8 de marzo de 2004
 

 

Corre peligro la vida de periodista encarcelado

Camagüey, marzo 6 (Marilyn Díaz Fernández, Lux Info Press) - Ordenan a presos comunes que aplasten al prisionero político y de conciencia Juan Carlos Herrera Acosta, quien esta recluido en el cubículo # 18 del destacamento 16 de la prisión Camagüeyana Kilo Siete, ubicada en la carretera Nuevitas, en territorio Agramontino. La orden fue dada este 29 de enero, por tres esbirros castristas, nombrados Teniente Mundi, Capitán Vladimir y otro de nombre desconocido, según se conoció eran oficiales del DTI.

Esta medida es un acto de represalia contra los constantes reclamos por mejores condiciones de vida en la mencionada mazmorra, realizadas por el periodista independiente Juan Carlos Herrera Acosta, quien fue condenado a 20 años de cárcel en la conocida causa de los 75, de marzo del 2003, según informó a Lux Info Press en carta enviada desde su encierro.

Previamente Juan Carlos Herrera Acosta extinguió una sanción de 6 años en el combinado provincial de Guantánamo por supuestos delitos políticos -como desacato a la figura del Comandante en Jefe-, ocasión en que fue miembro de honor de la Confederación Obrera Nacional Independiente de Cuba, CONIC.

Este mes de febrero a solicitud de él fue propuesto por Lázaro González Adán, delegado de esta organización en Camagüey, como nuevo miembro de honor de la misma, propuesta que fue aceptada con júbilo por los demás miembros y representantes del sindicalismo independiente cubano.

En sus misivas, salidas clandestinamente del centro de terror y aniquilamiento humano - como califica la prisión en que se encuentra-, este pacífico comunicador alternativo guantanamero también denuncia su deteriorado estado de salud, la falta de asistencia médica incluyendo la no aplicación de la Melagenina en su piel despigmentada, su estado de desnutrición que se hace visible en su escaso peso corporal, la pésima alimentación que reciben los presos en el penal, las constantes violaciones e incautaciones de sus correspondencias y el inminente peligro que corre su integridad física bajo la orden dada por los gendarmes a los presos comunes, con quienes lo obligan a convivir.

Por las razones anteriores la CONIC en el territorio hace un llamado a la comunidad internacional para que denuncien estas violaciones de los derechos humanos a la vez que hace responsable al gobierno de Cuba por cualquier hecho que atente contra la vida de nuestro compañero.