12 de enero de 2005
 

 

Teléfono virtual para cubano virtual

Reinaldo Cosano Alén, Lux Info Press

LA HABANA, enero (www.cubanet.org) - Parece muy acertado el nombre escogido por la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, S.A. (ETECSA) -única del país, estatal- para su oferta. Teléfono virtual, si nos atenemos a la definición de virtual: lo que tiene existencia aparente, no real. Engañosa apariencia de que hay cubanos que tendrán acceso telefónico propio. Verdad a medias, verdad virtual.

Muchos, llevados por la propaganda del nuevo servicio, acuden a las oficinas comerciales de ETECSA y salen descorazonados y sin teléfono.

Allí se enteran que el teléfono virtual es sólo un número reservado al usuario en la central telefónica para recibir mensaje, nunca llamadas directas entre las personas.

Recordando el refrán "más vale algo que nada", quienes no disponen de línea propia recibirán el segundo contundente garrotazo cuando pregunten precio y tipo de pago. A lo que responde la empleada con acento lastimoso: "Por tres meses, pagará 9 dólares; por seis meses, 15; 10 meses, 28 dólares".

Una verdadera fortuna para quien viva sólo de su trabajo. Incongruente, además, que siendo el peso la moneda nacional, el cobro sea en moneda dura. Lo mismo que el servicio de identificación de llamadas, que también se cobra en divisa; como cualquier accesorio o equipo telefónico que se comercializa.

Sin embargo, tampoco puede achacársele engaño a ETECSA, porque, claro, lo dice en un impreso propagandístico: "El teléfono virtual no es más que un número telefónico reservado para usted en nuestras centrales, donde las personas que quieran contactarle pueden llamarlo y dejarle sus mensajes. Usted podrá llamar para escuchar sus recados, a cualquier hora y desde cualquier teléfono".

La otra parte, para el cliente virtual, es dónde y cómo encontrar ese otro teléfono real, del vecino, pariente o público, para efectuar a cualquier hora la llamada a su número. Vecino o pariente no querrán ser molestados "a cualquier hora", y gracias a Dios podrá dar, si encuentra un teléfono público que esté sano, sin congestionamiento, funcionando "a cualquier hora", y enterarse entonces de los recados, con su segunda parte: poder responder los recados desde un teléfono que no es suyo.

Por el justo precio de un peso mensual, ETECSA ofertaba el servicio de casilla de voz, contestador telefónico automático, desde la central, para dejar recados al usuario con línea propia. Pero sólo unos pocos alcanzaron el servicio, porque pronto ETECSA descubrió que ese mismo servicio para quienes no tienen teléfono, y con el sugestivo título de teléfono virtual, podían sacarle lasca, es decir, dinero en divisa, y cesó por completo la oferta de casilla de voz. Ingeniosa que es ETECSA.

Por caro y poco útil, a pesar de las ingentes necesidades de comunicación del cubano, el teléfono virtual no ha tenido mucha demanda, por estar concebido para el cubano virtual.