Septiembre 2005

Fidelitis aguda: cuando el salario promedio no llega a un dólar diario

© Ileana Fuentes, julio 2005.

Beatriz es una graduada universitaria de 46 años con 23 años de experiencia en docencia secundaria en La Habana. Hasta este abril que pasó, y basado en la escala salarial, su desempeño y años de servicio, su salario era de 384 pesos mensuales. Cuando comience el curso escolar en septiembre, su salario mensual será de 435 pesos -51 más- gracias a un incremento salarial en el país que entró en vigor en mayo y que sube el sueldo mínimo de 100 pesos a 225. La medida tiene sus excepciones, tal como los sueldos en las empresas del MINFAR -supuestamente envueltas en lo que se llama "perfeccionamiento empresarial"- donde el salario mensual mínimo se elevó a 277 pesos y 88 centavos.

Al cambio de 24 pesos por dólar, el nuevo salario de Beatriz equivale a 60 centavos de dólar diario.

La escala salarial no es la misma de una ocupación a otra. El salario mínimo en ciertas profesiones es más alto. Ejemplo: los trabajadores sociales graduados de programas especiales no-universitarios comienzan ganando 345 pesos -US $14.35- mensuales. Algunos sociólogos cubanos señalan que el gobierno tuvo que incentivar esta carrera ofreciendo sueldos más altos (¡!) dada la crisis social que atraviesa la sociedad cubana. Hay disparidad salarial también entre los maestros llamados emergentes y los graduados universitarios en pedagogía: los primeros, egresados de programas de emergencia de un año de duración, de donde salen con el título de maestro, empezaban con 167 pesos mensuales; los universitarios, egresados de la carrera pedagógica que dura 5 años, con 198. Ahora ambos recibirán 225 como salario mínimo, a pesar de las obvias diferencias. El equivalente: US $9.37 al mes.

Según un líder provincial del opositor Colegio de Pedagogos Independientes, el descontento entre los educadores es tal que hay mayor deserción profesional en este campo -hacia ocupaciones que generen dólares- que en ningún otro. "Las cubanas ya no quieren ser maestras. Las jovencitas saben en la industria turística se resuelve mejor. Además todos saben que jineteando con turistas o con algún novio extranjero se gana el salario de un año en una semana" afirma Miriam García Chávez, fundadora del citado Colegio, que reside hace varios años en California, desde donde se mantiene al tanto de la situación pedagógica en la Isla y en contacto con sus colegas.

Manuel Cuesta Morúa, líder opositor social demócrata, de la raza negra, calificó de "magros" los aumentos salariales en entrevista reciente con France Press. Cuesta Morúa le atribuye el incremento alarmante del descontento público -a un pelo de la violencia, según él y otros líderes opositores- contra el gobierno de Castro a esta medida, y también a "los cortes de electricidad, la mala calidad de los servicios, y la ofensiva contra los cuentapropistas".

Los trabajadores de la docencia y de la salud pública están que arden. Esto tiene serias implicaciones de género, ya que un 70% de los educadores, y un 72% de los trabajadores de salud pública, incluyendo a los médicos, son mujeres. Otros campos también están feminizados: el 72% de los trabajadores en la industria ligera son mujeres; el 35% de los técnicos agrícolas y el 45% de los ingenieros agrónomos, otro tanto. El comercio y las comunicaciones también cuentan con altísimos por cientos de mujeres: el 46% y 50%, respectivamente.

Los estudiosos en materia de género, tanto cubanos como extranjeros, están de acuerdo en que las cubanas han llevado la carga más difícil y dura en estos 46 años del experimento "socialismo o muerte". Las mujeres tienen, además, otras urgencias no resueltas, como las íntimas. Las íntimas llevan cuatro décadas racionadas: hasta hace un año, una caja de uso mensual por mujer, durante 5 meses del año; de un año para acá, durante 7 meses. Muchas mujeres tienen que recurrir a los trapitos, hechos con sábanas viejas y ropa gastada. Claro que pueden comprar íntimas en la chopin con dólares. ¿Qué hacen las mujeres que no reciben dólares mediante sueldos, remesas familiares, u honorarios sexuales?

