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Donde se habla de comentarios
y bolas escondidas
Víctor Manuel Domínguez, Lux Info Press
LA HABANA, abril - Si de alguien debe sentir orgullo la humanidad,
y especialmente los cubanos, es de los comentaristas deportivos
de la Isla.
Ahí sí hay imparcialidad, destreza narrativa, cultura
general y apego a las raíces, los tallos y los frutos del
árbol de la revolución.
Escuchar la descripción de una pelea de boxeo entre un cubano
y un estadounidense hace resucitar a un muerto, morir a un vivo
y romperse los cronómetros, las máquinas y los gones
cercanos al cuadrilátero.
Desde que suben al ring los boxeadores ya se nota la cubana, el
profesionalismo de un narrador justo por veraz en la descripción
de la pelea.
Para demostrarles su difícil oficio de informar instruyendo,
de amenizar la narración para el disfrute de la pelea, basta
con escuchar las presentaciones de un primer round.
"En la esquina roja -¡dónde si no!-, de Cuba,
el campeón olímpico, mundial, panamericano, centroamericano
y nacional de los 81 kilogramos, Rebuznaldo 'Patá de mulo'
Prieto.
"Su oponente, en la esquina azul, de los Estados Unidos, Nich
'El asesino' Stone, al que no conocen ni en su casa.
"Durante su corta carrera de 15 años sobre el encerado,
Rebuznaldo cuenta con 322 victorias y sólo cuatro derrotas,
sufridas por la corrupción de los jueces vendidos a la mafia,
alquilados por la Cosanostra y pagados por los traficantes de jengibre
en polvo por el Estrecho de Gibraltar, entre otras afiliaciones
inmorales.
"'Patá de mulo' es hijo del otrora estilista de los
48 kilogramos Cojoncio 'El chivo' Prieto. Milita en las filas de
la UJC, es licenciado en Cultura Física y máster en
construcción de féretros de pinotea.
"Su rival, 'El asesino' Stone, es oriundo de Baton Rouge,
Luisiana, y ha obtenido seis victorias por componendas con los jueces
y 89 derrotas a manos de los puños patrióticos de
los cubanos.
"Culminados los preliminares, damos inicio a la pelea. Suena
el gong y comienza el primer asalto.
"El cubano viste short rojo, camiseta azul, combinados con
zapatillas blancas, y pelea a la izquierda, mientras el yanqui luce
un pordiosero y lo hace a la derecha.
"Ahí se intercambian los primeros golpes, y el yabeo
constante del cubano le inflama un ojo al norteño. Un gancho
de izquierda tirado por Rebuznaldo a la caja del pan del asesino
Stone lo hace mirar hacia la esquina, pedir agua por señas
y dar un paso atrás poniéndose contra las cuerdas,
a merced del opper del criollo, quien hace fintas y danza como el
traidor Esquivel en sus mejores tiempos en la compañía
de Alicia Alonso.
"Al entrar en un agarre el árbitro los separa, pero
sin poder evitar que Rebuznaldo le de un swinazo con su patá
de mulo, que hace que el despreciable yanqui se agarre a su cuerpo,
estornude por el olor a ajo que brota de la axila del criollo, y
bote el protector para tomar un aire.
"Llevados al centro del ring, Rebuznaldo inicia un ataque
con swing y ganchos difíciles de evitar por 'El asesino',
quien baja la guardia, retrocede, se cubre con sus blanquecinos
brazos de burgués que no ha contribuido con un trabajo voluntario,
y devuelve una débil derecha que se queda en la guardia de
'Patá de mulo'.
"Insiste el cubano con el jab, suelta gancho a los planos
bajos y lo cruza con swing de derecha directo al rostro que lo hacen
tambalear, caerse y esperar el conteo que por esta vez sólo
llegó hasta nueve como el número de medallas de oro
que obtuvimos en la última olimpiada.
