5 de febrero de 2004
 

 

Retos de la prensa independiente cubana

NUEVA GERONA, 30 de enero (Lux Info Press) - La vida de los periodistas independientes se torna cada día más difícil en Cuba. El encarcelamiento de 28 comunicadores en el mes de marzo 2003 confirma que el sistema totalitario imperante en la Isla hace 45 años teme a la información

El gobierno de Fidel Castro quizás pensó que la ola represiva desatada y que se le conoce como la primavera de Cuba, donde envió, además a la cárcel a 47 defensores de los derechos humanos, había amordazado, las voces que han llamado a cada cosa por su nombre exacto y han pedido un cambio democrático en Cuba.

Pero la prensa independiente ha resurgido como el ave fénix. Los periodistas independientes que reportan con veracidad el acontecer diario desde las 14 provincias cubanas, e Isla de Pinos, ejerciendo el derecho internacionalmente reconocido de la libertad de opinión y expresión, enfrentan retos.

Su labor la realizan en pésimas condiciones, al no contar con máquinas de escribir, lapiceros para tomas notas, sufren ataques físicos y verbales por simpatizantes del gobierno, arrestos, intervención de comunicaciones telefónicas por parte de la policía política, se le impide el acceso a la Internet.

Sin embargo, las ideas que defienden no han podido ser borradas de la faz de la tierra que los vio nacer, y que aman. Más de una veintena de periodistas independientes, entre ellos Raúl Rivero Castañeda, Manuel Vázquez Portal, Víctor Rolando Arroyo Carmona, Fabio Prieto Llorente, y Ricardo González Alfonso han sido sentenciados a 18 y 26 años de prisión mediante la vigente ley 88 de protección de la Independencia.

También la llamada "Ley mordaza" por sólo escribir la realidad de la Isla. El tres de mayo de 1991 se lanza al mundo la declaración de Windoy, que reclamaba la necesidad de una prensa independiente, solicitaba a la comunidad internacional que declarara ilegal la censura, considerándola un gran atentado contra los derechos humanos, e incitaba a los Estados miembros de la ONU a que garantizaran constitucionalmente la libertad de prensa.

Esta declaración, redactada en el seno de una conferencia de la ONU, UNESCO, en la media, por un grupo de periodistas y editores africanos, no fue divulgada por el gobierno de Cuba. La prensa independiente en la Isla se puede considerar rica, no en bienes materiales, sino en dignidad, porque en medio de su pobreza, para el cubano, a quien se le ha pisoteado sus derechos, ha sido la razón de su existencia.

Los reporteros alternativos no han defraudado a su pueblo, a pesar de los grandes obstáculos y riesgos que tiene que enfrentar. Hablar en nombre de hombres y mujeres a los que le han sido vedado el libre pensamiento, las ideas, ha sido el merito mayor del periodista independiente cubano.