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Sin derechos
Nueva Gerona (Carlos Serpa Maceira, Lux Info Press) - Odalis Suárez
Moreno, una joven residente en el Municipio especial cubano Isla
de la Juventud (conocida antiguamente por Isla de Pinos), fue notificada
con 400 pesos de multa por una inspectora de la Dirección
Municipal de la Vivienda (DMV) por construir en el patio de su propiedad
una cisterna para agua potable.
Además de la multa impuesta al amparo del Decreto Ley 272
del Comité Ejecutivo del consejo de Ministros de Cuba, la
inspectora estatal ocupó a la señora Suárez
Moreno, los documentos legales de la vivienda y facturas que justifican
que los materiales utilizados en la ejecución de la cisterna
fueron adquiridos en las tiendas que comercializan en pesos convertibles.
Odalis tuvo que construir la cisterna ante la falta de agua que
padece la comunidad rural, Escuela de Cabo, La Demajagua, a 22 Km
de Nueva Gerona, la capital municipal pinera. Otras 49 familias
del lugar han tenido que construir cisternas, con el riesgo de enfrentar
la represión gubernamental.
Los habitantes en el archipiélago cubano no quieren, por
puro gusto, incurrir en transgresiones de la ley, máximo
conociendo la falta de un estado de derecho y la nefasta historia
que en materia de derechos humanos ha caracterizado al régimen
de Fidel Castro.
Las personas que desafían las leyes dictadas en la nación
en la rama de la vivienda se enfrentan a severas sanciones, multas
tan altas, que sobrepasan el salario anual, desalojos, confiscación
de inmuebles, demoliciones de lo construido y hasta el encarcelamiento.
El Decreto Ley 217, también aprobado por el Comité
Ejecutivo del Consejo de Ministros, impide a los cubanos la libertad
de inmigrar dentro de la Isla hacia la ciudad de La Habana. Alcides
Pérez Hernández, residente de Camagüey y casado,
hace 3 años en la capital cubana, es un caso a destacar.
Su esposa Delfina Ramos Sánchez realizó un dictamen
técnico para legalizar la estancia de su cónyuge,
pero la Dirección Municipal de Vivienda de La Habana Vieja,
radicó el expediente 65 del 2003, le denegó la residencia
al Sr. Pérez Hernández, alegando que la casa no tiene
condiciones de habitabilidad.
Sin embargo el dictamen técnico del Arquitecto no mencionó
nada de eso. La promovente estableció un recurso de alzada,
pero una resolución de Juan Contino, Presidente de la Asamblea
provincial del Poder Popular, en la capital de La República
ratificó no acceder a la convivencia de Alcides Pérez
Hernández en la Ciudad de La Habana.
Muchos entendidos del tema opinaron que detrás de dicha
acción existe el matiz político, ya que Pérez
Hernández es ex preso político y pertenece al grupo
de Apoyo al Colegio de Pedagogos Independiente de Cuba (CPIC).
El gobierno ha sido incapaz de solucionar el agudo problema habitacional
del país pero tampoco permite que el cubano garantice su
techo por sus propio medios. En la otrora Isla de Pinos la construcción
de viviendas por medios propios está atravesando una profunda
crisis.
En la región pinera actualmente están paralizadas
más de 2 mil 274 licencias de construcción. Los habitantes
del lugar han coincidido en afirmar que el estado prioriza la disponibilidad
de recursos para las obras de la Batalla de Ideas convocada por
el gobernante Fidel Castro.
En Cuba está vedado vender casas, realizar permutas por
otra mayor, aunque medio lógica compensación monetaria,
y también construir viviendas. En todas las ciudades y poblados
cubanos son sistemáticas las escenas de desalojo, y las autoridades
han tenido que enfrentar actos de desobediencia civil, protagonizados
por la población en solidaridad con las familias desplazadas.
Traigo a la memoria un intento de desalojo frustrado por defensores
de los derechos humanos y la población en la ciudad de Nueva
Gerona, la capital municipal pinera. Ese día como periodista
independiente me personé en el lugar donde la víctima
de desalojo era una joven con 7 meses en estado de gestación.
La enérgica protesta de los presentes impidió que
un funcionario de la Dirección Municipal de la Vivienda derribara
la puerta de la casa con una mandarria de 25 libras, y la acción
gubernamental no pudo ser materializada.
El gobierno castrista, dueño de todas las cosas y personas,
ha impedido lo que ha llamado la guerra contra las supuestas ilegalidades
en la vivienda. Muchos cubanos le han llamado a la cruzada estatal
La Batalla sin Derechos, al decir del apóstol José
Martí:
"Los sistemas políticos en que domina la fuerza crean
derechos que carecen totalmente de justicia, y el ser vivo humano
que tiende fatal y constantemente a la independencia y al concepto
de lo justo, forma en sus evoluciones rebeldes hacia su libertad
oprimida y esencial, un conjunto de derechos de reconquista."
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