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Echan pesadas cargas a sindicato
de transporte oficialista
La Habana, Diciembre 5, 2003 (Lux Info Press) - Un debate interno
sobre disciplina laboral y control de recursos, promovido por el
Ministerio de Transporte y el Instituto de Aeronáutica Civil
de Cuba, con la inclusión del oficialista Sindicato Nacional
del Transporte demuestra de la dependencia de los gremios estatales
del régimen. Lo más significativo, como se aprecia
a las claras, es echar sobre los hombros de los trabajadores la
pesada carga de descontroles y deficiencias y delitos que miran
el sector del transporte.
A debate han sido llevadas la disciplina laboral, finanzas, tecnología
y administración del transporte público, incluído
el funcionamiento de bases de carga por camiones, ferrocarril y
transportación de mercancía. Pero la lista que golpean
ese sector de la economía es casi interminable, pues aparecen
señalamientos de conductores que no cuidan la carga que transportan
y hasta se confabulan para efectuar robos de mercancías que
deben proteger.
Vehículos interruptos en la vía por falta de combustible
o roturas que pudieron ser previstos, escasa información
al publico y hasta desinformación injustificada en terminales,
estaciones, y hasta aeropuertos. Incumplimientos de horarios de
salidas y llegadas, y de reglamentos internos. Mal empleo de recursos
materiales y financieros y hasta corrupción y robos.
Males que según declaración oficial, el Estado quiere
enfrentar durante la actuación consciente y sistemática,
dicen, de cada uno de los integrantes del Sindicato para aspirar
a una ejemplar disciplina laboral y tecnológica y un eficiente
control de contabilidad y financiero y luchar contra los delitos.
Nos tienen en puño cerrado, si protestamos nos sacan del
trabajo, ni se habla de los bajísimos salarios a los trabajadores
que generen disciplina, robos y corrupción.
Tampoco se habla de libertad sindical y por todo lo cual existe
ausentismo físico y mental de los trabajadores y encima de
todo esto, el gobierno quiere que sean todos los trabajadores los
que le saquemos las castañas del fuego. "Es un absurdo",
declaró un chofer participante de una de esas asambleas que
evitó identificarse por razones obvias.
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