21 de mayo de 2004
 

 

En celda de castigo prisionero político

CAMAGUEY, 14 de mayo (Marilyn Díaz Fernández, Lux Info Press) - Continúa en celda de castigo el prisionero político Carlos Luis Díaz Fernández, después de más de cinco años de estar sometido al régimen de máxima severidad, primera fase como medida de castigo, tomada contra él por su actitud contestataria contra el gobierno castrista.

Este prisionero, de 34 años de edad, ya ha extinguido más de 11 años de su prisión por supuestos delitos políticos como salida ilegal del territorio nacional, desacato a la figura de Fidel Castro, desobediencia y resistencia dentro del penal. Después de varias conjuntas hechas a sus sanciones, se esperaba que cumpliera su pena en enero de 2010.

Sin embargo, las autoridades carcelarias informaron hace unos meses a sus familiares que ahora tendría que enfrentar una nueva causa, por desacato a la figura de Fidel Castro, con una petición fiscal de tres años de privación de libertad.

Desde 1999 Carlos Luis ha estado confinado en celdas de castigo en las prisiones del Combinado Provincial de Guantánamo, la 26 en Kilo Ocho de Camagüy, La Polaca de Agüica, Matanzas y Boniatico, de Boniato, en Santiago de Cuba. Actualmente está en la celda de aislamiento # 15 en la prisión de Aguadores en Santiago de Cuba.

A esta última fue trasladado este 17 de abril como represalia después que los esbirros de Boniato efectuaron una requisa en sus pertenencias y ocuparon algunas denuncias de las violaciones de los derechos humanos, maltratos, tratos crueles y degradantes e inhumanos, cometidos por los gendarmes dentro de la mencionada mazmorra cubana.

Carlos Luis Díaz Fernández es miembro de honor de la Confederación Obrera Nacional Independiente de Cuba y desde sus primeros años de encarcelamiento se afilió al presidio político Pedro Luis Boitel y al movimiento cubano Jóvenes por la Democracia, y ha mantenido una actitud denunciante permanente de las atrocidades vividas por la población penal dentro de las cárceles cubanas.

Su madre, la Sra. Maria Julia Fernández Lezcano, se pregunta hoy, con lágrimas en los ojos, hasta cuándo estos esbirros y asesinos van a seguir torturando a su hijo en esas celdas de castigo, y pide al mundo que interceda ante el gobierno de Castro por la libertad de éste.