Abril 12, 2006
Nuevo sistema para medir el impacto de la RSE
ComunicaRSE,
12 de abril de 2006.
A partir de la incapacidad actual para medir el impacto de los
esfuerzos en los niveles sociales y medioambientales de las empresas
en pos de la sustentabilidad, el Center for Sustainable Innovation
(CSI) presentó esta semana en Nueva York una nueva forma
de medición y un método para reportar estos logros
llamado "Social Footprint" ("Huella social").
Se trata de un sistema matemático que permite calcular el
verdadero impacto de las acciones de RSE en la sociedad.
El concepto básico del "Social Footprint", desarrollado
en colaboración con la Universidad de Groningen de los Países
Bajos, se basa en la comparación y se expresa cuantitativamente
en fracciones o cocientes. Por ejemplo, si una región geográfica
produce 10 millones de litros de agua potable al año (denominador)
y los habitantes consumen 15 millones en el mismo período
(numerador), el conciente es 15/10, o 1.5. En este caso el cociente
está por encima de 1.0 y por lo tanto no es sustentable.
Llevado a casos reales, el documento presenta las cifras que maneja
DuPont en el uso de agua potable desde 2001 a 2003. En el primer
año el cociente era de 1.37, en el segundo de 1.17 y en 2003
de 1.13. Si bien va en disminución, en todos los casos supera
el 1.0 (límite en el caso de sustentabilidad ambiental).
Cuando se habla de capital social se considera lo que el hombre
crea según su voluntad. "Por eso, las brechas no son
entre lo que existe y lo que se usa, sino entre lo que se necesita
y lo que se decidió producir o poner al alance", explica
Mark McElroy, director ejecutivo de CSI. Por lo tanto, en el ámbito
social los cocientes por debajo de 1.0 no son sustentables, tal
como muestra el ejemplo: si una comunidad necesita $ 10 millones
al año para educar a los niños, pero invierte sólo
$2 millones en esto, el cociente es 0.2 y es un indicador negativo.
En los cálculos del "Social Footprint" se procuró
mantener relación entre la cantidad de personas involucradas
y los impactos sociales y medioambientales creados por las empresas.
Para eso se desarrolló el "people feet" (PF) como
forma de medición que permite no sólo calcular el
grado de sustentabilidad, sino atribuir un porcentaje de responsabilidad
por empleado de la compañía.
El nuevo sistema, que puede ser aplicado a cualquier área
geográfica (local, regional, nacional o internacional) utiliza
unidades de medición que pueden integrarse sin dificultad
a los reportes financieros.
Para ver el documento completo:
http://www.sustainableinnovation.org/Social-Footprint.pdf
|