8 de abril de 2004
 

 

Carta de amor de un cubano a una beduina

Víctor Manuel Domínguez, Lux Info Press

LA HABANA, abril - Siudad de La Avana, 5 de abril del 2004 "Año de la Masificación Curtural"

Desértica y polvorienta Al Que Burra: Parte el alma y desfigura el rostro el recuerdo del último beso que nos dimos en el desierto arábigo.

Espero que no te fermentes por demorarme en escribirte, pero desde que tuve que ir yumbo porque tu padre se puso fulo cuando descubrió que escondía entre las dunas una botella de palmolive, estoy abicú, dulce pastilla.

Conservo un recuerdo escapao de tu blundin sobre la arena, cuanto tu percha y mi lima servían de lecho a nuestros escarceos amorosos, al voltajeao encuentro de una noche sin fin.

Aunque no tengo estilla para enviarte, tengo un acoy barín que prometió hacerte llegar el techo de swin que le rompí a tu brother.

Eres tremendo melón, Al Que Burra, y espero también mandarte el tocaísimo cuatropuertas de mezclilla que llenamos de mierda de ratas del desierto para exorcizar los malos espíritus, y que aún huele, como nuestra separación.

Tírame al tiempo en que podré volver a verte, y te aseguro que tocaremos sinsimiyya deslizándonos en yaguas -Made in Cuba- por las dunas hasta caer prendidos de amor bajo un camello.

Te ama, Conan el Catedrático.

¿Cómo es posible que Sergio Valdés Bernal, miembro de la Academia Cubana de la Lengua, considere que en los últimos años comienza a percibirse con mayor nitidez un proceso de vulgarización en el hablar de algunos jóvenes?

¿Acaso no ha leído este texto, sólo comparable con El Cantar de los Cantares, las Cartas de Amor de la Avellaneda y otros pocos ejemplos de la buena expresión, el fraseo dúctil, la cubanidad blandida como una mandarria en las conservadoras paredes de vocablos añejos?

¿En qué se fundamenta para decir que existe "una desviación del proceso de democratización de la lengua"?

Hay que oír, palpar la frescura, la rítmica sapiencia de la expresión "parte el alma y desfigura el rostro" para comprender cuánta poesía encierra el alcance de frases que develan la rotura del sentimiento, el rictus de dolor ante el recuerdo de la amada nómada.

Asimismo, nada es más comprensible que las palabras "fermentes" para definir la ira, "yumbo" como sinónimo de alejamiento, "fulo" por pesado, "palmolive" en lugar de chispa de tren, "abicú" cual solo, y "pastilla" para definir mi pareja, mi pasta o mi jeva, dignas de la imaginería metafórica de un Lorca, un Boudelaire o un Lezama.

Esto es español del bueno, cubaneo novedoso que sentará las pautas de un neolenguaje revolucionario en una época no muy lejana.

Aquí se encuentra la clave, la entrañable transparencia de un léxico alejado del refinamiento burgués, de la obsoleta lengua castiza, y del empleado por los apostadores de la bolita, los intelectuales del dominó y los vendedores furtivos de equipos electrodomésticos.

Basta con descifrar cuánta ternura se encuentra en palabras como "escapao" para definir lo bello, "blundín" para la cabellera suelta, "percha y lima" en el logrado afán de poetizar la blusa y la camisa de los amantes, así como el "voltajeao" para definir lo bueno del momento que pasaron.

Resulta sublime sustituir dinero por "estilla", amigo bueno por "acoy barín", moda por "swin", robé por "rompí", gorra por "techo" y hermano por "brother", como una muestra de que somos vanguardistas del léxico, innovadores de la jerga oculta y popular y, sobre todo, que nos abrimos a la democracia aunque sea en el lenguaje figurado, al emplear vocablos utilizados por el enemigo en su colonización cultural.

En cuanto al término "melón", ¿puede haber palabra más certera para definir lo apetecible, lo húmedo y rosáceo en una mezcla que significa plenitud de lo hermoso y deseable?

¿Existen dudas de que "tocaísimo cuatropuertas" es una invención digna de ser recogida en la que brilla, pule y da esplendor para nombrar la calidad de un pantalón con cuatro bolsillos? Seguro que no.

Y el summun de lo poético, el descuarejingue de la semántica se llenan de rubor y ternura ante la conmovedora "tírame el tiempo" para pedir la hora.

La belleza, practicidad y ocultamiento lírico del lenguaje empleado por los jóvenes cubanos masificados culturalmente en su dialogar, son un ejemplo de la preocupación por el desarrollo de la expresión en un país que hace de la cultura su primer renglón de propaganda exportable.

Ya es hora de ser más tolerantes, menos remisos a generalizar un lenguaje poético que se abre paso a través de las heridas de un idioma condenado a desaparecer si no aplicamos una transfusión de palabras nuevas, contundentes, cubanas, al alcance de todos.


Construidas con restos de fonemas del bembeteo alegre de los lupanares de Bruselas, los gorgorinos ríspidos de los habitantes de las cashbahs argelinas, el tintineo ruinoso de los chinos, el agrio ladrillazo de los alemanes, el sibilante sonido de los ingleses, el romani de los gitanos y el saco de palabras arrastrado por el suelo por los franceses, entre otros idiomas o dialectos, la neolengua cubana nace de los solares habaneros, se viste de largo en los camellos, los edificios colectivos, cualquier cola callejera, y llega a la adultez en la enseñanza media y la superior, aunque a veces adulterada con frasecitas cultas.

Ese refrán árabe de que "las heridas que abre la lengua nunca sanan", en Cuba lo combatimos con un Operativo de Evaluación de la calidad educacional, con la condena a las palabras ofensivas, y aplicando el destierro a todo lenguaje que se aparte de lo popular.

Espero que los acoy bartines califiquen mi muela de escapá, y que no dejen abicú unlenguaje tocaísimo que lo mismo sirve para tumbar melones con blundines voltajeaos que para quemar a tipos fulos, y cuando llegue el tírame el tiempo estén en swin, llenos de palmolive hasta el techo y abrazados a sus pastillas.

Inauguran biblioteca especializada en derechos laborales

LA HABANA, 7 de abril - Magalis Pareta Reyes, secretaria general del Sindicato de Artesanos Libres, inauguró una biblioteca especializada en derechos laborales el pasado 28 de marzo, en la provincia de Holguín.

La institución llevará el nombre de Martin Luther King y su sede estará situada en la carretera de Gibara Km. 3 ½, reparto Camarones en Alcides Pino.

La biblioteca cuenta con más de 300 libros de temas generales y sindicales, de la autoría de Efrén Córdova, Eduardo Rodríguez Calderón, José Marcos Sánchez, Bernard Gernigon, Alberto Odero y Horacio Guido, entre otros escritores.

La primera y segunda ediciones del Manual para la defensa de la libertad sindical, editada por la Organización Internacional del Trabajo, así como resúmenes e informes de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe conforman también la amplia y versátil colección que se ha puesto a disposición de sindicalistas, opositores y pueblo en general, todos los días de diez de la mañana a siete de la tarde.

En el acto de inauguración estuvieron presentes César Román Ramírez, delegado de la Confederación Obrera Nacional Independiente de Cuba (ACONIC); René Hernández Reinaldo, delegado provincial del Sindicato de Conductores de Bicitaxis y activistas del los movimientos de derechos humanos Claridad y Los Siete.