|
Quejas obreras en Santiago
de Cuba
La Habana, febrero 28, 2004 (Lux Info Press) - Las quejas llegan
en esta ocasión de los obreros de la estatal Sector de la
Alimentación de la Oriental, Santiago de Cuba. Lo primero
que mueve a reflexión por su incoherencia es porque si se
afirma que fue sobre cumplido el plan técnico y económico
del pasado año haya tantas insuficiencias en las necesidades
de la población del territorio.
Como quedó expuesto en la octava conferencia del oficialista
Sindicato de la Alimentación, en aquella provincia las cifras
hablan por sí mismas. La empresa de conservas y vegetales
tiene el 65% de sus empleado interruptos laboralmente, y apenas
se afirmó, ha elaborado compotas para niños y otros
productos concebidos, por mas de 8 millones de pesos, mientras acumula
perdidas por otros 3 millones de pesos. No se dio la cifra en moneda
extranjera.
Esa empresa carece de hojalata para envases de compotas, para colmo
la entidad de la agricultura provincial sólo suministró
la mitad del mango convenido e incumplió totalmente con el
suministro de guayaba y otras materias primas alimenticias para
otros surtidos, además de la cuestionable calidad.
Seria inestabilidad reporta también la producción
de bebidas, alcoholes, cervezas, maltas, y refrescos, también
los molinos de trigo y las fabricas de pasta de trigo tuvieron pérdidas
en moneda nacional y divisas.
Los trabajadores que descargaron no menos de seis buques con trigo
por pronto despacho en él último medio año
no han recibido el escaso plus en divisa, como asegura la letra
del convenio de trabajo.
Tampoco han recibido el menguado plus en dólar por el sobre
cumplimiento de los trabajos de la empresa estatal cubana, no obstante
haber tenido ventas del 104% y ganancias del 168%. Reclamos parecidos
hacen los trabajadores de la alimentación de la ciudad de
Palma Soriano, particularmente en establecimiento de producción
de conserva y de fabricación de hielos.
Todos coincidieron en la falta de medios de protección e
higiene, que el Estado, dueño absoluto, debe garantizar,
pero que no se ocupa o sólo a medias, por lo que el trabajador,
si puede, debe adquirirlo de su escaso salario.
La actitud oficialista es pedir mas sacrificio y fortalecimiento
en la llamada lucha contra el delito y la corrupción, teniendo
como apéndice un sindicato sumiso y pasivo que ningún
problema puede resolver.
|