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Bochinches y violencia juvenil
Dorka Céspedes, Lux Info Press
LA HABANA, 9 de abril - Los bochinches, como se conocen popularmente,
constituyen la más frecuente de las indisciplinas sociales
que se producen en la ciudad de La Habana.
Los llamados barrios marginales o insalubres son los que muestran
un índice de violencia juvenil más alto, según
declaraciones del teniente coronel Guillermo Crespo Vázquez,
jefe del departamento de Procesamiento de la dirección nacional
de la Policía Nacional, publicadas por la revista Bohemia.
Un joven de 17 años resultó muerto frente a la casa
donde bailaba con una muchacha, producto de siete puñaladas.
El hecho ocurrió en Vives 119, en la Habana Vieja, calle
en la que también se suscitó otro hecho de violencia
cuando dos jóvenes resultaron heridos con armas blancas.
Uno de ellos aún permanece en estado grave en el hospital
capitalino Miguel Enrique.
En la calle Florida resultó muerto el dueño de la
casa y creador del bochinche. El hombre tenía 40 años
y había estado preso en varias ocasiones.
A la pregunta de por qué asisten a estas fiestas, que siempre
terminan con violencia, las jovencitas Indira Fernández,
de 15 años, Lisset Rodríguez, de 16 y Noima Galván,
también de 16, respondieron que todas las matinés
-funciones de la tarde- de las discotecas han cerrado.
Entre las discotecas cerradas se encuentran El Arabe, Rosalía
de Castro y La Galicia, todas en la Habana Vieja.
Para los jóvenes sólo quedan los clubes nocturnos,
los restaurantes, cabarets y la Casa de la Música, cuyo precio
de entrada es de más de cinco dólares por persona.
De las carencias que propicia el estado se aprovechan personas
sin escrúpulos que introducen a los jóvenes en el
mundo del alcohol, el sexo y la prostitución.
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