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Llevan a cabo estudio sobre
violencia doméstica entre mujeres trabajadoras
LA HABANA, 19 de diciembre (Lux Info Press) - El Centro Nacional
de Capacitación Sindical y Laboral realizó un estudio
sobre violencia doméstica entre mujeres trabajadoras en las
provincias Ciudad Habana, Habana, Holguín, Granma, Las Tunas,
Camagüey, Pinar del Río, Villa Clara y Santiago de Cuba.
Participaron en las entrevistas sindicalistas de la CONIC en cada
territorio. La encuesta tiene un dos por ciento de error de muestreo
y lograron recogerse 500 formularios.
Los resultados mostraron que a pesar de que la mujer trabajadora
aporta más del cincuenta por ciento de la economía
familiar al hogar, son victimas de abusos sexuales, maltratos físicos
y agresiones por parte del sexo fuerte.
El cien por ciento de las encuestadas respondió afirmativamente
a la existencia de violencia doméstica, y a su aumento progresivo.
El sesenta y cinco por ciento dijo haber sido víctima de
abusos físicos, psicológicos y sexuales. En Cuba aun
persisten mitos populares que vinculan a esta categoría de
violaciones, con el hábito del alcohol, las drogas y trastornos
de la personalidad masculina.
Aunque por generaciones se ha enseñado al hombre una cultura
machista, el 48 por ciento de la población encuestada cree
que la causa fundamental de que las féminas sean golpeadas
es que trabajan fuera de su hogar, mientras que el 18 por ciento
opinó que los problemas se ocasionan por la convivencia multigeneracional
en la misma vivienda.
El 13 por ciento opinó que se debe al alcoholismo, el ocho
por ciento a la promiscuidad o el adulterio, y un 21 por ciento
cree que las divergencias se ocasionan por los problemas económicos,
atribuidos a la falta de alimentos, vestuarios y otros productos
de primera necesidad.
A pesar de que casi la mitad de las mujeres encuestadas están
seguras de que trabajar fuera de su hogar les trae problemas con
sus esposos, ellas no pueden darse el lujo de abandonar su centro
laboral, por el alto nivel del costo de vida del país. Aunque
fuentes especializadas en la sociedad civil, han informado, que
el mayor peligro de la mujer es la intimidad del hogar y proviene
de la persona que tiene más cerca y de la cual depende económicamente.
En Cuba mujeres que trabajan de noche o en horario muy temprano
de la madrugada, han sufrido violaciones en las calles, acoso sexual,
e intimidaciones. Por otra parte, en el sector del turismo las jóvenes
trabajadoras en no pocas ocasiones se ven obligadas a responder
positivamente a la solicitud de favores sexuales por parte de gerentes,
administradores, y jefes en general.
A la pregunta ¿cómo cree usted que se puede disminuir
o eliminar la violencia doméstica? el 36 por ciento, respondió,
que dando las facilidades para adquirir viviendas, y así
favorecer el respeto a la individualidad, mientras el cincuenta
y cuatro por ciento cree que con cambios políticos significativos
y que la implementación de leyes que protejan a las personas
más vulnerables de la sociedad es la solución perfecta.
El diez por ciento considera que hay que cambiar la cultura machista
con que se educa a los niños desde su infancia. Al responder
quiénes son las mayores victimas de la violencia doméstica,
las mujeres respondieron que ellas y todas las familias, sobre todo
los niños que crecen en un ambiente violento y desagradable.
En el criterio del ocho por ciento de mujeres encuestadas, la raza
más afectada es la negra. La mayor parte de la población
negra vive en lugares marginales, tiene los peores trabajos y es
más propensa a la prostitución por el gusto de los
turistas foráneos, mayormente europeos.
En cuanto a la respuesta de las autoridades policiales ante una
denuncia de violencia doméstica, el 59 por ciento afirmó
que para que los policías actúen tiene que estar consumado
el hecho, si hubiera un hecho sangriento. En el 33 por ciento de
los casos, los policías dijeron a las mujeres que resolvieran
como pudieran, y el nueve por ciento, que ellos no tenían
que ver nada con los problemas que se suscitan dentro de los hogares.
En ninguno de los casos las autoridades policiales remitieron a
las victimas a instituciones legales que le den curso y atención
a las denuncias. El cien por cien de las mujeres trabajadoras, encuestadas,
dijo de no conocer de la existencia de centros legales que apoyen
a la mujer victima de la violencia doméstica.
La mujer cubana, encima de las penurias que vive cada día
por la falta de lo más elemental, tiene que afrontar maltratos,
vejaciones y agresiones, muchas veces se enferman de miedo, sufriendo
en silencio, todos los ataques físicos, psíquicos,
y sexuales de su pareja, y la mayoría terminan auto recriminándose,
y creyéndose culpables de todo lo horrible que pasa a su
alrededor.
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