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Desoyen petición de cambio
de trabajo a prisionera enferma
LA HABANA, 28 de diciembre (Reinaldo Cosano Alén, Lux Info
Press / www.cubanet.org) - Odalmis Hernández Márquez,
de 34 años, fue sancionada a dos años y medio de trabajo
correccional sin internamiento por los sucesos del 4 de marzo de
2001, cuando diez activistas de la Fundación Cubana de Derechos
Humanos, entre ellos Odalmis, protestaron por los atropellos contra
el periodista independiente Jesús Alvarez Castillo, quien
era atendido en el hospital provincial de Ciego de Avila, escenario
de la arremetida contra los pacifistas de derechos humanos.
A Hernández Márquez la situaron en una fábrica
de tabaco en la ciudad de Florida, provincia Camagüey, donde
reside, a despalillar (quitar las nervaduras gruesas) de hojas de
tabaco empleadas en la elaboración de puros, cumpliendo un
horario de siete de la mañana a tres de la tarde, de lunes
a sábado.
Hernández padece de tiroides, dolor cervical, se le hinchan
mucho los brazos y pies, y tiene siempre dolores por casi todo el
cuerpo. El médico ha recomendado cambio de labor -y ella
misma lo ha pedido-, ya que ese trabajo agudiza sus padecimientos,
pero las autoridades judiciales no atienden su petición,
según señaló su esposo, Lázaro Iglesia
Estrada, encargado de Evangelización de la Fundación
Cubana de Derechos Humanos, quien recientemente cumplió tres
años de prisión política por los aludidos sucesos
de Ciego de Avila.
Hernández Márquez tiene a su cargo a su hijo de 14
años y a su anciano suegro, de 85.
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