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En prisión cuentapropista
camagüeyano
CAMAGUEY, 14 de mayo (Marilyn Díaz Fernández, Lux
Info Press) - El cuentapropista encarcelado Luis Adán Palma
pide al mundo que realicen plegarias por todos los presos cubanos
incluyendo a los comunes para que Dios interceda ante las crueles
y degradantes condiciones que se ve obligada a vivir la población
penal de la isla.
Este prisionero, de 43 años de edad, fue sancionado el 11
de mayo de 2003 por la sala 5 del Tribunal Provincial de Camaguey,
ubicada en el Municipio Sibanicú, por el supuesto delito
de índice de peligrosidad social, a dos años y seis
meses de privación de libertad, en la causa 7 de 2003.
Luis fue detenido y puesto en prisión preventiva el día
22 de abril, 2003, cuando se encontraba trabajando por cuenta propia
en el mercado agropecuario municipal del mencionado poblado agramontino
donde reside, en la calle Marcelino Castañeda 40.
Para su detención y sanción el tribunal tuvo en cuenta
la declaración de dos vecinos, quienes dijeron que éste
vivía por encima de sus posibilidades, pero al ser sancionado
Luis Adán no tenia deuda con el estado, pagaba todos los
impuestos establecidos por éste para vender en el mercado,
mantenía una actitud adecuada como cabeza de familia y trataba
de paliar todas las necesidades económicas de ésta.
Ahora, después de haber extinguido un año de su arbitraria
condena, Luis dijo a Lázaro González Adán,
delegado provincial de la Confederación Obrera Nacional Independiente
de Cuba en Camagüey, que su sanción no sólo fue
injusta, sino que interrumpió su vida laboral activa, ya
que el trabajo por cuenta propia era su fuente de ingresos económicos
y aunque se trataba en de una vía no estatal, era legal.
Y concluyó que este encierro le había servido para
conocer lo monstruoso que es el sistema carcelario cubano, y que
todos los presos de este país necesitan que el mundo se una,
en oración a Dios, por el sufrimiento que sufren ellos diariamente
y que sólo desea volver a ser un hombre capaz de buscar dignamente
el sustento de él y de su familia con sus propias manos.
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