Julio Roberto Gómez Esguerra, es Secretario General
de la Confederación General del Trabajo (CGT) Colombia
y Presidente de la CLAT.
Rebanadas
de Realidad - CGT, Colombia, 14 de junio
de 2006.
Señor presidente:
Al felicitarlo por su elección lo mismo que a los distinguidos
y distinguidas vice-presidentas (es) queremos agradecer al director
de la OIT, señor Juan Somavia, por la memoria que nos ha
sido entregada para información y opiniones.
Huelga decir que esta memoria tiene una importancia fundamental
para las organizaciones de trabajadores por cuanto que ella refleja
una de las principales preocupaciones de la clase trabajadora
en torno a las normas, los principios y derechos fundamentales
en el trabajo, en una sociedad en la cual para los neoliberales
todo lo que tiene que ver con los derechos de los trabajadores
pasó a un segundo plano desconociendo los elementos centrales
del trabajo decente y la normatividad internacional.
Compartimos con el señor Director varias de las preocupaciones
que refleja en su documento a propósito de la visión
de la OIT sobre las regiones, sin embargo es necesario aclarar
que los TLC, no reflejan exactamente una situación de progreso
para nuestros países en Latinoamérica-Caribe.
La Central Latinoamericana de trabajadores expresa sus profundas
preocupaciones ante la caótica situación que hoy
en día estamos viviendo en nuestra región fruto
de la aplicación del modelo neoliberal ya que como siempre
es la clase trabajadora y la población mas vulnerable,
quienes pagan el precio mas alto de dichas políticas, las
cuales se ven reflejadas en desempleo, exclusión social,
altos índices de analfabetismo, insalubridad, morbilidad
infantil, informalización, ausencia de oportunidades para
la juventud y las demás secuelas que deja a su paso la
globalización capitalista.
En medio de esta situación el movimiento sindical hace
lo que está a su alcance por asumir la representación
no sólo de los trabajadores organizados sindicalmente sino
además del conjunto de la población, casi siempre
en medio de la precariedad, e incomprensión de gobiernos
y empresarios tal como lo observamos a manera de ejemplo en países
como Colombia, Costa Rica, Perú, Nicaragua, Guatemala ,
Paraguay, lugares en donde la libertad sindical, el derecho de
negociación y los derechos humanos están seriamente
amenazados. Precisamente en medio de esta situación la
CLAT desea expresar toda su solidaridad para con los trabajadores
de la República de COLOMBIA, quienes en días pasados
propiciaron la firma de un acuerdo con el Gobierno y los empresarios
Colombianos, en la perspectiva de procurar las debidas garantías
para el ejercicio de la libertad sindical en este país,
así como la defensa de los derechos humanos siendo el mas
sagrado de ellos el derecho a la vida.
Señoras y señores, expresamos adicionalmente nuestras
preocupaciones ante el incremento de los accidentes de trabajo
en la minería, en hechos lamentables que han cobrado decenas
de vidas principalmente por falta de previsión de las empresas
y la ausencia de labores de inspección por parte de los
ministerios del trabajo.
Un párrafo muy pequeño pero muy sentido para expresar
toda nuestra solidaridad para con los trabajadores y pueblo de
PALESTINA, quienes en forma heroica continúan luchando
por que se les respeten sus derechos a la soberanía, a
su territorio a su cultura y que nadie pretenda desconocerlos
por que los ojos del mundo están puestos en la sufrida
situación de los niños, las niñas la juventud,
las mujeres y los hombres de Palestina, la humanidad no puede
ni debe permitir que se continué construyendo un nuevo
muro de la infamia.
América Latina Caribe, una región con mas de 20
millones y medio de kilómetros cuadrados, con aproximadamente
550 millones de habitantes, con mas de la mitad de la población
por debajo de la línea de pobreza, es la región
mas injusta del planeta en medio de una inmensa riqueza, por ello
las mujeres, los niños y las niñas, los desempleados,
el campesinado, los desplazados por la violencia y en general
quienes sufren las consecuencias de la globalización capitalista
es mucho lo que esperan de esta causa común.
Para finalizar, en el marco de esta conferencia y en esta solemne
sala queremos decir dos cosas, una que cualquier institución,
país o persona que pretenda violentar la normatividad internacional
atenta contra la paz mundial y segundo solicitar muy comedidamente
al gobierno de CUBA, la libertad para el compañero PEDRO
PABLO ÁLVAREZ y de un grupo de compañeros sindicalistas
que se encuentran en prisión por haber fundado una organización
sindical independiente en la isla.
Muchas gracias