6 de agosto de 2004
 

 

Alerta roja en Centro Habana

Víctor Manuel Domínguez, Lux Info Press

LA HABANA, agosto - El gobierno estadounidense no acaba de entender que los cubanos somos los mejores en todo. Los más libres, los que mejor pensamos y actuamos y los que tenemos las llaves para cerrar desastres, abrir privacidades y adivinar hasta los sueños subversivos de nuestros adversarios.

Mientras sus cuerpos de seguridad se devanan los sesos por capturar a Ben Laden y evitar que se repitan los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, nuestras fuerzas insomnes arrestaron a Tim-bales, el tamalero con una carga mortal de 100 mazorcas de máiz, capaces de masacrar el estómago de 700 hambrientos ciudadanos.

Sin armar el aspaviento de cambiar la alerta amarilla en naranja como hicieron recientemente las autoridades norteamericanas para evitar que ciudades como Washington, Nueva York, Newark y Nueva Jersey sean víctima de otros atentados terroristas -esta vez a instituciones como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Bolsa Stock Exchange- nosotros pusimos en Alerta Roja el municipio Centro Habana y les dimos una lección de cómo hacer real y eficaz un operativo.

He aquí la operación con lujo de detalles:

(Acción No. 1)

- Aquí atente Mona cuaco II llamando a control. Mona cuado II llamando a control. Copio y cambio.

- Aquí control. Tigre rasurado desde control. Te copio, Mona cuaco II, ¿dónde estás ubicado? Cambio.

- Me encuentro en la intersección de las calles Reina y Aguila, Tigre rasurado. Cambio.

- ¿Qué ves, Mona cuado II? Cambio.

- Veo movimientos subversivos en el área, Tigre rasurado. Hay un viejo despeinado, con la ropa andrajosa y tres dedos fuera de un zapato con dos armas letales en una mano, mientras en la otra sujeta una mochila. Por su forma de abordar y mirar hacia todos lados se ve que conspira, Tigre rasurado. Cambio.

- ¿Qué tipo de armas porta, Mona cuado II? Reporte urgente.

- Un paquete de turrón de maní en granos y un tubo de pasta dentífrica, Tigre rasurado. Positivo y cambio.

- Enviaré las tropas especiales para que lo desmanicen y conduzcan al Punto Cero, Mona cuaco II. La grasa del maní es dañina para la salud. Además, ¿cómo consiguió el papel para los cucuruchos, y el azúcar para turrón, si no de contrabando? Posible red Al papelera en la cadena puerto-transporte-economía interna. Interróguelo fuerte. Parece que capturamos un turronista. Continúe su recorrido. Cambio.

(Acción No. 2)

- Aquí Mona cuaco II, llamando a centro.

- Aquí Tigre rasurado, copiado y cambio.

- Tigre rasurado, según una llamada que acabo de recibir del agente Patacón Pisao -en clave Tostón- en estos momentos se está produciendo un acto de diversionismo ideológico y otro de inmoralidad en los portales de La Epoca.

Un grupo de vándalos y vándalas pelean por un pañuelo con la bandera americana y por un ajustador talla extra. También hay jóvenes y jóvenas en la reyerta. Y hasta niños y niñas. Cambio y copio.

- Mandaré urgente la escuadra de "Purificación mental" y la brigada femenina "Tetonas por el comunismo" para que se hagan cargo. Usted siga informando, Mona cuaco II. Corto.

(Acción No. 3)

- Aquí Mona cuaco II, llamando a centro. Mona cuaco II llamando a control (parece que este salao se está echando alguna jineterita o dándose un buche mientras yo estoy a sol y sereno. Porque…

- ¡¿Qué usted dice, Mona cuaco II?!

- ¡Co…pia, me oyó! Nada, Tigre rasurado. Lo que dije fue seguro que está ocupado preparando una panetelita o ajustando un broche de la cartuchera mientras yo estoy muy contento por lo que descubrí. Cambio.

- ¿Qué descubrió, Mona cuaco II? Informe.

- Un complot contra la seguridad del estado.

