17 de enero de 2005
 

 

Opositor desempleado por órdenes de la Seguridad del Estado

La Habana, 15 de enero (Gilberto Figueredo Lux Info Press) - Violando las leyes vigentes, los convenios internacionales de la Organización Internacional del Trabajo y la Constitución de la República de Cuba, la Seguridad del Estado mantiene desempleados a cientos de opositores para intentar rendir por hambre y necesidades a los que se enfrentan a la administración del gobernante Fidel Castro.

"Al gobierno no le importa que tu familia pase trabajo para sobrevivir, lo que no tolera es que te le opongas y le exijas democracia", dijo a Lux Info Press Camilo Cairo Falcón, miembro del Partido Pro Derechos Humanos de Cuba Afiliado a la Fundación Andrei Sakharov.

Según el disidente, las direcciones administrativas de la Corporación Cerámicas Cubanas y de la Empresa municipal dedicada a la venta de pan y dulce del territorio capitalino de Boyeros, lo expulsaron de sus entidades estatales después de recibir varias visitas de oficiales de la policía política durante los meses de enero, febrero y marzo del año 2000.

"A partir de entonces, no he logrado emplearme en empresas estatales. Ni siquiera me han permitido trabajar por cuenta propia. Aunque esta situación no me impidió que continuara luchando por la causa de los derechos humanos y la democracia en Cuba", acotó en la entrevista.

Después del despido las autoridades intensificaron sus acciones represivas contra el activista. Los arrestos temporales y las situaciones a unidades policiales para amenazarlo aumentaron cada año, según dijo.

El 18 de octubre del año 2003 varios oficiales de la policía secreta penetraron por la fuerza en la residencia del opositor.

"Me golpearon y casi me secuestraron al arrestarme en la casa, por una supuesta información de que había puesto un cartel de "Abajo Fidel, Vivan los Derechos Humanos" a pocas cuadras de mi casa, pero después de varias horas de interrogatorio, y como no encontraron pruebas, tuvieron que soltarme", afirmó.

Durante el resto del año 2003 y los 12 meses del 2004, de acuerdo con declaraciones del opositor, los cuerpos represivos del gobierno lo arrestaron en 24 ocasiones, su casa fue apedreada por miembros del Partido Comunista el 3 de septiembre del 2003 y la policía política la amenazó a su esposa, Juana María Hernández Ríos, con la expulsión del trabajo si no lo persuadía para que abandonara la oposición.

"En la Isla pocos opositores logran mantenerse trabajando en dependencias estatales, a pesar de que en la mayoría de los casos los que se enfrentan al gobierno gozan de prestigio personal por el tesón conque cumplen en el trabajo y además, por su calificación profesional que impide que los dirigentes administrativas encuentren brechas en su conducta laboral o en su vida privada que les permita disfrazar a los disidentes -ante los demás trabajadores- de vagos, inmorales y provocadores", explicó la víspera Raúl Sosa Torres, Coordinador Nacional de la Confederación de Trabajadores Democráticos de Cuba.

"Después de dejarlos sin trabajo y cortarles las vías para conseguir el sustento de la familia, el régimen acude a la represión y al hostigamiento policial y político contra los activistas, y en algunos casos contra los familiares más cercanos. La lucha en Cuba del régimen contra la oposición interna es tenaz y permanente", patentizó el sindicalista.

En los últimos meses, además de enfrentar las acciones represivas de los cuerpos de seguridad, la oposición se enfrenta al acoso permanente de funcionarios y dirigentes políticos y sociales de las organizaciones oficialistas de la supuesta sociedad civil cubana que controla y dirige el gobierno.