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La salud pública en Cuba
MATANZAS, julio 6, 2004 (Caridad Díaz Beltrán, Lux
Info Press) - Cuando escuchamos en los medios de difusión
hablar de la salud siempre oímos la misma frase: "Cuba
es una potencia medica mundial y nos preguntamos", ¿En
qué se basa el gobierno para afirmar esto?
Cuando hablamos de potencia, decimos abundancia, donde está
lo que sobra y si en estos momentos visitamos las instituciones
de la salud, chocamos con todo lo contrario. Si encontramos algún
médico en los llamados consultorios de la familia, al consultarnos
nos pregunta: ¿Qué tienes en tu casa para tomar?
No hay suficiente antibióticos -el que más abunda
es penicilina. No hay anti-inflamatorios, no hay duralgina, ni aspirina.
Los medicamentos para la presión, igual que los diuréticos,
escasean en más del 90% y es vergonzoso el día antes
de entrada de medicinas a las farmacias cómo los pacientes
duermen la noche entera.
Cuando llega el momento de su distribución la oferta es
tan poca que más de la mitad no alcanza, incluso los controlados
por tarjetón. Esto ha traído como consecuencia riñas
entre las personas que han llegado a la violencia.
Los medios de diagnósticos muy escasos y en muchos laboratorios
equipos rotos así, como la ausencia total de los reactivos
químicos para los análisis. En fin, la situación
es bien triste. También han disminuido los recursos humanos
por la salida tan grande de técnicos y profesionales para
otros países.
Con todas estas vicisitudes que hoy vive el pueblo cubano, escuchamos
en el reciente discurso del Sr. Fidel Castro, el lunes 21 en La
Habana, en relación con las medidas del Presidente Bush,
que Cuba está dispuesta a salvar la vida de 3000 ciudadanos
norteamericanos que carecen de seguros médicos, incluso podrán
viajar con un acompañante y recibir el tratamiento gratuito.
Le respondemos a cambio de lo poco que ya recibimos, del sacrificio
y el sudor del pueblo, del cubano de a pie, los que sufrimos la
represión, el hostigamiento, a cambio de que el gobierno
ante el mundo aparezca como humanitario y solidario, sin importarle
el dolor de todos los que sufrimos.
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