- ¡¡¿Cómo…?!!

- Sí, sí, como oye. Mientras iba Prado abajo buscando un refresco gaseado y una fritura de a peso para almorzar -más revolucionariamente, merendar- me detuve detrás de un león de piedra y escuché cuando un grupito de hombres y mujeres hablaban de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de la libertad de opinión y de expresión y de otras acciones subversivas y contrarrevolucionarias, como el derecho a viajar, a residir en cualquier lugar del país y también sobre presos políticos y agrupaciones contestatarias. ¿Qué será eso, eh? Cambio.

- ¿Están armados?

- Positivo. Algunos tienen un cartoncito rectangular en las manos, otros portan bolígrafos, varios tienen zapatos puntiagudos, las mujeres traen tacones y hay un gordo que trae un sellito con un 75 cogido a la camisa por un alfiler.

- ¡Máxima alerta, Mona cuaco II. Máxima alerta a todas las unidades. Que se posesionen sobre los árboles, en los escombros de los edificios y hasta en el culo de los leones en espera de que lleguen las Brigadas de Respuesta Rápida. Que no intervenga nadie. Ustedes nada más miren, y cuando nuestros aguerridos ciudadanos les propicien una tunda de palos y un aguacero de malas palabras y ofensas, ustedes, como guardianes del orden, intervienen, esposan a los facinerosos y los conducen hacia cualquier estación policial después de arrearles cuatro palos más.

Lo demás corre por parte de los interrogadores de allí donde tú sabes. Enseguida que me ponga los pantalones y baje el buche que queda en la botella corro para allá. Cambio.

Fin del operativo.

¡Magistral demostración de eficiencia, ecuanimidad y respeto a las libertades!

Sin necesidad de atemorizar a nadie ni formar atmósferas de terrorismo, les vamos arriba como el perro que muerde callao y desmantelamos estos actos turronistas, de atentados contra la moral, la ideología y la seguridad del estado, que de realizarse pondrían en peligro la vida de todos los cubanos.

¿Ustedes se imaginan el alcance de la imagen negativa y el peligro que representa para la integridad física de la ciudadanía un individuo vendiendo maní en granos y turrones en la vía pública, fuera del control estatal?

¿Han pensado en el desplome ideológico y moral de nuestra identidad nacional si alguien porta una bandera americana o se faja por un ajustador en la calle, a sabiendas de que son libres de andar con las tetas al aire, bajo una blusa transparente, por supuesto?

¿Se percatan del peligro inminente que representan estos individuos antipatriotas, leyendo documentos firmados en un país extranjeros como Suiza. O escribiendo contra nuestro derecho de encarcelar al que disienta de los nobles propósitos de la Revolución de crear un ser humano unidireccional, monotemático, asustadizo y obediente a lo que se ordena y manda para que no tengan ni que pensar?

Esto es autoridad, respeto al derecho ajeno y un mecanismo eficiente para evitar los actos terroristas o turronistas de acuerdo con el sistema social.

Que aprendan de nosotros los yanquis prepotentes y violadores de los derechos humanos.

Miren si no el abuso que han hecho con Michael Moore, el autor del Noticiero Latinoamericano Fahrenheit 9/11 al sacarlo en las pantallas de televisión sin corregirle -para ridiculizarlo- su andar simiesco como un gorila blanco herido, ni sus ínfulas de Sancho Panza nórdico en busca de la verdad.

El pobre, está preso de tanta libertad, cansado de hacer lo que quiere, rabioso y frustrado porque no lo encarcelan por desacato ni por conspirar contra el gobierno, como a quienes en Cuba osaron decir que la patria es de todos o ejercieron su derecho -igual que el de Moore, según la Declaración Universal de los Derechos Humanos- a expresar su opinión.

Nada, que el vedettismo político está de moda, siempre que no apunte hacia las autoridades de nuestro país.

Seguimos en combate: Alerta Roja contra el turronismo, las inmoralidades, el diversionismo ideológico y otros actos de subversión que como los expuestos, afecten la seguridad nacional.