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Pescando en tierra firme
Dorka Céspedes, Lux Info Press
LA HABANA, abril - La empresa MERCOMAR ha duplicado desde el mes
de marzo el precio de los mariscos, con cifras escandalosas en relación
con el salario de los trabajadores cubanos.
MERCOMAR surgió en 1998 para paliar las críticas
necesidades alimentarias. Al principio en una red de pescaderías
establecidas en la capital se podían adquirir camarones de
agua dulce a 35 pesos la libra y a 25 carne de las patas y la cabeza
de langosta (como se sabe, la cola es sólo para turistas).
Entre los productos que se vendían en las pescaderías
estaban latas de pescado importadas de Chile y croquetas de pescado
de calidad, que ahora se venden solamente en moneda libremente convertible.
Actualmente, el único producto disponible son las croquetas
hechas en el país que según los vendedores están
confeccionadas con pollo, pescado y embutidos, a 50 centavos cada
una.
El carro de distribución de las croquetas llega los martes,
jueves y sábados, y deja entre 40 y 50 cajas de cien unidades.
Las personas hacen fila desde horas tempranas de la mañana.
En marzo el precio de la langosta subió a 88 pesos el kilogramo
y los camarones a 120, mientras que la aguja, el serrucho, el pargo
y la cherna se venden a precios que van de 50 a 70 pesos el kilogramo.
El salario promedio de los trabajadores cubanos es 210 pesos con
15 centavos, lo que hace difícil que un obrero pueda adquirir
estos productos del mar.
MERCOMAR sólo existe en la ciudad de La Habana.
Los ciudadanos que viven en zonas pesqueras no pueden pescar ni
cazar cangrejos en la costa. Los más osados son multados
con 500 pesos si es detenido portando cangrejos y 2,000 pesos si
es sorprendido pescando mar adentro.
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