22 de diciembre de 2003
 

 

Llevan a cabo estudio sobre violencia doméstica entre mujeres trabajadoras

LA HABANA, 19 de diciembre (Lux Info Press) - El Centro Nacional de Capacitación Sindical y Laboral realizó un estudio sobre violencia doméstica entre mujeres trabajadoras en las provincias Ciudad Habana, Habana, Holguín, Granma, Las Tunas, Camagüey, Pinar del Río, Villa Clara y Santiago de Cuba.

Participaron en las entrevistas sindicalistas de la CONIC en cada territorio. La encuesta tiene un dos por ciento de error de muestreo y lograron recogerse 500 formularios.

Los resultados mostraron que a pesar de que la mujer trabajadora aporta más del cincuenta por ciento de la economía familiar al hogar, son victimas de abusos sexuales, maltratos físicos y agresiones por parte del sexo fuerte.

El cien por ciento de las encuestadas respondió afirmativamente a la existencia de violencia doméstica, y a su aumento progresivo. El sesenta y cinco por ciento dijo haber sido víctima de abusos físicos, psicológicos y sexuales. En Cuba aun persisten mitos populares que vinculan a esta categoría de violaciones, con el hábito del alcohol, las drogas y trastornos de la personalidad masculina.

Aunque por generaciones se ha enseñado al hombre una cultura machista, el 48 por ciento de la población encuestada cree que la causa fundamental de que las féminas sean golpeadas es que trabajan fuera de su hogar, mientras que el 18 por ciento opinó que los problemas se ocasionan por la convivencia multigeneracional en la misma vivienda.

El 13 por ciento opinó que se debe al alcoholismo, el ocho por ciento a la promiscuidad o el adulterio, y un 21 por ciento cree que las divergencias se ocasionan por los problemas económicos, atribuidos a la falta de alimentos, vestuarios y otros productos de primera necesidad.

A pesar de que casi la mitad de las mujeres encuestadas están seguras de que trabajar fuera de su hogar les trae problemas con sus esposos, ellas no pueden darse el lujo de abandonar su centro laboral, por el alto nivel del costo de vida del país. Aunque fuentes especializadas en la sociedad civil, han informado, que el mayor peligro de la mujer es la intimidad del hogar y proviene de la persona que tiene más cerca y de la cual depende económicamente.

En Cuba mujeres que trabajan de noche o en horario muy temprano de la madrugada, han sufrido violaciones en las calles, acoso sexual, e intimidaciones. Por otra parte, en el sector del turismo las jóvenes trabajadoras en no pocas ocasiones se ven obligadas a responder positivamente a la solicitud de favores sexuales por parte de gerentes, administradores, y jefes en general.

A la pregunta ¿cómo cree usted que se puede disminuir o eliminar la violencia doméstica? el 36 por ciento, respondió, que dando las facilidades para adquirir viviendas, y así favorecer el respeto a la individualidad, mientras el cincuenta y cuatro por ciento cree que con cambios políticos significativos y que la implementación de leyes que protejan a las personas más vulnerables de la sociedad es la solución perfecta.

El diez por ciento considera que hay que cambiar la cultura machista con que se educa a los niños desde su infancia. Al responder quiénes son las mayores victimas de la violencia doméstica, las mujeres respondieron que ellas y todas las familias, sobre todo los niños que crecen en un ambiente violento y desagradable.

En el criterio del ocho por ciento de mujeres encuestadas, la raza más afectada es la negra. La mayor parte de la población negra vive en lugares marginales, tiene los peores trabajos y es más propensa a la prostitución por el gusto de los turistas foráneos, mayormente europeos.

En cuanto a la respuesta de las autoridades policiales ante una denuncia de violencia doméstica, el 59 por ciento afirmó que para que los policías actúen tiene que estar consumado el hecho, si hubiera un hecho sangriento. En el 33 por ciento de los casos, los policías dijeron a las mujeres que resolvieran como pudieran, y el nueve por ciento, que ellos no tenían que ver nada con los problemas que se suscitan dentro de los hogares.

En ninguno de los casos las autoridades policiales remitieron a las victimas a instituciones legales que le den curso y atención a las denuncias. El cien por cien de las mujeres trabajadoras, encuestadas, dijo de no conocer de la existencia de centros legales que apoyen a la mujer victima de la violencia doméstica.

La mujer cubana, encima de las penurias que vive cada día por la falta de lo más elemental, tiene que afrontar maltratos, vejaciones y agresiones, muchas veces se enferman de miedo, sufriendo en silencio, todos los ataques físicos, psíquicos, y sexuales de su pareja, y la mayoría terminan auto recriminándose, y creyéndose culpables de todo lo horrible que pasa a su alrededor.