilio.
A René Gómez Manzano, abogado, se le niega el amparo
de habeas corpus. Desde hace ocho meses está a la espera
de juicio.
Desde junio del 2004 no se han vuelto a conceder ninguna licencia
extrapenal, a pesar del incremento del deterioro de muchos de los
opositores pacíficos condenados a largos años de prisión,
presos de conciencia cuya figura legal es negada por el régimen.
La situación de amenaza, persecución e iniquidades
contra la sociedad civil y el pueblo cubano por parte de sus gobernantes,
no han parado de acrecentarse. En los últimos tiempos, la
situación de violencia contra una población indefensa
ha adoptado tintes aún más esperpénticos. Recientemente,
medios de información como El País, Muy Interesante
y Hola fueron prohibidos.
Próxima la vergonzante fecha en que 75 personas inocentes
fueron llevadas a presidio violando las leyes internacionales y
los derechos humanos a la libre expresión y asociación,
es de esperar y así los hechos lo están demostrando,
que el Jefe del Gobierno cubano, Fidel Castro quiera conmemorar
con nuevos encarcelamientos, actos de repudio y amenazas tal acontecimiento.
Amnistía Internacional declaró a los 75 periodistas,
sindicalistas y opositores, reos de conciencia.
El GIRSCC alerta de todos estos hechos y condena enérgicamente
tal atropello a la dignidad, a la libertad y a los derechos que
asisten a todo ciudadano de países libres y hace un llamamiento
de solidaridad para con el pueblo cubano en general y para con los
opositores en particular, víctimas de un gobierno que no
tolera la información ni la crítica, y que considera
a los opositores enemigos a combatir.
En el convencimiento de que la única forma de intentar paralizar
que sigan cometiéndose tales iniquidades sobre todo un pueblo
y de que la única forma de evitar que, nuevamente, un periodista,
un sindicalista o un opositor político sean víctima
de la injusticia y de la arbitrariedad, y obligados a callar para
poder vivir en paz, el GIRSCC insta a la Comunidad Internacional
a mostrar su apoyo decidido al respeto y reconocimiento de los derechos
humanos y a condenar tales prácticas de todo punto inadmisibles
en un Estado de Derecho. Sólo la presión internacional
podrá evitar que tal atropello a la dignidad, a la libertad
y a los derechos universalmente reconocidos por la Declaración
Universal de Derechos Humanos sigan caracterizando la vida en Cuba.
Luz Modroño
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