Noviembre 3, 2005

Opositores denuncian que el Gobierno canceló la recepción de la Embajada checa a disidentes por su fiesta nacional

Europa Press, 3 de noviembre de 2005.

El Gobierno cubano 'canceló' el viernes la recepción que iba a ofrecer el embajador de República Checa en La Habana, Petr Steiegler, con motivo de su fiesta nacional, a los grupos disidentes entre los que se encontraban las Damas de Blanco, galardonadas la semana pasada con el premio Sajarov, según denunció hoy el Grupo Internacional por la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba.

'La recepción iba a tener lugar en el hotel Meliá-Habana, de la cadena hotelera española Sol Meliá. Al parecer, la cadena hotelera excusó 'no poder amparar actividades contrarrevolucionarias', según informó el propio embajador checo', afirmó Luz Modroño, miembro y representante en España del Grupo por la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba, en un comunicado remitido a Europa Press.

En este sentido, la organización sin ánimo de lucro integrada por 35 organizaciones sindicales y no-gubernamentales de Europa y América, que representa en el exterior a organizaciones sindicales independientes de Cuba, considera este nuevo hecho un atentado contra los Derechos Humanos y la democracia 'de la que esta vez ha sido cómplice la cadena hotelera'.

Luz Madroño denunció una vez más a las autoridades cubanas por 'incumplir sistemáticamente' los acuerdos firmados con la OIT y que 'obliga a las empresas a llevar a cabo inversiones no responsables socialmente y poco éticas', pagando a sus trabajadores -a los que se retiene hasta el 98% de sus sueldos- en la devaluada moneda cubana y a través de empresas empleadoras que actúan como intermediarias.

'En unos momentos en que la comunidad internacional, con la entrega del premio Sajárov a las valientes mujeres que con su lucha silenciosa derriban murallas, respalda la legítima lucha de un pueblo contra la dictadura y ofrece su reconocimiento a la exigencia y necesidad democratizadora de una sociedad exhausta tras casi medio siglo de dictadura, hechos como los precedentes no pueden sino acaparar el rechazo unánime de los pueblos democráticos', añadió.

Por último, instó a todas las organizaciones y entidades públicas o privadas a unir sus esfuerzos en el apoyo a los grupos disidentes cubanos y exigir al Gobierno de Fidel Castro su pleno reconocimiento, 'única garantía de respeto y cumplimiento de los Derechos Humanos', y a la opiníón pública internacional a dar su 'apoyo explícito' a la justa lucha de las organizaciones democráticas cubanas.