"El púgil norteamericano denota cansancio y el 'Patá
de mulo' está como si no hubiera empezado la pelea. Al yanqui
le sangra la nariz; tiene inflamado el arco superciliar derecho,
el pómulo izquierdo se abrió por un gancho del cubano,
y a la faja se le fue el elástico como a las zapatillas los
cordones.
"Como una tromba marina, un terremoto de 10 grados en la escala
de Richter o un seminario sobre marxismo en ayunas en pleno siglo
XXI, Rebuznaldo ataca a su rival seguro de derrumbarlo, y comienza
a golpearlo con ganchos a los costados, saines al rostro, opper
a la mandíbula, patadas en el trasero, escupidas en el rostro,
mordidas en el plexo y tantas formas de ataque que se ha formado
un caos en el centro del cuadrilátero y suena el gong y corre
el doctor Foyaca, llama al camillero y
¡algo insólito!
¡Sacan al cubano sin conocimiento, víctima de alguna
trampa del yanqui y de una superchería del árbitro,
que ya nos parecía, desde el inicio del combate, que se había
vendido al enemigo.
"¡Rebuznaldo pierde por nocao después de dar
una paliza, una disertación del mejor pugilismo de la escuela
cubana de boxeo, y este despojo lo llevaremos a la Comisión
de Arbitraje del COI, porque no puede ser que luego de una clase
magistral de trompadas y galletas un púgil criollo caiga
en la lona como fulminado por un rayo.
"Estimados oyentes, retiramos la narración en protesta
por esta mala decisión y los convocamos para una marcha del
pueblo combatiente para patentizar nuestro rechazo al veredicto
de los jueces".
Como han podido apreciar, los narradores cubanos nos enseñan
en cada evento principios de meteorología, ballet y dan el
toque de identidad y pachanga revolucionaria para el equilibrio
de la narración.
Pero donde la maestría alcanza su punto cenital y la economía
florece como la verdolaga, es en la narración de un partido
del pasatiempo nacional, el béisbol.
Allí, desde el primer inning, se abre un aula de Universidad
para Todos. Basta con que cualquier bateador dé un fly por
el jardín central para que el narrador de turno, imbuido
del espíritu de un especialista en caña o de un funcionario
del gobierno del territorio donde se juega, diga doctamente:
"Durante nuestra visita al central Mal Tiempo pudimos constatar
que la gramínea está baja de sal, pero después
de salcochada podrá rendir azúcar cristalizada a granel,
y nuestro partido cumplirá con los compromisos en la entrega
de casabe, espejos y raspaduras para el pueblo.
"El pitcher toma la pezrrubia, la sacude enla mano de lanzar,
la suelta, dice que sí al receptor, se impulsa, hace el lanzamiento,
y ¡strike cantado!, el primero. Esta recta traía unas
90 millas, las mismas que nos separan de la mafia miamense que desea
robarnos los mejores prospectos del béisbol revolucionario,
y eso es imposible, porque ellos se van solos si los dejamos.
"De nuevo toma la señal, lanza y sale un roletazo por
segunda base que sigue de hit hacia el jardín derecho.
"Derecho, derecho es lo que tienen todas las mujeres cubanas,
comprendidas entre los 15 y 45 años a la segunda vuelta de
toallas sanitarias Mariposa en este ciclo que culmina. Ninguna quedará
abandonada, ni tendrá que usar trapitos mientras exista una
distribución tan equitativa y sistemática para combatir
el enemigo menstrual.
"¡Se lanzó al suicidio! Intentó robar
la segunda estando el receptor con la bola en la mano, y fue puesto
out sin discusión alguna. Y hablando de robos, lo que pasa
en las corporaciones y las TRD es algo inusual. Aquí se llevan
cuarenta y cinco años robando, pero en pequeña escala,
para resolver, salir del mal paso y para lucrar como lo hacen muchos
y ya es hora de
"
Como habrán notado, en la narración deportiva cubana
se mece el espíritu de la imparcialidad, se balancea la cubana
y cae mareado de excitación el intelecto ante tan sabios
y amenos profesores de las tecnologías del oportunismo y
de los teoremas de la bola escondida.
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