El aumento salarial no resuelve los problemas cotidianos que enfrentan las mujeres, y el resto de la ciudadanía: como trabajadoras, la violación de todos los derechos laborales, a pesar de las denuncias y exigencias de la Organización Internacional del Trabajo al respecto; como cubana de a pie: transporte ineficiente; escasez de alimentos y medicinas; una economía aún dolarizada en la que ni un sueldo alto resuelve más de 10 o 15 días las necesidades básicas de una familia; apagones programados diariamente entre 14 y 16 horas; escasez de agua; deterioro y escasez de vivienda.

En un reciente editorial, la revista Investors Business Week informaba que "el déficit de la vivienda en Cuba asciende a 500,000 unidades". El gobierno cubano reveló esa cifra hace unos meses, y ahora reporta que 120,000 casas sufrieron serios daños al paso del huracán Dennis. Naciones Unidas estima que este ciclón afectó al 75% de la población. En términos de género, esto se traduce a 4 millones 350 mil mujeres y niñas, el 75% de los 5.8 millones de cubanas en la Isla.

La economista independiente Martha Beatriz Roque estima que el desempleo anda por el 60%, ni remotamente por donde informa el gobierno, que da una cifra del 3%. Algunos sindicalistas independientes advierten que la inflación se acerca al 500%, y explican que en Cuba jamás se han indexado los salarios para que el cubano pueda lidiar con los verdaderos costos de vida. "Los precios de la ropa y los zapatos, cuando llegan a las tiendas" afirma Aleida, una laboratorista de Bayamo, "están calculados a nivel dólar".

Hicimos un muestreo telefónico de precios en tres de las provincias orientales (Holguín, Granma, Santiago de Cuba) y en La Habana, y entrevistamos a seis cubanas de visita en Estados Unidos. De ahí la siguiente información: un par de zapatos "más o menos decente" puede costar entre 40 y 50 chavitos (la nueva moneda convertible, equivalente a dólar) -entre 1,000 y 1,200 pesos, al cambio oficial de 24 pesos por chavito-; y entre 25 y 35 chavitos -unos 720 pesos- en la capital. Una saya o un vestido sencillo puede costar 240 pesos en La Habana, más del sueldo mínimo mensual, digamos, de una conserje.

En cuanto a los alimentos, un estudio hecho en 2004 por el líder opositor Vladimiro Roca, arrojó que un sueldo mensual promedio, si se utilizara solamente para comprar alimentos, alcanzaría para unos 10 días del mes. Hoy la situación es la misma, a pesar del aumento salarial. Media libra de pollo o pescado cuesta 24 pesos; un litro de leche, 30 pesos; 1 litro de yogurt de soya, 15 pesos; 1 aguacate, 5 pesos; 1 fruta bomba entera, 20 pesos; una libra de boniato o malanga, 4 pesos; 1 libra de carne de puerco, hasta 25 pesos. La canasta básica mensual, para seis personas, se mantiene a 18 pesos. Pero….

La ración por persona que conforma la "canasta básica" no alcanza para los 30 días en la dieta de un adulto promedio: 6 libras c/u de arroz y azúcar; _ libra de granos; 4 onzas de café; una bolsa de sal. Los huevos, el aceite, la pasta, el picadillo de soya, el puré de tomate, los perritos, el puerco, el pollo, y el pescado hay que pagarlos aparte, y racionados: 6 huevos por persona al mes; _ libra de pollo. La carne no está a la venta en ningún mercado. La leche -racionada a un litro diario, que cuesta 1 peso- se vende sólo para consumo de los niños hasta los 7 años. Entre los 7 y los 12 años, los niños consumen yogurt de soya, racionado a 15 litros al mes, también a peso el litro. La mantequilla, aceite adicional, puré de tomate y mayonesa sólo pueden comprarse en la chopin, a entre 2.55 y 5 dólares, según el producto.

De más está decir que Juana la cubana puede comprar algunos de estos artículos en bolsa negra, si tiene dólares o chavitos, arriesgándose a que la policía la agarre, le confisque lo comprado, le imponga una multa o unos días de cárcel o ambos si, por ejemplo, el tráfico ilegal es de carne de res.

Volvamos a Beatriz. ¿Podrá ella resolver mejor a partir de septiembre con el nuevo salario de 435 pesos? El nuevo sueldo de Beatriz equivale a $18 dólares. ¿Y qué de Aleida la laboratorista de Bayamo, con sus 276 pesos mensuales? ¿Dejará Aleida de comer durante tres meses para comprar un par de zapatos a sus dos hijas?