1 de julio de 2004
 

 

Rechazo de servicio

LAS TUNAS, 25 de junio (Ramón Velásquez Toranzo para Lux Info Press) - Recientemente coincidieron en la embajada portuguesa en La Habana un hijo poco conocido del Sr. Presidente Castro y un grupo de familiares de presos políticos cubanos.

En el corto intercambio, el especialista en Ortopedia, Antonio Castro Soto del Valle, deseaba prosperidad para Cuba, y también brindó sus servicios a las víctimas de su padre, que se encuentran extinguiendo largas condenas por el solo hecho de pensar diferente y querer lo mejor para su patria.

Ignoramos si este médico desconoce la verticalidad fuera de toda duda de los pacientes que pretende asistir o de sus familiares, pero pensamos que mejor sería dirigir sus esfuerzos profesionales hacia el estrecho círculo que rodea a su progenitor, con la seguridad de que no serán precisamente posturas incorrectas y espaldas inclinadas lo que le faltará, para poder ejercer sus capacidades correctivas.

Y no hablo de cerebros torcidos, porque esto ya pertenece a otra rama de la medicina. En cuanto a su deseo de prosperidad para el país sin la intromisión de foráneos, le sugerimos ventilar el tema en casita. A lo mejor logra convencer a papá de que no le siga vendiendo la Isla a los extranjeros mientras le niega a los nacionales toda posibilidad de desarrollo.

Respecto a los opositores, los de cárcel grande como de las pequeñas, debemos y creo que así se hará, rechazar sus servicios. Espero que de necesitarlo no faltará un ortopédico común y corriente que nos enderece un hueso o nos corrija una desviación, sin compartir al mismo tiempo la mesa con el que nos trata poco menos que como perros.