Sept. 19, 2005
Hablemos del salario en Cuba
Por Lic. Joel Brito. Publicado en Misceláneas
de Cuba / Revista de Asignaturas Cubanas, julio-agosto 2005.
El salario, sin dudas, es el aspecto de las condiciones
de trabajo que más directamente influye en la vida diaria
de los trabajadores de cualquier parte del mundo. Analicemos en
detalle qué ha sucedido en los últimos años
con el salario de los trabajadores cubanos.
En el período 1981- 85 se realizó
una reforma general de salarios. La organización salarial
quedó conformada con la existencia de una escala única
que contempla 23 grupos con una relación de 4,5 veces entre
el salario máximo y el mínimo. La compleja organización
salarial cubana heredada del campo socialista y fertilizada con
las brillantes ideas de la máxima dirección del país,
se enreda en una madeja de calificadores, tarifas, escala de complejidad,
listas de puestos de trabajos, factores extra calificables, sistemas
de perfeccionamiento empresarial, sistemas de estimulación
en divisas, jabitas con medios de aseo, y no pocos caprichos políticos
que ha hecho de ella hasta el día de hoy un esquema infuncional
e irracional.
El pasado 21 de abril, durante una de las 33 intervenciones
realizadas en los últimos cinco meses, el Sr. Castro informaba
a los trabajadores cubanos de su decisión respecto a este
tema: "El salario mínimo se elevará a 225 pesos,
desde el próximo 1ro de Mayo". La resolución
que oficializó el mandato se hizo pública el 23 de
abril, fecha en que el Sr. Alfredo Morales Cartaya, Ministro del
Trabajo, firmó la Resolución 11/2005.
Informaciones de ese propio ministerio, hechas públicas
en la prensa oficial, expresan que el salario promedio en Cuba es
de $ 282 pesos, es decir unos $13,42 USD a las tasas de cambio establecidas
por el propio gobierno.
¿Cuál es el poder de compra del salario
en Cuba?
Desde el punto de vista de los trabajadores en países
con sistemas democráticos, resulta importante analizar la
evolución del poder de compra del salario mínimo.
Este se puede medir de acuerdo a dos indicadores diferentes: el
índice de precios al consumidor y la canasta de necesidades
básicas. En Cuba, único país del hemisferio
con una economía altamente centralizada e ineficiente, los
términos anteriores son casi inoperantes.
El sistema de precios de la canasta básica
está por un lado soportado por la libreta de racionamiento,
vigente desde hace 43 años, por medio de la cual se venden
productos subsidiados que sólo alcanzan para unos escasos
10 días del mes, y por el mercado agropecuario y el mercado
negro, con precios de oferta y demanda; y el sistema estatal de
tiendas en pesos convertibles, cuyos precios son fijados de forma
arbitraria por los organismos del gobierno.Este complejo sistema
hace que la medición del índice de precios al consumidor
sea muy inexacta.
Lo que sí es muy exacto para la mayoría
de los trabajadores cubanos es que el salario que paga el único
empleador no alcanza para cubrir ni las más elementales necesidades
básicas. En la práctica, el anuncio publicitario del
aumento salarial sólo ha sido una respuesta a los reiterados
aumentos de precios aplicados por el Estado cubano en los últimos
12 años y, desde el punto de vista económico, inyecta
más circulante al exceso de liquidez ya existente, sin una
contrapartida en la creación de bienes y servicios, lo cual
sin dudas tendrá su costo posterior.
Según datos de la CEPAL, en América
Latina existen 221 millones de personas que no pueden cubrir sus
necesidades básicas. La Organización Internacional
del Trabajo informa que 1.400 millones de personas -la mitad de
los trabajadores del mundo-, están atrapados en la pobreza
y no logran ganar lo suficiente para superar junto con sus familias
el límite de 2 dólares al día.
Tomando como referencia los datos anteriores y siguiendo
la lógica de la tasa cambiaria impuesta por el gobierno de
la Isla, los trabajadores cubanos que devengan el salario mínimo
sólo tienen acceso a $ 0.44 centavos de dólar al día.
Si se toma en cuenta el salario promedio, esta cifra aumenta a $
0.52.
Es cierto que hay otros factores que frenan los
niveles de pobreza en la Isla y eso, sin duda, queda comprendido
en los cerca de 900 millones de dólares en remesas, medicinas
y otros bienes que son enviados por las familias cubanas residentes
en el exterior. No cabe duda de que ésta es la mayor y más
eficiente industria con que cuenta el país, y el mayor salario
que reciben cerca de un millón de trabajadores cubanos.
Lamentablemente, en el paraíso de los trabajadores
la pobreza galopa, la ineficiencia es incalculable y los caprichos
políticos tiran por la borda toda racionalidad económica.
Sólo un cambio radical de sistema podría conllevar
a una mejoría sustancial de la situación de los trabajadores
en la Isla, esperemos que los tan anhelados vientos de cambio lleguen
pronto y así podremos todos unidos contribuir al resurgimiento
de ese gran país.
Notas: El Índice de Precios al Consumidor,
mide el cambio del costo de la canasta familiar, asumiendo que se
mantenga la calidad y la cantidad de los bienes y servicios que
la componen. La Canasta Básica es un conjunto de bienes y
servicios indispensables y necesarios para que una familia satisfaga
sus necesidades básicas de consumo. El Salario Mínimo
debe ser el presupuesto indispensable para la satisfacción
de las necesidades de cada familia en el orden material, tales como
vivienda, alimentación, vestido y transporte, al igual que
las necesidades de carácter social y cultural.
MOVIMIENTO
SINDICAL INDEPENDIENTE DE CUBA
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