Junio 5, 2006

Comunicado de adhesión del Grupo Internacional Por la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba a las demandas de los sindicatos americanos por la liberación de los sindicalistas cubanos en prisión

El Grupo Internacional por la Responsabilidad Social en Cuba se adhiere a la demandas de liberación de los sindicalistas cubanos presos desde el 2003 efectuado por los sindicatos americanos a favor de la liberación de los sindicalistas detenidos y condenados a largos años de prisión por ejercer su derecho, internacionalmente reconocido, de libre asociación y expresión.

Cuba firmó los Convenios de la OIT y forma parte de dicho organismo. Sin embargo, la propia OIT y la CIOSL -Conferderación Internacional de Oragnizaciones Sindicales Libres- han emitido repetidas condenas de dichas violaciones de los Convenios, denominadas por la OIT "observaciones".

Entendemos que las diferentes organizaciones tanto empresariales como civiles y sindicales están en la obligación de cumplir los Acuerdos y Convenios suscritos por sus respectivos países con la OIT y consideramos que las empresas inversoras deben cumplir, en los países donde están implantadas, con los mismos principios que cumplen en sus países de origen. Ampararse para justificar sus comportamientos poco éticos en el respeto a la legislación cubana es tanto una ironía como un hacerse cómplices de las violaciones de los Convenios de la OIT, máxime cuando dicho gobierno los ha previamente refrendado.

El encarcelamiento y la condena de los sindicalistas, que oscilan entre los 15 y los 25 años de prisión, así como el allanamiento de sus sedes -que coinciden con sus domicilios al estar prohibidos- y materiales de trabajo han sido reiteradamente denunciadas y condenadas por la Comisión de Expertos y por el Comité de Libertad Sindical de la OIT. Las condiciones carcelarias en las que se mantienen a los sindicalistas son definidas tanto por Amnistía Internacional como por la CIOSL -Confederación a la que pertenecen los sindicatos españoles CCOO y UGT- como de infrahumanas y degradantes pues se les mantiene en celdas tapiadas de 2 por 1 metro, sin agua potable o sanitarios y muy repetidamente en régimen de aislamiento y rodeados de insectos y roedores y con una alimentación tan precaria que apenas llega a cubrir sus necesidades elementales. Las acusaciones por las que se condenó a los sindicalistas estaban centradas en mantener contactos con ONGs de derechos humanos, así como el poseer material como grabadores, lapsos o impresoras. Ello fue catalogado como de "alta traición a la patria". La Comisión de Aplicación de Normas de la 91ª Sesión de la X Conferencia de la OIT pidió al gobierno cubano ser invitada a una misión de contactos directos, lo que implica una condena clara a la política antisindical del gobierno. Dicha invitación nunca se ha producido.

La no existencia de sindicatos libres conlleva la no negociación colectiva y ésta a la ausencia de capacidad de convocatoria de huelga siendo éstas las armas utilizadas por los trabajadores para la defensa de sus intereses. Ambas son prohibidas en Cuba, quedando los trabajadores en una situación de indefensión total.

Por todo ello, saludamos y hacemos nuestra la iniciativa de la Trade Unions en la solicitud de liberación inmediata de los sindicalistas en prisión, que supone un atentado directo a los derechos humanos y pedimos a las organizaciones civiles, a los sindicatos de los países libres y democráticos y a las empresas inversoras su solidaridad para con los mismos en el marco de su responsabilidad social y el respeto a la libertad de expresión y asociación y a la dignidad humana.