19 de abril de 2005
 

 

Médico opositor interpela a Pedro Ross Leal, Secretario General de la Central de Trabajadores de Cuba

La Habana, 18 de Abril ( Carlos Serpa Maceira, Lux Info Press) - El doctor Darsi Ferrer Ramírez, director del Centro de Salud y Derechos Humanos "Juan Bruno Zayas" en carta enviada a Pedro Ross Leal, secretario general de la oficialista Central de Trabajadores de Cuba (CTC), interpelo las condiciones en las que labora el personal de la salud en la Isla.

La Agencia Cubana Independiente de Información y Prensa Lux Info Press, tuvo acceso al texto de la misiva, copia de la cual el galeno opositor dirigió también al gobernante Fidel Castro, a José Ramón Balaguer Cabrera, Ministro de Salud Publico, así como a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y la Organización Mundial de la Salud (OMS) por su profundo contenido se publica íntegramente.

A: Señor Pedro Ross Leal
Secretario General de la Central de Trabajadores de Cuba.

C/C: Director General de la Organización Internacional del Trabajo.
Director General de la Organización Mundial de la Salud.
Presidente del Consejo de Estado de la República de Cuba.
Ministro de Salud de la República de Cuba.

Señor:

En los primeros años de la revolución el éxodo de profesionales de la salud, dejó a nuestro país con tres mil médicos de un total de seis mil existentes. Contábamos, en ese entonces, con un número per. cápita superior al de varios países con mayor desarrollo socioeconómico.

En aquel momento no existía un sistema de salud como el actual para enfrentar la incidencia de enfermedades transmisibles o no, y que, además, permitiera el control de muchas de ellas

Una de las alternativas implementadas por el estado durante esa etapa, dirigida a solucionar la crisis creada por la repentina escasez de profesionales en el sector, fue extender los servicios de salud a los lugares más recónditos y, por ende, los más necesitados, así como garantizar el servicio de urgencia en los cuerpos de guardia, el que mejoraron con la creación de nuevos locales. Esas alternativas pudieron materializarse por la adopción de medidas tales como: la supresión del pago de las guardias y la eliminación del descanso post. guardia; las que fueron aceptadas por la mayoría de los que se quedaron, por estar enfocadas supuestamente a apoyar otros planes sociales y a afectar lo menos posible la economía, y de no aplicarse habría sido difícil enfrentar la problemática heredada de otros gobiernos.

En la actualidad, cuarenta y seis años después de aquella situación, contamos con más de setenta y cinco mil médicos, lo que brinda la posibilidad de asegurarle atención de salud a toda la población y, a su vez, modificar algunas de las anteriores medidas en función de mejorar "la calidad de los servicios"que se le oferta al pueblo, y la "calidad de vida" de sus profesionales.

Ningún otro profesional cubano desempeña su labor de modo menos remunerado que los médicos. En ese sentido, el promedio de las guardias médicas gratuitas de veinte y cuatro horas que están obligados a realizar oscila entre cuatro y seis para un periodo de treinta días, en franca violación de lo dispuesto por el Convenio 1 de la Organización Internacional del Trabajo, que norma el principio de la jornada laboral de ocho horas diarias y cuarenta y ocho horas semanales.

Es de suponer por el tiempo transcurrido, que quienes en su momento aprobaron las medidas descritas anteriormente ya no viven, están jubilados o exiliados, sin embargo, estas siguen vigentes. Se conoce que en diferentes foros se ha cuestionado la necesidad de mantenerlas, pero no ha habido respuesta por parte de la Central de Trabajadores, ni de ninguna otra institución.

Es comprensible el hecho de que la población no debe prescindir de los servicios de atención médica las 24 horas del día, se puede hasta llegar a justificar la imposibilidad del estado de pagar las guardias médicas por las conocidas limitaciones económicas, pero urge, por el estado de necesidad, buscar alternativas para mejorar la "calidad de vida de los médicos" y, por consiguiente, "la calidad de los servicios ofrecidos a la población", por lo que sugerimos:

Crear tres turnos de trabajo de ocho horas, con las variantes que las autoridades del gobierno determinen.

