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La columna de
Jorge Olivera Castillo |
Derroche de fantasías
¿Perdurará el chavismo sin Chávez?
Huelgas de hambre: ¿efectivas o contraproducentes?
El nuevo tour carcelario
Sigue lloviendo sobre lo mojado
Sexo y socialismo
Futuros inciertos
¿Y ahora?
Razones vergonzosas
La ruta equivocada
Aflojar el torniquete
El raulismo sin máscaras
Ficciones y disparates
Improductividad garantizada
¿Podré ir a Harvard?
Los desafíos del próximo Secretario de Estado
¿Apertura?
Freno a la impunidad
Indulgencias cuestionables
Los turistas y el Hombre Nuevo
“Bloqueo” y legitimidad
Los miserables
Los placenteros viajes hacia el infierno
Los zapatos de Rainier
Odisea en la Habana Vieja
En busca de remiendos
Hostigamiento contra periodistas y diplomáticos extranjeros
Consagración del disparate
Leche en canastas
Después de las conclusiones, ¿qué?
Ajustes neoliberales en el socialismo real
Dudas razonables
Millonarios a la fuerza
Acción y reacción
Los tiros por la culata
Tiempo perdido
El peligroso curso de la violencia
Desastre en Mayabeque
Destino incierto
Jarabe retórico para incautos
Irremediablemente fatal
Otra vuelta al círculo
Los frutos del socialismo real
Laura vive
Nada nuevo que ofrecer
La prisión inmutable
Cínicas peticiones
Raúl, el pragmático
A peso la hora
¿Impericia o cinismo?
Corrupción
cuesta arriba
¿Jungla o manicomio?
Bajo la sombra del garrote
El desorden continúa
Exonerar al único culpable
Entre el optimismo y la esperanza
Alarma general
Variables del terror
Artes decorativas
Por los caminos de la involución
(Des) balances sindicales
Valor agregado
Papas y puñetazos
El caos
Nuevos golpes y pesadillas
Brutalidades bajo control
Los fortificados muros de la ineficiencia
Aquí todo se resuelve
En la paz de los sepulcros
¿Decidir qué?
Derrotas cotidianas
Las chispas sociales de la revolución energética
Los dilemas del reajuste laboral
¿No hay jabas?
El reciclaje de la confrontación
Artificios suburbanos
¿En el umbral del caos?
Futuro incierto
Almacenes de enfermos
Tarea de magos
Desafíos de los trabajadores por cuenta propia
La mentira como cultura
La verdad es peligrosa
Crece el fantasma del desabastecimiento
En las proximidades del caos
¿Es reformable el socialismo cubano?
Fidelidad condicionada
Nadie a salvo
Verano en crisis
Una de las puntas del iceberg
Las manchas inextinguibles
Las reformas que vienen
Probabilidades
A la espera de los cambios
Honor merecido
Defender lo indefendible
En Arizona y La Habana
El valor de la perseverancia
Voces de la aldea
Votos y machete
Pollo y homosexualidad
Enemigos de la verdad
Se acabó el pleno empleo
Cacería imposible
Augurios fatales
¿Morirá Guillermo Fariñas?
Las torcidas razones de Silvio
Las sombras del humanitarismo
Esfuerzo inútil
Supervivencia
Asesinato a sangre fría
Sala Mestre del hospital Calixto García
Lech Walesa: esencia y virtud
Los frutos podridos del paraíso
De penas y derrumbes
Superproducción a la vista
Gloria eterna
Cambiar la ciudadanía
2010: otro año viejo
Salvajada
La esperanza perdida
Nada casual
De crisis en crisis
En busca de la honradez y la transparencia
El dedo en la llaga
Al borde de la muerte
De cadáveres y semillas
El lado oculto de la revolución energética
Revolución y holgazanería
Con el ánimo en alto
Aprendiendo a morir
La cultura del garrote
¿Decretarán la emergencia sanitaria?
Plazas vacantes
Falta grave
Vida salvaje
Los dilemas de la servidumbre
Decepciones
Orden de arriba
Cementar la paciencia
Gato encerrado
De vuelta a las sombras
Polvos revolucionarios
La muerte por otros medios
A pie de obra
Causa y consecuencias
Embutes en Santander
Traqueteos en la noche
El reverso de la autocrítica
Remesas en fuga
La verdad bajo la luz
¿El fin de un mito?
Pedid ¿y se os dará?
Derrotas
Malas noticias
Euna y Laura
Las ovejas descarriadas
¿Otra zurra?
