Noviembre 10, 2005

Opositores presentan una queja contra Sol Meliá al Defensor del Pueblo por cancelar fiesta de la Embajada Checa

La UCL recuerda que las empresas alemanas que colaboraron con el régimen nazi tuvieron que "indemnizar copiosamente" a las víctimas

MADRID, 10 (EUROPA PRESS) - La Unión Liberal Cubana y la Internacional Liberal han presentado una queja ante el defensor del Pueblo español, Enrique Múgica, por la decisión de la cadena Sol Meliá por cancelar el contrato de alquiler de uno de sus salones del Hotel Habana y expulsar "ásperamente" a los disidentes cubanos que iban a participar en una fiesta de la Embajada checa en La Habana con motivo de su fiesta nacional el 28 de octubre.

El presidente de la ULC, Carlos Alberto Montaner, consideró en una carta enviada a Múgica, a la que ha tenido acceso Europa Press, que "los empleados de Meliá en La Habana" cometieron el delito de violar "uno de los Derechos Humanos básicos, el derecho de reunión", cuando comunicaron a los diplomáticos checos y a sus invitados que en el hotel "no estaban permitidas las actividades contrarrevolucionarias".

"No era, por supuesto, una actividad contrarrevolucionaria. Se trataba del día nacional checo, y la Embajada de ese país en La Habana, como es habitual en cualquier nación civilizada, había alquilado un salón para festejarlo", asegura Montaner en la misiva, en la que afirma que entre las personas invitadas "sencillamente había un grupo de demócratas cubanos".

Asimismo, recuerda a Múgica que si ese hecho hubiera ocurrido en España o cualquier otro país de la Unión Europea (UE), esa conducta de los empleados de Sol Meliá en Cuba sería motivo de una "inmediata denuncia" ante los tribunales de justicia y, en su opinión, "muy probablemente" la sanción que recibirían tanto las personas como la empresa sería "severa".

SOCIEDADES CON TIRANÍAS

Para el presidente de la Unión Liberal Cubana, activo opositor al régimen de Fidel Castro, en los tiempos actuales no se puede privar a los ciudadanos del derecho a ejercitar sus libertades fundamentales, ni se puede practicar el "apartheid ideológico" sin que se sufran las consecuencias que determina la ley penal.

"No estaría de más recordarles que las empresas alemanas que colaboraron en la represión con el régimen nazi, tuvieron que indemnizar copiosamente a las víctimas cuando terminó la contienda. Esos son siempre los riesgos de establecer sociedades con tiranías que maltratan a seres humanos sin piedad ni consideración", añadió.

La Unión Liberal Cubana asegura presentar la denuncia porque el sitio donde ocurrió el supuesto delito, Cuba, "no es un Estado de derecho sino una dictadura en la que los tribunales están al servicio del gobierno" y porque quienes cometieron el delito "son personas que trabajan para una empresa española asociada al gobierno cubano".

Por último, Montaner considera en su carta de queja que la obligación de instancias como el Defensor del Pueblo, donde se busca o imparte justicia en el mundo, es "actuar en la esfera internacional cuando las víctimas no pueden encontrar justicia en el lugar donde se cometieron los hechos".