9 de diciembre de 2003
 

 

Entrevista a la hermana de Miguel Galbán Gutiérrez

LA HABANA, 4 de diciembre (Lux Info Press) - Miguel Galbán Gutiérrez, uno de los prisioneros de conciencia más jóvenes del mundo, y quien recibió la condena más alta -26 años de prisión- durante la ola represiva de marzo, se encuentra entre la vida y la muerte, en confinamiento solitario en el vivac de la prisión de Agüica, en Matanzas.

Su hermana, Teresa Galbán, accedió a esta entrevista.

P: Teresa, ¿desde cuándo no sabe usted de su hermano Miguel?

TG: Desde el 28 de octubre. El se encuentra encerrado como un animal salvaje, y se le niega toda comunicación verbal o escrita. Lo último que supimos es que estaba muy enfermo, con diarreas y vómitos y con fuertes dolores hepáticos. Las esposas de otros presos políticos nos informaron de que se habían percatado de que habían trasladado a Miguel para un edificio desolado y alejado de la población penal, sin sus pertenencias, a una celda sin agua y sin luz eléctrica.

P: ¿Por qué cree usted que han tomado esta medida contra él?

TG: Miguel es muy fuerte de carácter, y no dialoga con la Seguridad del Estado, quienes le llaman "el siniestro" por su actitud recalcitrante e irreverente. Junto a Pablo Pacheco Avila, Alexis Rodríguez Fernández, Manuel Ubaldo González y otros prisioneros de conciencia, Miguel firmó un llamamiento dirigido a la Cumbre Iberoamericana que se realizó en Bolivia. Además, estuvieron varios días en huelga de hambre.

P: Díganos algo sobre la vida personal de Galbán Gutiérrez.

TG: Miguel no es casado ni tiene hijos. Cumple 39 años el próximo 12 de enero. Se graduó de ingeniero mecánico, con un máster en Mantenimiento, y ha cursado 14 postgrados. Comenzó a realizar actividades opositoras hace más de diez años, y trabajó como periodista independiente en los últimos 15 meses, en el proyecto Nueva Prensa Cubana. También estuvo trabajando como subdirector del Centro Nacional de Capacitación Sindical y Laboral, recién inaugurado cuando se desató la ola represiva en marzo y preparaban el primer seminario nacional, con invitados internacionales, a realizarse entre el 25 y el 28 de marzo último.

P: Cuéntenos sobre el proceso de detención, encarcelación y enjuiciamiento.

TG: Nuestra madre, Juana Gutiérrez, de 76 años, y papá, de 78, están convencidos de que morirán sin volver a ver a su hijo. Ellos no pueden viajar a la prisión donde se encuentra Miguel debido a las pésimas condiciones del transporte, la cárcel está a casi 400 kilómetros de Güines, donde residen. La situación es desesperante, porque si él fuera un asesino o un delincuente nos dolería su condena, pero comprenderíamos que sería justa. Pero Miguel es la persona más humana, noble y leal que hemos conocido, él se entregó a esta lucha por la libertad del pueblo y porque respetaran el derecho de todos.

P: ¿Cómo se han portado las organizaciones del exilio, en cuanto a apoyo moral y económico?

TG: La ayuda ha sido excelente por parte de Frank Hernández Trujillo, que dirige el Grupo de Apoyo a la Democracia; los Plantados, que dirige Angel de Fana; Jesús Angulo, del Comité Internacional pro Libertad de Miguel Galbán Gutiérrez y Joel Brito y René L. Díaz, de la Federación de Plantas Eléctricas, Agua y Gas. También hemos recibido ayuda de la señora Carmen García, desde España.

P: Y la comunidad, ¿cómo se ha portado?

TG: Increíblemente. Hasta las personas que pensaban que Miguel era malo por oír Radio Martí y ponerlo a toda voz, me preguntan por él, convencidos de que no hizo nada malo. Los vecinos, los amigos, y sobre todo sus compañeros de causa, Dorka Céspedes, periodista de Lux Info Press, Víctor Manuel Domínguez y María López, del Centro de Capacitación, hasta el párroco de la iglesia a la que asistía Miguel vienen a saber las últimas noticias sobre él, y cada domingo se ora por su libertad en la iglesia del pueblo.

P: ¿Qué piensa usted que ocurrirá, con tanta presión internacional?

TG: Nos alegra que el mundo despierte y se dé cuenta de lo que está sucediendo aquí, pero personalmente creo que el corazón de esta dictadura se ha endurecido como el del Faraón. Dios tuvo que mandar diez plagas, y ni aún así retrocedió. Vamos a necesitar la presencia misma del Dios viviente para que ponga al rey de reyes a comer yerba, como hizo con Nabudoconosor…

P: ¿Cree usted que Miguel seguirá resistiendo?

TG: Nosotros pedimos a Dios por su fortaleza física y mental, porque estamos convencidos de que físicamente es muy débil. Después de un accidente automovilístico en 1998 quedó incapacitado, fue intervenido quirúrgicamente y está muy débil. Confiamos en Dios que pueda sobrevivir y que no se convierta en otro Pedro Luis Boitel. Miguel ama a Dios, a sus amigos de lucha y a su patria, y languidece en la ergástula de Castro sólo por pensar libremente.