4 de enero de 2005
 

 

San Alejo recibe a Bienvenido a lo cubano

Víctor Manuel Domínguez, Lux Info Press

LA HABANA, enero - El año 2004 fue próspero en desaciertos, fecundo en malabares, pero sensible en soluciones Colectivas, Unidireccionales, Bondadosas, Ardientes, Nulas, Artificiosas y Satisfactorias, es decir, CUBANAS ciento por ciento.

En cuanto a las colectivas, se logró un cruce de dinosaurio con cubano que nos permitirá vivir más allá de 120 años a partir de 2005.

Para ello, nuestros expertos en envejecimiento, anomalías de los vetué, sofoco de los tembones y malabares de los puros, diseñaron un plan infalible para esquivar La Pelona por algo más de un siglo: "Garantizaron la actividad física sistemática, al lograr la meta de 24 viajes diarios a la bodega y el puesto de viandas, e incrementaron el sube y baja de escaleras desvencijadas, el esquive de baches, mierda de perros, jugadores de dominó, bicicleteros y vendedores que ocupan las aceras todo el santo día, así como sensibilizaron al pueblo en la tenaz atención aérea para evitar ser víctimas prematuras de un trozo de balcón cansado de existir".

Por su parte, entre las soluciones unilaterales destacó el soberano papel de los agentes Patacón Pisao -alias Tostón- y Monacuaco II, quienes impidieron, junto a una escuadra de Purificación Mental y una brigada de Tetonas por el Comunismo, que un grupo de vándalos y vándalas compraran un pañuelo con la bandera norteamericana, y desmantelaron un grupo subversivo con tendencia a la permuta, el cambio de ruta en sus vidas y otros atentados contra la única dirección posible: los caminos de la revolución.

También resultó muy bondadosa la intención de socorrer a los habitantes de Nueva York a través del contingente Héroes del Apagón Cubano, integrado por las patrullas click La Luz que en tus Ojos Arde, Sombras Nada Más y Oscuridad Total, encargadas de iluminar las zonas de Maniatan Chinatown y la que comienza allí donde Broadway se une con la Séptima Avenida y la Calle 42 hasta Time Square, para acabar con la penumbra de esa encrucijada del mundo.

En el apartado de soluciones ardientes, podemos incluir la Carta de Amor de un Cubano a una Beduina, donde un joven internacionalista, transido de pasión y desbordado de un magnífico lenguaje, escribe a su amada:

"Desértica y polvorienta Al Que Burra:

"Conservo un recuerdo escapao de tu blundín sobre la arena, cuando tu percha y mi lima servían de lecho a nuestros escarceos amorosos, al voltajeao encuentro de una noche sin fin…"

¡Pobre Neruda! Qué lejos estabas de la poesía.

Pero en fin, sigamos con los logros de un año inolvidable para mí.

Entre las soluciones nulas, debemos reconocer el tratamiento irrespetuoso a los autores del Rap de los Cleptómanos, a quienes se les arrebató el Premio de la Popularidad a pesar de reflejar en su canción el sentir y el actuar de una gran parte de la ciudadanía, cuando dicen:

"Tabaco, colcha, ron, a lo cubano,
lo que me sirva pa'vender, yo me lo afano.
No pierdas tiempo y ven, mete la mano,
después partimo a la mitad, yo soy tu hermano.
Más tarde armamos balsa y nos piramos,
y si nos cogen, al guardián lo sobornamos:
A lo cubano, como hermanos, a lo cubano, a lo cubano (BISS)"

Sin embargo, una de las soluciones más artificiosas fue la aplicada a las Vacas al Borde de un Ataque de Nervios.

Allí se pusieron en práctica las más relevantes soluciones para dar al traste con el triste espectáculo de una vaca hablando sola en un potrero, cambiando un cubo de su leche por un mazo de hierba o pintándose los tarros con las barras y las estrellas americanas, signos inconfundibles de su total locura.

Ante esa situación, se decidió seguirlas, y si caminaban como Chencha la Gambá o echaban más curvas que un borracho en fin de año, se orientó no criticarlas, ayudarlas a dar sus paseos, conducirlas al descanso final sin contratiempos, cantándoles nanas al oído, diciéndoles lo útiles que han sido y serán.

Además, si mostraban manía de preocuparse por los problemas de otro cuartón en vez del propio, se ordenó ser comprensibles, dejarlas en paz, no inseminarlas, pues son síntomas de que como Pijirigua, nuestra vaquita juguetona, quiere vivir a la antigua, volver a sus tardes juveniles de toro suelto en la pradera y la hierba preñada de rocío: permitirles esas fantasías de vieja desfasada.

Llegando al fin a las soluciones satisfactorias, son tantas que se atropellan, y como de matarnos tratan, reseñaremos una por falta de espacio entre tantos logros y consignas: La turismulata: del barracón al Iberia.

¿Quién iba a imaginarse, sin la revolución triunfante, a una mulata promocionando una marca de ron? ¿A una descendiente de Cecilia Valdés, Dolores Santa Cruz o María Belén Chacón, humilladas por los españoles, saltar de los barracones de sus ancestros a las escalerillas de un Iberia, y nada menos que del brazo de un pepe que por su edad bien pudo ser el mayoral del ingenio donde nació su tatarabuelo?

Por todo eso, ¡que viva la Pepa y viva la parranda! ¡Que se mantengan encendidas las antorchas de la libertad sexual, los faroles de la indigencia obligante y los señalizadotes de las escalerillas de un avión de Iberia, para que nuestras turismulatas sigan llenando de pepes a la patria y de cubanitos nuevos y gritones al necesitado mundo!

Por eso, mientras San Alejo recibe a Bienvenido a lo cubano, seguimos en combate, listos para fecundarlo de iguales soluciones Colectivas, Unidireccionales, Bondadosas, Ardientes, Nulas, Artificiosas y Satisfactorias. Es decir, CUBANAS ciento por ciento.