12 de mayo de 2004
 

 

La Gran Mentira

NUEVA GERONA, Isla de Pinos, 3 de mayo (Carlos Serpa Maceira para Lux Info Press) - El embargo estadounidense ha sido siempre esgrimido por el régimen de Fidel Castro para justificar ante los habitantes de la isla y la comunidad internacional el estancamiento económico que sufre la nación cubana.

Durante los 45 años de poder totalitario en Cuba, sucesivas administraciones norteamericanas han mantenido el embargo con el objetivo de presionar al gobierno castrista a que haga cambios políticos. Aunque el propósito no ha sido materializado, hay que reconocer que la medida, ha causado estragos al sistema imperante en Cuba.

El embargo ha tenido sus detractores y defensores, dentro y fuera del archipiélago cubano, el tema no pasa de moda. No voy a exponer mi punto de vista, sobre si realmente el gobierno de los Estados Unidos debe mantener o levantar el embargo. Simplemente haré reflexiones sobre un tema de vital importancia.

El embargo, definido inicialmente como bloqueo por el gobierno cubano, y finalmente en estos tiempos, como guerra económica, ha sido utilizado como parte de la propaganda oficial para incentivar el "antiimperialismo" en el seno de la población, y así continuar perpetuando el sistema en el poder y justicia, el caos y las crisis que padece la República. El embargo nunca ha constituido un obstáculo fundamental al desarrollo del país. Cuba, según cifra oficiales, mantiene relaciones comerciales con 170 países y en 2003 incrementó su intercambio comercial en un 13.2% respecto al 2002.

Representando el 74 % del intercambio comercial, son formadas principalmente por los combustibles y lubricantes, con un 24 %, y los alimentos con un 20%. La Isla importó muchísimo más de lo que exportó, sólo un 26% del intercambio total.

El gobierno no aclara cómo se ha financiado el déficit en la balanza comercial, un dato importante teniendo en cuenta que no tienen créditos ni aparentemente reservas en dólares.

La distribución geográfica del comercio exterior cubano muestra que Europa está a la cabeza con 41 %, seguido por América Latina con 29% Asia 18% y África y Oceanía con el 2%. El 74 % de las importaciones cubanas se concentraron el pasado año en 10 países, que son en el orden de importación, Venezuela, España, China, Italia, Estados Unidos, Canadá, México, Francia, Alemania y Japón. En una lista de 266, Cuba es el importador #35 de productos estadounidenses, superando a otros países que tienen relaciones normales con Washington.

El gobierno cubano compró 256.9 millones de dólares en productos agropecuarios estadounidenses el año pasado, duplicando la cifra de 2002, según un informe ordinario del Consejo Económico y Comercial Estados Unidos-Cuba, con sede en Nueva York.

Aproximadamente el 95% de los alimentos estadounidenses vendidos a Cuba dentro del marco de una ley que permite a los Estados Unidos la venta de productos alimenticios a la Isla son productos agropecuarios primarios, como pollos, y cereales.

Trascienden las negociaciones, contratación y ejecución de operaciones vinculadas a la compra de productos, por un valor de 343.9 millones en más de 300 renglones, fundamentalmente alimentarios, en 2003.

Uno de los principales ingresos actuales que tiene el gobierno de Castro son las remesas enviadas por los cubanos americanos a sus parientes en la Isla, que se calculan en 1,100 millones anuales, lo que se ha convertido en la segunda mayor fuente de ingreso del régimen comunista después del turismo, según estimados del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), una institución Financiera regional, con sede en Washington.

Aunque el gobierno de La Habana utiliza el tema del embargo como un problema de primera necesidad, las razones son otras La Gran Mentira consiste en que lo utilizan como argumento para ocultar el desastre que se encuentra sumida la nación.

Muchos residentes en Cuba, preocupados por la situación existente, esperan que algún día desaparezca el embargo y también La Mentira utilizada durante años.