Junio 14, 2006

Discurso de Mia De Vits frente al Parlamento Europeo

Diputada socialista belga-flamenca en el Parlamento Europeo
Ex-presidenta del sindicato socialista belga Fédération Générale des Travailleurs Belges

Bruselas, 3 de mayo 2006-05-30

Queridas compañeras, queridos compañeros,

quiero felicitar al PSOE de Bruselas de haber tenido el coraje de organizar este coloquio en torno al tema cubano y de dar voz a la oposición socialista en la isla -cosa no tan habitual en nuestras filas -.

Quiero felicitar también a los fundadores de la nueva asociación C-EeP, que quiere fomentar la corriente entre la izquierda democrática cubana y los socialistas europeos. Tenemos mucho que contarnos. Desde ahora acepto el pedido de C-EeP de entrar en el consejo de patronato, junto a mi amigo Karel Van Miert y otros.

Hablar de Cuba nunca ha sido fácil para los progresistas y aun mas para los sindicalistas socialistas. Me acuerdo que, como responsable sindical de la FGTB-ABVV he tenido muchas ocasiones de enfrentarme, por ejemplo en los congresos, a propuestas o resoluciones hechas por uno o el otro delegado contra el bloqueo estadounidense de Cuba. Y a cada vez, tenia que decir que claro rechazábamos el bloqueo pero que había que añadir que eso no daba la menor excusa al régimen castrista por no respetar los derechos humanos en general y las libertades sindicales en particular.

Siempre en la FGTB y en la CIOSL hemos tenido alto, la Declaración de la OIT (de la que Cuba es miembro desde 1919) relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo, adoptada en 1998 y que Cuba ha transgredido continuamente.

En Cuba la libertad de asociación no existe, ni en lo político, ni en lo cultural, ni en lo económico ni, por supuesto, en lo sindical. Por lo tanto, tampoco existe la negociación colectiva.

Los estatutos del sindicato único estipulan literalmente:

"La CTC y los Sindicatos reconocen abierta y conscientemente la dirección superior del Partido Comunista de Cuba, como destacamento de vanguardia y máxima organización de la clase obrera, acogen, hacen suya y siguen su política".

Sabiendo que el Partido Comunista es el único partido autorizado, sobre cual se sustenta el monopolio del poder, podemos decir que la CTC en Cuba actúa fundamentalmente como un especie de ministerio de trabajo dentro de una sociedad carente de libertad colectiva e individual.

Su función principal consiste en movilizar, controlar, dirigir e instruir políticamente a los más de tres millones de trabajadores del sector estatal afiliados casi obligatoriamente, e impedir que ellos defiendan sus demandas. En este contexto parece "normal" que en Cuba el derecho de huelga no exista, ni por ley, ni en la práctica.

Todo lo anterior implica que cada intento de crear sindicatos independientes del estado-partido es severamente reprimido. En marzo de 2003, 8 sindicalistas cubanos fueron condenados desde 12 hasta 26 años. Durante el juicio de los sindicalistas, el gobierno admitió que agentes de seguridad del Estado se habían infiltrado en el movimiento sindical independiente hasta en la cúspide.

Si bien no existe en Cuba el trabajo forzoso o el trabajo infantil en su forma mas detestable, se pueden hacer fuertes objeciones al sistema educacional que obliga a la mayoría de los estudiantes a partir de 15 años a ir a un internado en el campo donde tienen que ejecutar trabajos productivos, sin pago, 4 horas al día.

La OIT y la CIOSL han criticado también la discriminación en materia de empleo y ocupación que se practica constantemente en Cuba en detrimento de los trabajadores que no son considerados políticamente cercanos al partido comunista. La misma discriminación se practica cuando se reparten artículos de consumo o se otorgan nuevas casas, vía los sindicatos de la empresa.

Nuestros sindicatos europeos deberían bien reflexionar antes de elaborar proyectos de ayuda que fortalezcan - en nombre de un progresismo europeo inoportuno - esos procedimientos.

Existen muchas otras transgresiones de las reglas internacionales a nivel laboral en Cuba. El personal de las empresas extranjeras (mixtas) es contratado, no por la empresa misma, sino por una agencia estatal. La empresa paga al estado el salario en dólares, la persona contratada recibe su salario en pesos nacionales, pero a razón de 5 % solamente de lo que cobra el estado, que se queda con los 95 %.

Las limitación de las libertadas democráticas y sindicales y la rigidez del Estado monopolística cubano han hecho colapsar la economía cubana y el valor real del salario y de las jubilaciones. La prohibición de crear empresas privadas a los ciudadanos cubanos hizo que surgiera un inmenso sector negro. Se difundió en las empresas estatales el robo de artículos destinados al mercado clandestino. Ha proliferado una atmósfera de cinismo, hipocresía y perdida de valores éticos nada saludable para la sociedad cubana.

Nosotros socialistas democráticos europeos, especialmente los sindicalistas, debemos apoyar a nuestros amigos de la izquierda cubana que tratan de rescatar los valores de izquierda: democracia, solidaridad, no-violencia, redistribución de la riqueza, igualdad de oportunidades. Sin el derecho de asociación, la libre expresión, la concertación entre todos los actores de la sociedad los trabajadores no pueden ejercer ni hacer valer sus derechos.

Saludo la manera inteligente y madura de la izquierda democrática cubana de actuar dentro del concepto de que una Cuba mejor es posible sin caer en la trampa de una lucha ultra-radical que haría el juego de los EE UU; la experiencia sindical me señala que ese no sería el camino idóneo. La pobreza, el odio acumulado en la sociedad cubana y la situación geopolítica que coloca a Cuba frente a unos EE UU con claras pretensiones hegemónicas - no permiten ese "juego". Tarde o temprano el gobierno tendrá que dialogar con la sociedad cubana. Mientras tanto, ustedes, socialistas democráticos cubanos, están preparando el terreno, fortaleciendo su organización y gestando los principios fundamentales de la democracia y la solidaridad en la sociedad.

Karel Van Miert es ex-presidente del Partido Socialista belga-flamenco y ex-comisario europeo.