13 de abril de 2004
 

 

Nutrición, adolescencia y almuerzo escolar

Dorka Céspedes, Lux Info Press

LA HABANA, 9 de abril - Durante la compleja etapa de la adolescencia los malos hábitos dietéticos suelen favorecer la aparición de enfermedades carenciales. En general, los años de mayor velocidad de crecimiento en las niñas es entre los 11 y 12 años, y uno o dos años más tarde para los varones. Pero para que crezcan con talla y peso normales, es necesario complementar su dieta con vitaminas, hierro, calcio, ácido fólico. La ingestión de proteínas es imprescindible la ingestión de proteínas, para el crecimiento de la masa muscular y la población celular.

La adolescencia en Cuba comienza cuando los niños matriculan, a los 11 años, en las escuelas de enseñanza media, o secundarias, como se les conoce popularmente.

Estos niños han dejado de recibir el litro de leche que vende el estado a los menores de siete años, por lo que la mayoría entra en la escuela a las 7 y 20 de la mañana sin ingerir alimentos. A partir del actual curso escolar se dictaminó que los estudiantes deben permanecer más de ocho horas en su centro de estudio, de forma obligatoria. A las dos de la tarde les dan un pan con croqueta y un vaso de yogur de soya.

Juana Ramírez, profesora de noveno grado de la escuela capitalina Humbold 7, dijo que "los alimentos llegan muy tarde, y la mayoría de las veces el yogur está descompuesto debido a la poca refrigeración, y los niños no pueden ingerirlo". Añadió la profesora Ramírez que algunos niños se escapan de la escuela para comprar alimentos en la calle, lo que provoca indisciplina, y que también está prohibido que traigan de sus casas almuerzo o merienda, "para no provocar cambios sociales dentro del grupo escolar".

En los municipios habaneros de Güines, San José y San Nicolás la situación es aún peor, ya que aunque la permanencia en la escuela hasta las cuatro de la tarde también es obligatoria, lo único que se brinda a los estudiantes es pan. Los padres deben enviar algo para confeccionar un emparedado y algún líquido para acompañar el mal llamado almuerzo.

Esta situación, entre otros factores, ha provocado trastornos de conducta entre los adolescentes, muchos de los cuales están siendo atendidos por psicólogos.

Especialistas del Grupo Nacional de Atención al Adolescente investigan por su parte los trastornos nutricionales, después de un reciente censo que arrojó una cifra de 97 mil niños desnutridos en todo el país.