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Rechazo de servicio
LAS TUNAS, 25 de junio (Ramón Velásquez Toranzo para
Lux Info Press) - Recientemente coincidieron en la embajada portuguesa
en La Habana un hijo poco conocido del Sr. Presidente Castro y un
grupo de familiares de presos políticos cubanos.
En el corto intercambio, el especialista en Ortopedia, Antonio
Castro Soto del Valle, deseaba prosperidad para Cuba, y también
brindó sus servicios a las víctimas de su padre, que
se encuentran extinguiendo largas condenas por el solo hecho de
pensar diferente y querer lo mejor para su patria.
Ignoramos si este médico desconoce la verticalidad fuera
de toda duda de los pacientes que pretende asistir o de sus familiares,
pero pensamos que mejor sería dirigir sus esfuerzos profesionales
hacia el estrecho círculo que rodea a su progenitor, con
la seguridad de que no serán precisamente posturas incorrectas
y espaldas inclinadas lo que le faltará, para poder ejercer
sus capacidades correctivas.
Y no hablo de cerebros torcidos, porque esto ya pertenece a otra
rama de la medicina. En cuanto a su deseo de prosperidad para el
país sin la intromisión de foráneos, le sugerimos
ventilar el tema en casita. A lo mejor logra convencer a papá
de que no le siga vendiendo la Isla a los extranjeros mientras le
niega a los nacionales toda posibilidad de desarrollo.
Respecto a los opositores, los de cárcel grande como de
las pequeñas, debemos y creo que así se hará,
rechazar sus servicios. Espero que de necesitarlo no faltará
un ortopédico común y corriente que nos enderece un
hueso o nos corrija una desviación, sin compartir al mismo
tiempo la mesa con el que nos trata poco menos que como perros.
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