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Crece la población penal
cubana
CAMAGÜEY, julio 2, 2004 (Marilyn Díaz Fernández,
Lux Info Press) - Es preocupante pensar en unos datos recientemente
publicados por Elizardo Sánchez Santa Cruz, Presidente Nacional
de la Comisión de Derechos Humanos y reconciliación
Nacional.
Pensaban que la población penal cubana actualmente, pueda
alcanzar la astronómica cifra de 100 mil reos, internados
en unos 200 centros penitenciarios de diferentes características
y severidad.
En Cuba es alarmante la situación que se ha creado con tanta
población encarcelada, aquí es casi imposible encontrar
un cubano que no tenga o no haya tenido a lo largo de estos 45 años
de gobierno totalitario dictatorial, un familiar preso. De hecho,
cientos de miles de hombres y mujeres cubanos han sido condenados
injustamente por tribunales parcializados, en procesos sumarios
y sin garantías procesales de ningún tipo.
Debemos recordar todos los que cumplieron hasta 5 años de
privación de libertad por tenencias ilegal de divisas, delito
tipificado en el código penal cubano que estuvo vigente hasta
el año 1993, cuando fue despenalizada la tenencia de dólares
en Cuba.
Para el gobierno cubano se ha convertido en una práctica
viciosa encarcelar seres humanos demostrando así su poco
amor y respeto por la libertad. Pero lo más triste son, las
condiciones infrahumanas, crueles y degradantes de los centros penitenciarios
de este país.
Los maltratos físicos y psicológicos que reciben
los prisioneros, la degradación moral y espiritual a que
son sometidos, mediante el llamado sistema de reeducación,
que establece muy sutilmente que un prisionero para re-educarse
tiene que someterse a las condiciones que les impongan, renunciando
a todos sus derechos, o sea, no pueden protestar ni exigir que se
le respeten sus derechos humanos y de prisionero.
Lo más doloroso es tener que convertirse en incondicional
de la gendarmería del penal, llegando a formar parte de bandas
mafiosas, que cumpliendo el mandato de la guarnición agreden
y vigilan a los que como ellos son víctimas del sistema imperante.
Otros con su silencio se convierten en cómplices de estos
grupos paramilitares que actúan dentro de las prisiones ejecutando
órdenes precisas de los esbirros carcelarios. Sólo
a cambio de un supuesto beneficio, que no es más que uno
de sus derechos.
Los prisioneros políticos cubanos son las principales víctimas
de la vigilancia y las agresiones dentro de las prisiones, donde
se les trata de obligar de participar del régimen de re-educación,
a lo que se niegan. Por lo que hasta vestir el uniforme del penal
es motivo de protesta por parte de éstos.
Cada día crecen más las penurias dentro de esos recintos
que se convierten en centros de aniquilamiento físico y psicológico,
y en muchos casos en cementerios de hombres vivos por el aspecto
cadavérico de los allí recluidos. Entonces lo que
nos preocupa es cual será la verdadera intención del
régimen comunista al incrementar hasta tal extremo la población
penal, en un país donde es muy difícil no cometer
un delito, porque todo es delito.
Entonces nos preguntamos; ¿Sería ésta una
forma de deshacerse de parte de la población, no deseada
por el gobierno?
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