De ahorros y de sombras
Bañarse en Cuba
Matar el hambre
Los lobos sueltos y sin bozal
Fuga mortal
La Habana y la Luna
¿Reír o llorar?
La hora cero
El proletariado en acción
Ayudar al prójimo
La escena del crimen
Problemas pendientes
Nuevos conversos
A prueba de olvidos
¿300?
Embargo y bloqueo
Desorden
¿Adiós al embargo?
Cabo roto
Buscando una permuta
Vivir en el pasado
En Davos y en La Habana
Una inspección necesaria
Fuego fatuo
¿La entrada? Por la izquierda
Insuficiencias
Señoritas a domicilio
Año nuevo, crisis vieja
Detrás de la fachada
En las puertas del cementerio
Incoherencias
Alta fidelidad
Tierra de nadie
Eternamente pobres
Palabras en el viento
Incumplimientos
Furia ciudadana
Asegurando el futuro
Cuba real, Cuba virtual
Fuera de sus casillas
Sombras nada más
Lo de nunca acabar
Rebeldes con causa
El cuerpo en Cuba y la mente en Washington
Armas africanas
Estado de sitio
Ciegos y sordos
Ecos de una tragedia
Música para sordos
Rituales
Más allá del rock
Las ruedas de la muerte
Surrealismo
Júbilo en Ciriboya
Marea alta
Postales del desastre
Rumores
Los sabuesos del barrio
Remedios tardíos
Regresión
Se solicitan enemigos
El hombre nuevo: ¿héroe o villano?
Revolución y naufragio
Afinando el terror
En guerra contra el tiempo
Apertura a hurtadillas
Alarmas innecesarias
Apuesta por la censura
El ciclo fatal de la dependencia (II / final)
El ciclo fatal de la dependencia (I)
Cuba-Unión Europea: ¿Conflictividad superada?
Libertad sindical: Un desafío en perspectiva
Los odios de Barredo
Impunidad sin límites
Compás de espera
Combinación letal
Mucho ruido y pocas nueces
El “nuevo” socialismo
Como pescados en nevera
Bajo el estatuto de la guerra
Felicidad con tarros
¿Es reparable el socialismo?
Ojo por ojo
Mirarse por dentro
Vértigo
En penumbras
Socialismo en Cuba: ¿Disolución o quiebra?
Goles y estampida
Comunicado
Inmovilismo: el signo vital de las dictaduras
¿Habrá transición en Cuba?
Cuba Responde
Eficiencia proletaria
Deshojando la margarita
Incongruencias
Cuba: ¿Libertad o estabilidad?
Espejismos
Teorías “abelianas”
Embrollos dentro de la sucesión
Luces sobre el totalitarismo
Chavismo: pocas luces, muchas sombras
Rejuegos electorales
Cuba Responde
Discrecionalidad a prueba
Barajar el desastre
Oportunidad dorada
Hipótesis
Todo por un sueño
Jornada de Pretensiones
El Auge de la Solidaridad
Balance eclesial
Doble cerradura
Resolución 277: Nuevo grillete y otra fusta
2008: tensiones, incógnitas y leves perspectivas
¡Ojo, verdugos!
Trova en Boniato
El largo final de una dictadura
Cuenta regresiva
¿Quiénes son los enemigos?
Haier: un guiño a la modernidad
Agua con libertad
Remedio amargo
Hilda
Mensaje desde la tumba
Permiso para ver el cambio
El castrismo y la microfracción
Cuba: Del paradigma al caos
Dolor y pena
Divagar, distraer, dilatar
Puños, botas y rejas
Crisis habitacional en Cuba: Una tragedia inconclusa
Cavilaciones de un “perro”
Otra vez en el banquillo
Pedir peras al olmo
¿Parches o recambio?
Absurdo
Albert Santiago du Bouchet: "El gobierno quiere silenciar mi labor."
Nuevo decreto, nuevas dudas
Documentos de despedida
Los muros y la dialéctica
Postales del Apocalipsis
Pensar en Hamburgo y regresar a La Habana
Verano mortal
¿Tendrán votos los esclavos?
Justicia revolucionaria
Hablar no cuesta nada
Del surco a la gloria
Crisis magisterial:¿un mal incurable?
Salidas de emergencia
Telefonazos, petrodólares y continuismo
Cuba en el recuerdo
¿Guanajerías?
Socialismo y burocracia: la fatal redundanci
Todo el poder, todo el derecho
Yunque y martill
Un hombre afortunado
Perder el tiempo
Éxitos de mantequilla