30 de marzo de 2005
 

 

CTC: Un órgano más del aparato totalitario cubano

Nueva Gerona, Isla de Pinos, Marzo 29, 2005 (Carlos Serpa Maceira para Lux Info Press) - Recientemente manos amigas me hicieron llegar los Estatutos de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC). En uno de sus párrafos el documento califica al gobernante Partido Comunista como la máxima organización de la clase obrera.

En 1995 la Organización Internacional del Trabajo (OIT) expuso: "... un contexto unipartidista y de una sola Central Sindical podría favorecer en la práctica injerencias externas en perjuicio de la autonomía sindical.". La preocupación de la OIT no alteró el curso de los acontecimientos y la central sindical oficialista ratificó su entreguismo durante su XVIII Congreso, efectuado en abril del 2001, exponiendo, "La CTC y los sindicatos reconocen abierta y conscientemente la dirección superior del Partido Comunista como destacamento de vanguardia y máxima organización de la clase obrera y acogen, hacen suya y siguen sus políticas".

Nos es pobre la labor ni poco los recursos que utiliza el régimen de Fidel Castro para mantener un control absoluto sobre la clase obrera cubana, a la que les han sido proscritos derechos universalmente reconocidos.

Un análisis sobre la postura asumida por la CTC en más de 46 años de férrea dictadura totalitaria destaca que la misma se ha hecho de oídos sordos en temas de vital importancia para los trabajadores de la Isla, como son laborar sin derechos, recibir un salario que no les alcanza para mantener dignamente a sus familias. Tampoco son libres de afiliarse con quien quiera y carecen de una auténtica representación obrera, ya que el Partido Comunista decide la aprobación de los dirigentes sindicales.

Una encuesta socio laboral realizada por el Centro Nacional de Capacitación Sindical y Laboral, entre los meses de febrero y marzo del 2003 en siete provincias cubanas, arrojó un gran desconocimiento en los trabajadores.

El 100% de los entrevistados desconocen el término libertad sindical, el 79% cree que el sindicato de su centro laboral no cumple con sus funciones, mientras que el 90% aseguró que su membresía en la oficialista CTC es obligatoria y el 95% de los encuestados dijo desconocer el mecanismo para reclamar cuando cree violados sus derechos.

El Movimiento Sindical Independiente cuenta en el interior de Cuba con dos de las más importantes organizaciones: El Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC), afiliado a la Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT) y la Confederación Obrera Nacional Independiente de Cuba (CONIC), apoyada por la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL).

Este, con el decisivo apoyo de la Federación Sindical de Plantas Eléctricas, Gas y Agua de Cuba en el Exilio, ha permitido que se conozca fuera del archipiélago cubano las violaciones socio laborales y la complicidad de la CTC en tales actos.

En septiembre de 1999 este redactor laboraba como custodio en la Base Pecuaria Revolución, situada en el municipio especial Isla de la Juventud (otrora Isla de Pinos). Un día en el horario de la madrugada, mientas realizaba mi turno de guardia, en el lugar se personificaron 3 delincuentes armados en un vehículo y sustrajeron un cerdo.

A pesar de que fueron detenidos por la policía y se declararon confesos del hecho, la administración del establecimiento, puesta de acuerdo con el Núcleo del Partido Comunista y el Sindicato, me aplicaró arbitrariamente el Decreto Ley 92 de Responsabilidad Material, consistente en el pago triple del cerdo sustraído, así como la expulsión del centro laboral.

El Secretario General del Buró Sindical de la Empresa Pecuaria, César, se personó en mi domicilio para que yo firmara las sanciones firmadas en mi contra por la administración.

También en abril del 2003 el oficialista Buró Sindical de la Empresa Municipal de Servicios de la región pinera acusó de subversivas a las obreras de la peluquería Lidice, quienes en la asamblea de eficiencia económica denunciaron las violaciones salariales de las que son víctimas, y manifestaron su decisión de no continuar pagando la cuota sindical, ni la asignada para las Milicias de Tropas Territoriales.

Los trabajadores cubanos no gozan de los derechos que disfrutan millones de sus colegas en el planeta. La historia de la CTC, en su apoyo incondicional al gobierno de Castro, aun esá por escribirse. Cuando se redacte, esto apenas será una línea en su nefasto historial antiobrero.

Viene al caso y merece honda reflexión en su sentido real este pensamiento del más universal de los cubanos, el Apóstol José Martí: "Quien vea a pueblo en desorden y agonía, sin puerta visible para el bienestar y el honor, o le busca la puerta, o no es hombre, o no es hombre honrado. El que se conforma con una situación de villanía es su cómplice. Es un cómplice el que considera insuficiente o imposible el remedio que pregona y con la mentira en el alma, continúa proclamando el remedio insuficiente e imposible. La tiranía no se derriba con los que la sirven con su miedo o su indecisión o su egoísmo".