Variante que no sería difícil de implementar, por la gran cantidad de profesionales con que cuenta nuestro país, superior al de países con mayor desarrollo y extensión territorial, como es el caso de Venezuela, con cincuenta mil médicos y una población cercana a los veinte y cuatro millones de habitantes.

Según las referencias estadísticas, el sueldo mínimo que se les paga a los médicos especialistas es de ochocientos dólares mensuales, al compararlo con los veinte y uno que ganan los cubanos ( 525 pesos en moneda nacional ) es fácil reconocer que trabajan por un salario cuarenta veces inferior al de los peor retribuidos a nivel mundial. El fundamento de tal situación podría estar en correspondencia con el costo aproximado de veinte y cinco mil dólares que debe invertirse en la formación de un galeno, y que en Cuba no se cobra un solo centavo por ello. No obstante, si a estos profesionales se les erogara el salario mínimo reconocido mundialmente estarían en condiciones de retribuirle al estado el costo de la carrera en menos de seis años aportando la mitad del sueldo y, además, por un periodo extra podrían contribuir con la economía del país abonando un porciento del mismo, lo que resultaría un beneficio tanto para el estado como para el profesional.

Es comprensible que el estado no está en condiciones de erogar siquiera el sueldo mínimo que perciben los de otras latitudes, cuarenta veces superior al de los cubanos, pero también se debe entender que resulta imposible alcanzar una vida decorosa con los salarios del sistema nacional de salud. Esa desfavorable situación, que conlleva a condiciones de vida precarias, se calificaría en cualquier otro lugar del mundo como una "forma moderna de esclavitud".

Una posible solución dirigida a revertir esas dificultades podría ser, permitirle a aquellos que ininterrumpidamente hayan trabajado en función de la sociedad por un tiempo determinado, la apertura de consultas independientes luego de concluida la jornada laboral, o cuando el estado convenga, cumpliendo con las regulaciones que el mismo establezca.

En oposición a la sugerencia anterior podría señalarse el hecho de que más de veinte mil médicos laboran en países necesitados de tal ayuda, o la realidad del elevado por ciento que se ha desvinculado de la profesión para dedicarse a otras actividades consideradas ilegales, en busca de mayores ingresos y aun en detrimento de su estatus social. Sin embargo, con la mitad de los existentes en el país se pueden hacer dentro del sistema modificaciones beneficiosas para todos.

Hay quien podrá asegurar que la adopción de las medidas comentadas fue un logro de la revolución y estaríamos totalmente de acuerdo con ese criterio, igualmente creemos que coincidiríamos en reconocer que en las circunstancia actuales se impone revalorar la necesidad de su vigencia.

Para no descartar la posibilidad de que existan los que deseen continuar trabajando las veinte y cuatro horas y la post. guardia sin recibir remuneración económica, y quizás estén en desacuerdo con las sugerencias planteadas, encuestamos una muestra de quinientos treinta y dos médicos radicados en las provincias de Ciudad de la Habana y Pinar del Rio, con la idea de confrontar las opiniones descritas y obtuvimos por resultado lo siguiente:

- El total de los encuestados desea que se les paguen las guardias y disfrutar del descanso de la post. guardia, o en su defecto, que se establezcan turnos de trabajo de ocho horas.
- En relación con el salario percibido por las actividades laborales, todos estuvieron en desacuerdo con el actual.

Por último, exhortamos que nuestros señalamientos y sugerencias sean debatidos en los centros laborales de la salud, para que todos los profesionales del sector puedan ofrecer sus opiniones al respecto.

En espera de su comunicación quedo de Ud.,

Dr. Darsi Ferrer Ramírez
Centro de Salud y Derechos Humanos "Juan Bruno Zayas"